
HR Ratings y Moody’s cuestionan estabilidad de la deuda pública; superaría el 60% del PIB en 2030
Para 2030, SHCP confía en estabilizar el nivel de la deuda por debajo de 57% del PIB, pero las agencias proyectan un ratio superior a 60%.
Mientras la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) confía en que el nivel de la deuda pública neta como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) cerrará la presente década por debajo del 57%, las agencias calificadoras como HR Ratings proyectan que esta métrica se ubicaría por encima de 60% hacia 2030.
HR Ratings, la más reciente institución crediticia en degradar la nota soberana de México, señaló que el nivel de endeudamiento del país seguirá bajo presión debido al deterioro de los distintos balances fiscales en las finanzas públicas y por las revisiones a la baja en las perspectivas de crecimiento económico.
Edgar González, analista responsable asociado de Análisis Económico y Deuda Soberana de la calificadora, señaló que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público -que es la medida más amplia de la deuda pública en México- pasó de un nivel de 51.2% a 52.4% del PIB, por lo que su tendencia muestra que la evolución del endeudamiento seguirá al alza en el corto plazo.
Consideramos que la tendencia ascendente en los niveles de deuda como porcentaje del PIB continuará en los próximos periodos fiscales, y de acuerdo con nuestras estimaciones podría alcanzar niveles de 61.2% del PIB en 2030 y de 65.6% para 2033″, expuso González ayer en conferencia.
En el mismo sentido, Moody’s rebajó la calificación soberana de México en mayo pasado al argumentar que la dependencia a cargo de Édgar Amador Zamora muestra dificultades para estabilizar su coeficiente de la deuda pública como proporción del PIB.
La deuda pública, a través del SHRFSP, alcanzaría el 60% del PIB para 2030 y el país podría perder el grado de inversión si no se hacen ajustes fiscales significativos”, expuso Moody’s en su momento.

Preocupación por bajo crecimiento y alto endeudamiento
Existen tres factores que impactan directamente a las proyecciones de la deuda pública del soberano, de acuerdo con Edgar González: la revisión a la baja en las perspectivas para el crecimiento de largo plazo de la economía mexicana; el nulo aporte de la manufactura nacional a las exportaciones tecnológicas; y la baja participación de la inversión privada como proporción del PIB.
Estos factores, más el que también estamos observando en el deterioro dentro del sector terciario, que básicamente es el consumo y que ya no está creciendo a los mismos niveles respecto a los últimos dos años, nos hizo revisar nuestra estimación de crecimiento. Esto tiene un impacto bastante significativo en nuestras proyecciones de deuda pública”, explicó el integrante de HR Ratings.
Asimismo, González externó que los principales balances del sector público federal continuarán presionando de manera agresiva la trayectoria de la deuda, lo cual se complica con un dinamismo económico por debajo del promedio histórico.
No obstante, aquí hay que considerar que más que nos preocupe que el saldo histórico incremente, nos preocupa que la actividad económica no esté creciendo a un mayor ritmo para sostener estos incrementos de deuda”, expuso.
Deuda pública manejable, pero con limitaciones
Además, este lunes la calificadora Japan Credit Rating (JCR) mantuvo la calificación A+ para el techo del endeudamiento de México y señaló que el ratio de su deuda pública, que se sitúa en torno al 50%, se mantiene relativamente contenido entre los soberanos calificados en el rango.
No obstante, recalcó que si bien la deuda aún es manejable, existen factores que podrían limitar los esfuerzos del gobierno por lograr una consolidación fiscal sin afectar el entorno macroeconómico del país.
La administración de Sheinbaum está trabajando arduamente en la consolidación fiscal. Sin embargo, el progreso sigue siendo gradual, ya que el amplio sector informal de la economía limita el aumento de los ingresos tributarios, mientras que los gastos rígidos, incluidos los de pensiones y seguridad social, continúan lastrando las finanzas públicas”, expuso JCR.
Si bien el progreso en la consolidación fiscal sigue siendo gradual, JCR prevé que el déficit fiscal se reduzca de manera constante a mediano plazo, manteniendo la deuda pública en un nivel manejable. Con base en lo anterior, JCR confirmó las calificaciones con perspectiva estable.
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