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10 de septiembre 2019 | 5:00 am

Los Fideicomisos de Infraestructura y Bienes Raíces, mejor conocidos como Fibras, han ganado relevancia en el mercado mexicano los últimos años, aunque se avecina un cambio inminente en el sector: la desaparición de las Fibras privadas.

La Secretaría de Hacienda propone la eliminación de las Fibras privadas en México, de acuerdo con la Iniciativa de Decreto para reformar la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR), que forma parte del Paquete Económico 2020.

“Las Fibras privadas, generalmente, no contribuyen a la promoción del mercado inmobiliario, sino a planeaciones para diferir el pago del impuesto; además de que las mismas carecen de la claridad necesaria al momento de realizar actos de fiscalización”, dice el documento que Hacienda envió a la Cámara de Diputados el domingo.

Uno de los beneficios fiscales que tienen las Fibras -públicas y privadas- es que están exentos del pago del ISR, siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos como distribuir a sus tenedores, al menos una vez por año, 95 % del resultado fiscal neto.

Es un tema delicado, pero no hay mayor sorpresa que la industria inmobiliaria ha servido para evadir impuestos y hasta para lavado de dinero. Es bueno hacer frente a las evasiones y tratar de poner más atención al sector inmobiliario

comentó Jacobo Rodríguez, director de análisis financiero de Black Wallstreet Capital.

Mientras que las Fibras públicas están reguladas por el Mercado de Valores y no existe riesgo de abusos por parte de sus integrantes, las privadas generalmente están constituidas por portafolios familiares que no contribuyen a la promoción del mercado inmobiliario, sino a planeaciones para diferir el pago del impuesto y carecen de la claridad al momento de realizar actos de fiscalización, argumenta Hacienda.

La relevancia de las Fibras hoy en día no es menor. Tan solo las Afores tienen invertidos alrededor de 85,745 millones de pesos (2.3% del portafolio de inversión) en Fibras públicas.

Sin importar si son públicas o privadas, las fibras son vehículos destinados al financiamiento para la adquisición o construcción de bienes inmuebles que tiene como fin su arrendamiento o la adquisición del derecho a recibir los ingresos provenientes del arrendamiento de dichos bienes.

Por el momento existen algunas dudas sobre la iniciativa de Ley propuesta por el gobierno.

Tenemos que ver qué pasará con las Fibras privadas que existen, si van cambiar su forma de operar o si van a desaparecer. Habría que ver las alternativas que hay en la Ley. Lo que sí es inminente es que se van a empezar a regular y ya no se podrán constituir nuevas

dijo Sergio García Quintana, presidente de la Comisión de Finanzas y Sistema Financiero del Colegio de Contadores.

Otra alternativa que queda para las privadas es listarte en el mercado mexicano, es decir, volverse públicas, dijo Eduardo López, analista de Ve por Más.

Fibra Uno (Funo) fue la primera de su tipo en volverse pública, en el 2011. Desde entonces, 15 fibras integran el mercado y suman, por valor de mercado, 313,437 millones de pesos, de acuerdo con datos de Bloomberg.

“No todas las fibras privadas deben considerarse como malas o evasoras de impuestos. Aunque, muy probablemente, la información que se tiene no será tan transparente -en temas como valuación, claridad de repartición o pago de beneficios- como una fibra pública. Es necesaria una supervisión fiscal, tipo auditoría”, dijo García.

La iniciativa de Hacienda también propone establecer una disposición transitoria que otorgue a los contribuyente que aplicaban el esquema de Fibra privada, dos años contados a partir de la reforma propuesta, para pagar el ISR causado por la ganancia obtenida en la enajenación de los bienes realizada al fideicomiso.