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Mercado Libre ha otorgado préstamos por 300 mdp. (Reuters)

10 de octubre 2018 | 5:00 am

Al día de hoy, cualquier Sociedad Anónima de Capital Variable puede otorgar crédito. Tan simple como que cualquier empresa puede hacer con el dinero de sus accionistas lo que le dé la gana, siempre y cuando esté dentro de la ley.

“El crédito es una actividad libre”, señala el director general de supervisión de participantes en redes de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, Federico Borrego.

Bajo este esquema, diversas empresas en México se han registrado para llevar a cabo esta actividad. Alguna de ellas son Liverpool, que en 2017 gestionó 4.7 millones de tarjetas de crédito propias, 7.8% más que un año antes, de acuerdo con el reporte anual de la compañía.

Mercado Libre es otra de ellas. La empresa creó Mercado Lending SA de CV, una empresa que le permite otorgar préstamos.

Este brazo del gigante de e-commerce de América Latina ha otorgado créditos a 5,000 comercios vinculados a Mercado Libre. En un año, el monto otorgado superó los 300 millones de pesos.

¿Pero quién protege a esos 5,000 comercios?

Borrego señala que al no ser Mercado Lending una institución financiera sino una sociedad, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) no podría intervenir.

Las empresas constituidas como Sociedades tienen la capacidad de realizar préstamos ya que el dinero empleado para esta actividad es propio y no de ahorradores, como sucede con los bancos que captan recursos del público general para otorgar créditos. Si Mercado Lending realizara captación, sí se vería en la necesidad de estar regulada ante la CNBV.

“Si el crédito proviene directamente de los recursos propios de la empresa, quien protege a los clientes sería entonces la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco)”, agrega el funcionario.

Al ser cuestionada sobre el organismo que la regula, Mercado Libre señaló que se trata de la segunda, Profeco.

“Profeco es una instancia conciliatoria. Pero hay que destacar que cuando emites una queja debe de ser de un producto o servicio no financiero”, asegura el legista Diego Lara.

Gibrán Basurto, asesor de Profeco, confirmó lo anterior.

“Es importante mencionar que Profeco es una instancia administrativa conciliatoria, intervenimos en la materia de consumo en contra de proveedores de comercio, turismo y telecomunicaciones”, refirió Basurto.

Si otorga crédito, Profeco no es competente

Gibrán Basurto, asesor de Profeco

El asesor también dijo a EL CEO que Profeco no posee ningún registro sobre Mercado Lending.

“He verificado a la empresa en nuestro buró comercial y no aparece ningún dato. Eso significa que no se tiene algún registro de ésta ante Profeco”, agregó.

Una opción costosa

Juan Luis Hernández Conde, socio fundador del despacho Novus Concilium, especializado en temas de tecnología, detalla que en el artículo 5 de la Ley Federal de Protección al Consumidor “quedan excluidos los servicios regulados por las leyes financieras que presten las Instituciones y Organizaciones cuya supervisión o vigilancia esté a cargo de las comisiones nacionales Bancaria y de Valores; de Seguros y Fianzas; del Sistema de Ahorro para el Retiro o de cualquier órgano de regulación, de supervisión o de protección y defensa dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público”.

Pero el abogado refirió que existen “lagunas” que le darían competencia a la Profeco para actuar. Al ser un servicio financiero que no es prestado por una organización sujeta ante la vigilancia de la Condusef, la Profeco podría intervenir.

Sin embargo, Hernández Conde admite que ir a la Profeco no serviría de mucho, ya que este organismo “no da una protección efectiva a casi ningún consumidor”.

En 2017, la Profeco registró más de 20,600 denuncias de las cuales apenas 1,679 fueron conciliadas.

Entonces, la opción que queda, de acuerdo con el especialista, sería recurrir a instancias judiciales si esta empresa incumple de alguna manera con partes acordadas en el contrato, pero advierte que el costo sería tan alto que quizá no convenga seguir el procedimiento legal.

En este sentido, Hernández Conde concluyó que la mejor recomendación es pedir financiamiento con empresas que estén establecidas como una institución financiera y reguladas por la Condusef.

“Lo más fácil es acudir a solicitar un crédito con instancias reguladas en donde puedas hacer valer tus derechos”, apuntó.