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25 de noviembre 2019 | 5:00 am

Los cigarrillos electrónicos o vaporizadores en México están envueltos en una nube de ilegalidad, falta de regulación y desconocimiento, lo que afecta a los consumidores, entre quienes ya se registró la primera muerte a finales de octubre, relacionada con el vapeo o ‘vaping’, como se le conoce en inglés. 

Mientras que la venta de estos dispositivos está prohibida en el país por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), su utilización es irrestricta por el “derecho al libre desarrollo de su personalidad”. 

Por este vacío en la legislación, cerca de un millón de personas utilizan vaporizadores sin conocer su procedencia, contenido y el daño que ocasionan, según la Encuesta Nacional de Adicciones (Encodat) 2016-2017.

“El marco legal en México es ‘sui géneris’ porque ningún producto que se vende tiene permiso de importación, pero tampoco se prohíbe su consumo, aunque carecen de autorización sanitaria”, dice Javier Zúñiga, abogado de la organización civil Salud Justa MX.

En el actual periodo ordinario de sesiones de la Cámara de Diputados se han presentado varias iniciativas para incluir los vaporizadores en la Ley General para el Control del Tabaco.

Sin embargo, ninguna de las propuestas han avanzado al Pleno, por lo que su posible aprobación se ha quedado estancada en Comisiones de San Lázaro.

La falsa solución para el tabaquismo

Los cigarrillos electrónicos nacieron en China a mediados de la década pasada, como supuesta alternativa para dejar de fumar.

Desde entonces, el mercado de estos productos creció exponencialmente hasta alcanzar en 2018 un valor de 22,600 millones de dólares (mdd) y 41.3 millones de consumidores habituales en todo el mundo, según la agencia Euromonitor International.

Puesto que se trata de un artículo prohibido, en México no existen datos fidedignos sobre los ingresos generados por la venta de vaporizadores.

No obstante, la Encodat 2016-2017 da cuenta de que 5.02 millones de personas de entre 12 y 65 años de edad probaron al menos una vez algún cigarrillo electrónico. De ellos, 975,000 terminaron como consumidores diarios.

La principal causa del incremento en el vapeo es la intención de sus consumidores por abandonar el cigarrillo convencional, dice Juan W. Zinser, oncólogo presidente del Consejo Mexicano Contra el Tabaquismo

Pero las evidencias científicas indican que más que ayudar a combatir el tabaquismo, los vaporizadores son la puerta de entrada al consumo temprano de nicotina. Es uno de los principales efectos negativos que se les atribuyen y que no han podido ser desmentidos por los fabricantes.

Un estudio publicado por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos indica que menores de 15 años que utilizaron cigarrillos electrónicos tenían más probabilidades que otros de comenzar a fumar cigarrillos al año siguiente.

Otro estudio indica que estudiantes de preparatoria que habían vapeado en el último mes fueron siete veces más propensos a consumir tabaco en el siguiente semestre. Esto en comparación con quienes nunca usaron vaporizadores.

‘Vapor’ mortal

Tras más de 15 años de historia, el vapeo está reflejando en los últimos meses las primeras consecuencias fatales de su consumo.

En Estados Unidos, el principal consumidor de vaporizadores en el mundo, los casos de muertes relacionadas con el uso de cigarrillos electrónicos asciende a 18, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades del país.

Las víctimas murieron debido a “misteriosas lesiones pulmonares” vinculadas con los cigarrillos electrónicos de sabores, y con la nicotina líquida utilizada en los mismos, según el reporte publicado el 10 de octubre.

La Secretaria de Salud de San Luis Potosí reportó el 8 de noviembre la primera muerte relacionada con el uso de cigarros electrónicos en México. El fallecido fue un hombre de 18 años que presentaba una “neumonía atípica grave”.

La muerte del joven potosino revivió el debate sobre el endurecimiento de la reglamentación de dispositivos. Organizaciones como Salud Justa Mx pidieron a las autoridades sanitarias una regulación urgente sobre los vaporizadores.

Pero la respuesta por parte del sector en favor del vapeo llegó semanas después. Inclusive logró convertirse durante varias horas en el principal tema de conversación en Twitter el 15 de noviembre con los etiquetas #VoyADejarDeFumar y #SiAlVapeo.

EL CEO consultó a tres organizaciones en favor del uso de vaporizadores, pero hasta el momento no obtuvo respuesta.

Transformación de la industria

Las sustancias que suele contener el líquido que utilizan los cigarrillos electrónicos son propilenglicol, glicerina vegetal, nicotina, así como algunos sabores y aromas: autoridades de salud indican que actualmente se utilizan más de 15,000 químicos.

Todas son consideradas tóxicas para ser inhaladas. “Por eso creemos que pueden resultar más agresivos con la salud humana que los cigarros normales y por eso sus efectos dañinos se reflejan en personas de menor edad”, dice Zinser.

A pesar de que actualmente las evidencias demuestran los efectos nocivos que los vaporizadores ocasionan a la salud humana, los gigantes tabacaleros apuestan fuertemente por transformarse e impulsar la ‘naciente’ industria.

En diciembre del año pasado, por ejemplo, los propietarios de Philip Morris, fabricantes de Marlboro anunciaron una inversión de 12,800 mdd en la compañía de cigarros electrónicos JUUL que se fundó recién en 2015.

La segunda tabacalera más grande del mundo había lanzado en 2015 su dispositivo Marlboro HeatSticks, comercializado bajo la marca IQOS.

British American Tobacco, por su parte, calcula que para 2030 sus ventas de la línea Vype podrían abarcar hasta el 30% de sus ingresos totales.

“Lo que mucha gente considera como un avance para combatir el tabaquismo es falso. Pero la fuerza de la industria es enorme y han logrado permear este producto de tal manera que en el mundo actualmente hay muchos millones de jóvenes que los están usando con la falsa idea que son inocuos”, explica Zinser.

Aunque en México la venta de vaporizadores está prohibida por ley, algunas empresas han obtenido amparos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para vender dichos productos.

“Antes de permitir la venta de estos mecanismos, las autoridades deben endurecer la regulación de productos de tabaco: eliminar espacios interiores para fumar, promover empaquetados genéricos y otras medidas para desincentivar su consumo”, explica el abogado de Salud Justa Mx.