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27 de noviembre 2019 | 5:00 am

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador quiere sacar a flote la industria portuaria de México, tras un año en el que las actividades del sector han registrado un constante hundimiento.

Para lograrlo, cuenta con una inversión privada de 73,721 millones de pesos (mdp) en las principales instalaciones costeras, como parte del Acuerdo nacional en infraestructura presentado el martes.

Aunque solo una tercera parte del presupuesto se ejercerá durante el 2020, mientras que el resto será ejecutado entre 2021 y 2024.

Las obras contemplan mejoras en las Administraciones Portuarias Integrales (API) de Dos Bocas, Tabasco; Ensenada, Baja California; Lázaro Cárdenas, Michoacán; Progreso, Yucatán; Puerto Madero, Chiapas; Salina Cruz, Oaxaca; Tampico, Tamaulipas; Topolobampo, Sinaloa; Tuxpan y Veracruz, Veracruz.

Juntas, estas instalaciones acumulan el 45% del movimiento nacional de carga, de acuerdo con el informe estadístico sobre movimiento de carga, buques y pasajeros en los puertos de México para el mes de octubre.

Entre enero y octubre de 2019, las actividades portuarias reportaron una caída del 4%, en correspondencia con la desaceleración del mercado de transporte marítimo que en 2018 creció solo 2.7%, mientras que el año anterior se había incrementado 4.2%

Por ello, José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC) cree que la inversión en los puertos es positiva, pero no alcanzará para poner en “números negros” al sector. 

“La inversión es necesaria. Los puertos del país requieren una modernización, pero las obras servirán más para estimular el empleo y la construcción que para revertir la inercia negativa del transporte marítimo”, dice.

Así irán las obras

Los 22 proyectos que se repartirán entre las 10 API triplican los poco más de 22,181 mdp que destinó en recursos federales el gobierno de Enrique Peña Nieto durante todo el sexenio pasado en puertos, según contratos obtenidos a través de Compranet.

El plan de infraestructura acompaña la implementación de otros programas de desarrollo como Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, así como de otras obras públicas recientes, según dijo López Obrador en la presentación de la estrategia.

Por ejemplo, en Dos Bocas, donde estará la nueva refinería de Petróleos Mexicanos (Pemex), se contempla la construcción de una terminal industrial de bienes de la industria de hidrocarburos.

Es precisamente en las zona sureste y centro del país, así como la costa del Golfo de México donde se concentran la mayor parte de las obras que iniciarán el año siguiente, aunque el norte acapara los mayores recursos financieros.

De los proyectos que se planea iniciar en 2020, cinco se encuentran en Lázaro Cárdenas, uno en Lázaro Cárdenas, uno en Dos Bocas, uno en Progreso, uno en Tampico, dos en Topolobampo, uno en Tuxpan, dos en Veracruz y uno en Chiapas.

En tanto, los siete restantes estarán en Veracruz, Progreso, Topolobampo, Salina Cruz, Tuxpan, Lázaro Cárdenas y una planta de manufactura pesada portuaria aún sede definida.

Una planta de Amoniaco en Topolobampo planeada para comenzarse a desarrollar entre 2021 y 2022 es la obra más costosa, con un valor de 20,000 mdp.

Lejos de ser potencia

De acuerdo con los datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la principal actividad entre las API es el transporte de petróleo y sus derivados. En segundo lugar está el transporte de carga general contenerizada y en tercero la carga de minerales a granel.

Sin embargo, el país está lejos de las potencias mundiales de transporte por vía marítima.

Actualmente México se encuentra en la posición 57 mundial en infraestructura portuaria, de acuerdo con lo reportado por el índice de competitividad Global del Foro Económico Mundial en 2017.

El organismo económico le dio al país una calificación de 4.3 puntos en una escala donde 1 es considerado “muy precario” y 7 “de buen desarrollo y eficiencia, según los estándares internacionales”.

En decir que México está muy lejos de ser una potencia mundial marítima, como Países Bajos, Singapur y Hong Kong, que poseen puntajes de 6.8, 6.7 y 6.5, respectivamente.

Aunque, por otro lado, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ubica al puerto de Manzanillo como el cuarto más importante de América Latina, en movimiento de contenedores y a Lázaro Cárdenas y Veracruz dentro de los primeros 15.

Esto influye negativamente en el desarrollo de la industria en general, explica Abraham Vergara, analista comercial de la Universidad Iberoamericana.

Para “corregir el rumbo del barco”, hay que tener una estrategia nacional que integre sectores estratégicos como la manufactura, el transporte, la generación eléctrica o la industria aeronáutica, dice.