
Osito Bimbo: una tarjeta navideña dio origen al personaje que sobrevivió a la NOM-051
El Osito Bimbo nació en 1945 y desde su creación ha sido parte de la vida de millones de mexicanos en más de 80 años.
El Osito Bimbo es una de las mascotas empresariales más reconocibles en México y su imagen forma parte de la identidad de Grupo Bimbo desde el nacimiento de la compañía en 1945.
A lo largo de más de ocho décadas, el personaje ha cambiado de apariencia, incorporado nuevas tecnologías y enfrentado modificaciones regulatorias que transformaron su presencia en los empaques de alimentos.
Su origen, sin embargo, fue mucho más sencillo. El personaje surgió a partir de una ilustración incluida en una tarjeta navideña y posteriormente fue adaptado para convertirse en la imagen de la panificadora.
¿Cómo nació el Osito Bimbo?
La historia del Osito Bimbo comenzó en 1945, cuando Jaime Jorba, uno de los fundadores de la empresa, recibió una tarjeta de felicitación que tenía la ilustración de un oso polar.
La imagen llamó la atención de los fundadores de la compañía. Anita Mata, esposa de Jaime Sendra, también integrante del grupo fundador, fue quien realizó una nueva versión del dibujo.
Mata incorporó elementos que terminarían siendo característicos del personaje. Entre ellos estaban la cofia, el delantal y una pieza de pan que llevaba entre sus brazos.
La ilustración fue integrada a la identidad de la empresa desde sus primeros años. Después, Alfonso Velasco realizó modificaciones, entre ellas un cambio en la nariz del personaje.
Así comenzó la evolución de una mascota que acompañaría a la marca durante generaciones y que posteriormente sería utilizada en productos, publicidad y distintas campañas.

De un dibujo a una imagen a color
El diseño del Osito Bimbo no permaneció igual durante las décadas siguientes. La compañía realizó diferentes ajustes para adaptar su apariencia a las tendencias visuales y a las posibilidades técnicas de cada época.
En 1947, el personaje presentó trazos más definidos y nuevos elementos de color, también incorporó la cofia con el logotipo de Bimbo y su característica sonrisa.
La evolución continuó durante la década de 1950 gracias a las mejoras en las técnicas de impresión que permitieron que el personaje apareciera a color.
Con el paso de los años, el oso incorporó nuevos detalles en sus facciones y modificaciones en sus proporciones. La intención fue conservar una apariencia amable mientras se actualizaba su representación gráfica.
Para 2007 llegó uno de sus cambios más importantes. El personaje fue llevado a una versión tridimensional, lo que permitió utilizarlo en comerciales junto con actores y escenarios reales.
En 2012 volvió a modificarse su apariencia. El Osito Bimbo adoptó una figura más estilizada, aunque mantuvo elementos asociados con su imagen tradicional.
La mascota también enfrentó la NOM-051
La historia reciente del personaje estuvo marcada por los cambios regulatorios en México. La NOM-051 modificó las reglas para el etiquetado de alimentos y bebidas preenvasados.
Entre sus disposiciones se encuentra la restricción de personajes infantiles, mascotas y otros elementos dirigidos a menores en productos que presentan determinados sellos de advertencia.
Esto afectó la presencia del Osito Bimbo en algunos empaques. Sin embargo, la mascota continuó formando parte de la comunicación corporativa y publicitaria de Grupo Bimbo.
La compañía actualmente presenta al personaje como su embajador de marca y destaca su trayectoria de más de 80 años.
¿Quién ha dado voz al Osito Bimbo?
La evolución del Osito Bimbo también incluye distintas voces para sus comerciales. Entre las intérpretes asociadas con el personaje se encuentra Cristina Hernández, actriz mexicana de doblaje y locución.
Otra voz vinculada con el personaje es Diana Santos, reconocida por su trayectoria dentro del doblaje mexicano.
Con estos cambios, el Osito Bimbo pasó de una ilustración inspirada en una tarjeta navideña a convertirse en uno de los principales elementos de identidad de Grupo Bimbo.
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