
Grupo México sortea impagos de Pemex; negocio de Pemsa crece, pero aún resiente sus efectos
La relación comercial entre Pemex y Grupo México se concentra principalmente en el arrendamiento de infraestructura y el desarrollo de proyectos, lo que ha colocado al conglomerado entre los proveedores afectados por los adeudos de la petrolera.
Grupo México, de Germán Larrea, comienza a ver los resultados de la reactivación de cuatro plataformas petroleras que había mantenido fuera de operación ante los impagos de Petróleos Mexicanos (Pemex). Sin embargo, su negocio de perforación todavía está lejos de recuperar los niveles de ingresos que registraba antes de la suspensión de actividades.
Durante el tercer trimestre de 2026, su filial Perforadora México (Pemsa) reportó ventas por 55.4 millones de dólares (mdd) y un Ebitda de 14.7 mdd, lo que representó incrementos anuales de 3.8% y 114.8%, respectivamente.
Aunque Grupo México había anticipado desde sus resultados del segundo trimestre la reactivación de las plataformas, fue entre julio y septiembre cuando los equipos retomaron operaciones, lo que contribuyó a la mejoría financiera de Pemsa.
De acuerdo con el reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), las plataformas flotantes de perforación móvil Zacatecas y Chihuahua comenzaron a operar en aguas someras durante julio, mientras que Campeche entró en actividad en agosto y Tabasco hizo lo propio en septiembre.
La recuperación contrasta con lo ocurrido en el tercer trimestre de 2025, cuando las ventas de Pemsa cayeron 70%, a 53.4 mdd, mientras que su Ebitda se desplomó 93%, a 6.8 mdd, como consecuencia de la suspensión de operaciones de las plataformas.
La paralización de estos equipos fue una de las medidas adoptadas por Grupo México ante la falta de pago por parte de Pemex, situación que afectó los resultados financieros de su negocio de perforación.

Negocio petrolero de Grupo México sigue lejos de los niveles de 2024
Pese a la mejoría observada durante el tercer trimestre, Pemsa todavía no logra recuperar los ingresos y resultados operativos que registraba antes de la suspensión de actividades.
Entre 2019 y 2024, las ventas de la filial de Grupo México superaron los 100 mdd durante el tercer trimestre de cada año. Su mejor resultado en ese periodo se registró en 2024, cuando alcanzó ingresos por 177.9 mdd y un Ebitda de 96.8 mdd.
En comparación con ese año, las ventas de Pemsa todavía se encuentran 68.9% por debajo, mientras que su Ebitda es 84.8% inferior, pese a la reanudación de las operaciones de las cuatro plataformas.
Pemsa forma parte de la división de infraestructura de Grupo México, que también registró una mejoría en sus resultados financieros durante el periodo.
Las ventas netas de esta división aumentaron 120.6% anual, mientras que su Ebitda creció 115.4%, impulsados por distintos negocios del conglomerado.
De acuerdo con Ve por Más (BX+), el desempeño de infraestructura estuvo favorecido por la consolidación de Saavi Energía, la reactivación de las plataformas de perforación y mayores ingresos inmobiliarios.
La institución financiera también destacó que el desempeño de esta división, junto con los elevados precios de los metales, contribuyó a que Grupo México presentara sólidos resultados durante el tercer trimestre.
Los impagos de Pemex y su impacto en Grupo México
Víctor Juárez, CEO de Edge Innovation, explicó que la relación comercial entre Pemex y Grupo México se concentra principalmente en el arrendamiento de infraestructura y el desarrollo de proyectos, lo que ha colocado al conglomerado entre los proveedores afectados por los adeudos de la petrolera.
El especialista señaló que, a diferencia de otros grandes conglomerados, como Grupo Carso, la empresa de Germán Larrea decidió suspender operaciones ante la falta de pago, una medida que también terminó por afectar sus resultados financieros.
Juárez añadió que las diferencias entre ambas compañías han derivado en procesos de negociación y, según su explicación, en controversias que se están dirimiendo por la vía judicial.
Esto ha tenido que llevarse a cabo con una renegociación por parte ya no de Pemex y Grupo México, sino que estos temas se están dirimiendo por la vía judicial”, resaltó.
Por su parte, Ramses Pech, especialista en energía, señaló que Pemex representa una oportunidad para las empresas que buscan diversificar sus negocios y generar nuevos flujos de ingresos, aunque mantener una relación comercial con la petrolera también implica riesgos financieros.
Entre ellos destacan la exposición a retrasos en los pagos, la dependencia del presupuesto público y la incertidumbre sobre la continuidad de las operaciones.
La importancia de este tipo de proveedores, explicó, radica en que proporcionan los equipos necesarios para perforar, intervenir y mantener pozos petroleros, actividades fundamentales para compensar la declinación natural de los campos existentes.
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