
De Alpek y Orbia a Totalplay: así ve Moody’s el panorama crediticio de las emisoras mexicanas
Totalplay es la compañía que mantiene la calificación crediticia más baja entre las emisoras calificadas por Moody's.
La calidad crediticia de empresas mexicanas como Alpek, Orbia, Totalplay y otras compañías de sectores no financiero, infraestructura y consumo, mantiene cierta estabilidad financiera en términos generales, aunque con diferencias entre emisoras, ante las condiciones económicas del país, según Moody’s Ratings.
En un análisis, la calificadora señala que el entorno crediticio en México continúa limitado por el crecimiento económico relativamente débil; sin embargo, señala que existen empresas que se desarrollarían en condiciones más favorables, gracias a que los indicadores agregados de crédito están mejorando en un entorno de flexibilización de tasas de interés y una mayor generación de ganancias.
Si bien la mejora variará según la empresa, la calidad crediticia agregada se está volviendo modestamente más favorable para las empresas no financieras y de infraestructura calificadas de México, a pesar de las persistentes restricciones relacionadas con el soberano, la situación fiscal y la inversión”, afirmó Moody’s.
Arca Continental encabeza las calificaciones
Dentro de las empresas mexicanas que son calificadas por Moody’s Ratings, se encuentran algunas que mantienen grado de inversión, mientras que otras se encuentran en grado especulativo y presentan un mayor riesgo crediticio.
En ese sentido, Arca Continental, embotelladora de Coca-Cola, se mantiene como la emisora con la mejor calificación crediticia del grupo calificado por Moody’s, con una nota de ‘A3’ con perspectiva estable.
La empresa está protegiendo su rentabilidad mediante iniciativas de precios, ejecución comercial y controles de costos, al tiempo que pospone inversiones no críticas y continúa con sus proyectos estratégicos de infraestructura y distribución”, señaló Moody’s.
Las cinco emisoras con las mejores calificaciones son:
- Arca Continental: ‘A3’, estable.
- Coca-Cola FEMSA: ‘Baa1’, estable.
- América Móvil: ‘Baa1’, estable.
- Grupo Bimbo: ‘Baa1’, estable.
- Fresnillo PLC: ‘Baa2’, estable.
Totalplay registra la calificación más baja
En el otro extremo de la tabla se encuentra Totalplay, una compañía de telecomunicaciones que mantiene la calificación crediticia más baja entre las emisoras calificadas, con una nota de ‘B3’, lo que significa que está ubicada en un grado especulativo y con un nivel de riesgo alto, aunque su perspectiva es positiva.
Con una mejoría, le sigue Nueva Elektra del Milenio, con una nota ‘B2’, perspectiva estable; Petróleos Mexicanos (Pemex), tiene una nota ‘B1’, perspectiva estable; Grupo Aeroméxico, con ‘Ba3’, perspectiva estable; y Orbia, con ‘Ba2’, perspectiva negativa.
Moody’s también identifica distintos desafíos dependiendo del sector en el que se desarrolla cada compañía. Para las empresas exportadoras, la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la política comercial de Estados Unidos representan los principales riesgos.
Para el sector aeroportuario, los altos costos del combustible continúan presionando a las compañías, mientras que en el sector de telecomunicaciones, la disrupción digital y los cambios en el entorno financiero podrían añadir presión sobre las empresas.
Otras emisoras calificadas por Moody’s
- Banco Actinver, Fideicomiso Fibra Uno 1401: Baa3
- Comisión Federal de Electricidad (CFE): Baa3
- Corporación Inmobiliaria Vesta: Baa3
- ESENTIA Energy Development: Baa3
- Fideicomiso Irrevocable No. 2401 (NEXT Properties): Baa3
- Infraestructura Energética Nova: Baa3
- Sigma Alimentos: Baa3
- Sitios Latinoamérica: Baa3
- Alpek: Ba1
- Cox Asset Mexico: Ba1
- Fibra SOMA: Ba1
- Grupo Televisa: Ba2
- Nemak: Ba2
- Saavi Energía: Ba2
Riesgos climáticos, un frente para las inversiones
De acuerdo con Moody’s, existen algunos riesgos relacionados con el clima que adquieren una importancia creciente para el nearshoring, y para las inversiones en el país.
Un fenómeno intenso de El Niño durante 2026-2027 podría alterar significativamente los patrones de precipitación y reducir la disponibilidad de agua en países latinoamericanos que dependen en gran medida de la generación hidroeléctrica.
En este contexto, la disponibilidad de agua, la confiabilidad del suministro eléctrico y la capacidad de la infraestructura serán factores particularmente relevantes para los corredores industriales del norte de México y las regiones fronterizas que continúan atrayendo inversiones en manufactura y logística.
Es probable que las alteraciones climáticas relacionadas con El Niño se manifiesten a nivel regional en los sectores agrícola y de transmisión eléctrica de México, en forma de olas de calor que pueden afectar los cultivos agrícolas y aumentar la demanda de electricidad para refrigeración, lo que daría lugar a un incremento de los precios de los alimentos y al traslado de los mayores costos de la energía a los consumidores”, subrayó la calificadora.
Si bien los efectos económicos directos siguen siendo una probabilidad, el cambio climático se suma a los riesgos de inversión y ejecución, en particular para las industrias con uso intensivo de agua y energía.
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