
Compra de medicamentos de Birmex pone bajo la lupa precios y abastecimiento para 2027-2028
Birmex enfrentará retos que deberá superar para evitar interrupciones en el sistema de salud mexicano y daños al erario.
La próxima gran compra de medicamentos del gobierno federal, que serán utilizados durante 2027 y 2028, muestra una amplia participación de empresas; sin embargo, también existen importantes focos rojos en materia de abastecimiento y precios.
El pasado 16 de julio, Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex) publicó, con casi dos meses de retraso respecto al calendario original, la licitación identificada como T-218 para la adquisición de medicamentos genéricos, oncológicos y antiinfecciosos.
En ese sentido, un análisis del Instituto Farmacéutico de México (INEFAM), en manos de Mario Maldonado, director general de EL CEO, identifica riesgos de competencia y abastecimiento para el sistema público de salud.

Los datos reveladores de la licitación
A partir de las propuestas abiertas el pasado 5 de agosto, la licitación recibió 1,831 ofertas de 174 participantes, respaldadas por 284 fabricantes, para 744 claves.
Si se considera un universo estimado de 766 partidas, la cobertura alcanzó 97.1%, un dato que, en principio, refleja una amplia participación. Sin embargo, el panorama cambia al revisar el número de competidores por cada medicamento.
De las 744 claves que recibieron propuestas, 228 tuvieron un solo participante y otras 235 apenas contaron con dos. Si se suman las 22 partidas identificadas preliminarmente como desiertas, 250 claves, equivalentes a 32.6% del universo estimado, no cuentan con una referencia competitiva interna suficiente.
En términos simples, en casi una de cada tres partidas Birmex no tiene una segunda oferta para saber si el precio presentado es realmente conveniente”, afirmó Maldonado en su columna de El Universal.
Diferencias de precios, un foco rojo
La importancia de contar con varios participantes queda evidenciada en las 516 claves que recibieron dos o más ofertas, ya que, en esos casos, la diferencia mediana entre el precio más alto y el más bajo fue de 27.4%. Sin embargo, en 119 partidas la brecha superó 100%.
Estas diferencias no implican por sí mismas la existencia de sobreprecios, debido a que las propuestas pueden variar por diferentes factores relacionados con la fabricación y entrega de los medicamentos. Sin embargo, sí muestran una diferencia importante de costos.
No significa que exista automáticamente un sobreprecio; las propuestas pueden variar por fabricante, presentación, capacidad de entrega u otras condiciones. Pero sí revela cuánto puede cambiar el costo cuando existe una alternativa contra la cual comparar”, subrayó Maldonado.
Según el periodista, INEFAM estimó que valorar la demanda máxima de cada partida con base en el precio promedio, en lugar de utilizar el menor precio disponible, produce una diferencia teórica de 25,631 millones de pesos.
“No es un ahorro garantizado ni prueba de un daño al erario, porque todavía deben revisarse la calidad, el cumplimiento técnico y la capacidad de suministro. No obstante, la cifra dimensiona el dinero que está en juego y muestra dónde debe concentrarse la evaluación antes del fallo”, sostiene Mario Maldonado.
Abastecimiento de medicamentos, otro factor riesgo
El periodista señala que el riesgo de la licitación no se limita solo a los precios, sino que, con base en el análisis, también existe un riesgo de abastecimiento de medicamentos.
El análisis de INEFAM identificó seis partidas cuya oferta total no sería suficiente para cubrir la demanda máxima, incluso considerando toda la capacidad ofrecida. Cuatro de ellas —Dobutamina, Aminoácidos Cristalinos, Cloruro de Sodio y Trinitrato de Glicerilo— tienen un solo proveedor, por lo que no existe una alternativa de precios ni una opción en caso de que la empresa incumpla.
El caso de la Dobutamina, utilizada en terapia intensiva y cardiología, resulta delicado, ya que el único proveedor que presentó una oferta cubriría apenas 20% de la cantidad máxima solicitada y alrededor de la mitad del requerimiento mínimo.
Birmex enfrenta un gran reto
Antes del fallo, programado para el 14 de septiembre, Birmex tendrá que priorizar las claves con proveedor único, verificar que las propuestas sean comparables y confirmar que las empresas puedan cumplir con los volúmenes comprometidos.
Para las claves sin competencia tendrá que recurrir a precios históricos o referencias externas y preparar alternativas de suministro donde la oferta resulte insuficiente”, afirmó Maldonado.
El director de Birmex, Carlos Ulloa Pérez, ha planteado entre sus prioridades fortalecer la participación de proveedores nacionales y garantizar pagos efectivos a la industria farmacéutica, dos demandas recurrentes del sector.
Estos objetivos podrían ayudar a reconstruir la relación entre el gobierno y los laboratorios, aunque podrían existir complicaciones ante posibles incumplimientos derivados de la capacidad productiva o solvencia financiera.
Su verdadero resultado se medirá por los medicamentos que se compren a precios razonables y lleguen completos y a tiempo a hospitales y pacientes. Birmex todavía tiene la oportunidad de demostrar que aprendió la lección. Veremos si lo hace”, puntualizó Maldonado.
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