26 de enero 2021 | 3:05 pm

Larry Fink, director general de BlackRock, dio a conocer su carta a inversionistas del 2021, donde deja entrever la fecha límite para dejar de invertir en empresas contaminantes.

BlackRock es el administrador de activos más grande del mundo. Al cierre del 2020, gestionaba 8.68 billones de dólares, 17% más respecto al año previo.

En la carta, Fink dijo que BlackRock lograba ser ‘carbono neutro’ en sus operaciones y sigue comprometidos para lograr el objetivo de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050 o antes.

Este momentum global para alcanzar las cero emisiones netas es un pronóstico de una transformación significativa de la economía y tiene profundas implicaciones para las compañías y los portafolios de los inversionistas de BlackRock (…) Todas las empresas, incluida BlackRock, deben comenzar a abordar la transición al cero neto hoy

comentó Fink.

Más apetito

De enero a noviembre del 2020, los inversionistas en fondos de inversión y Fondos Cotizados en Bolsa (ETF) agregaron 288,000 millones de dólares en activos sostenibles, un alza de 96% respecto a todo el 2019, de acuerdo con la administradora de activos.

La pandemia ha presentado una crisis existencial tal, un recordatorio tan crudo de nuestra fragilidad, que nos ha llevado a enfrentar la amenaza global del cambio climático con más fuerza y ​​a considerar cómo, como la pandemia, alterará nuestras vidas. Nos ha recordado cómo las mayores crisis, ya sean médicas o ambientales, exigen una respuesta global y ambiciosa

dijo Fink.

Las empresas no son las únicas que están centrando su atención en el cambio climático. En 2020, la Unión Europea, China, Japón y Corea del Sur asumieron compromisos históricos para lograr cero emisiones netas.

Estados Unidos, de regreso

Joe Biden, presidente de Estados Unidos, envió oficialmente la carta que solicita la reincorporación de Estados Unidos al Acuerdo de París.

Además, en su primer día como mandatario, ordenó a las agencias federales comenzar a ejecutar 100 puntos para contrarrestar las políticas ambientales más drásticas de la administración de Donald Trump y facilitar la lucha contra la crisis climática.

Este es el comienzo de una transición larga pero que se acelera rápidamente. Sabemos que el riesgo climático es un riesgo de inversión. Pero también creemos que la transición climática presenta una oportunidad histórica de inversión

comentó Fink.