
Consejero de Morena recibe 360 mdp en contratos irregulares de Guardia Nacional y Defensa
Empresas ligadas a un miembro del Consejo Consultivo Nacional de Morena —órgano conocido por su afinidad con López Obrador— recibieron más de 300 millones de pesos en contratos de la Guardia Nacional y Defensa, en procesos de licitación donde fingieron competencia.
Un integrante del Consejo Consultivo de Morena está vinculado a una red de empresas que obtuvo contratos por más de 360 millones de pesos con la Guardia Nacional (GN) y la Secretaría de la Defensa, durante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum.
En al menos una licitación clave con la Guardia Nacional —con un valor arriba de los 200 millones de pesos—, dos empresas ligadas al mismo personaje presentaron propuestas, con lo que habría una simulación de competencia.
Además, la GN —dirigida entonces por el general de División de Estado Mayor, Hernán Cortés Hernández—, pagó más del doble del precio de mercado por kits de herramientas.
El ‘alfil’ de Morena detrás de los contratos
El hombre detrás de esos contratos es Hiquíngari Carranza Torres, activista, presidente de la Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica e integrante del Consejo Consultivo Nacional del movimiento, cuyas empresas —algunas operadas por familiares directos— pasaron en pocos años de vender insumos médicos a proveer equipo táctico, armas de fuego y municiones a las fuerzas armadas.

Todo esto sucedió mientras desde el propio Consejo Consultivo del Partido se intenta proyectar corrección política y autoridad moral entre las 76 figuras que lo componen —varias cercanas al propio López Obrador—.
“El Consejo Consultivo Nacional nos ayudará a ir definiendo el presente y el futuro de nuestro Movimiento; será guía para la toma de decisiones no sólo de la dirigencia, también de la militancia y las autoridades emanadas de Morena”, dijo Luisa María Alcalde Luján, entonces dirigente del partido y recientemente nombrada consejera jurídica de la presidencia.
La red de empresas de Hiquíngari Carranza, consejero de Morena
Guardia Nacional y Defensa dieron los contratos a dos compañías vinculadas directamente a la familia de Hiquíngari Carranza, según actas constitutivas y asambleas consultadas por EL CEO ante el Registro Público del Comercio (RPC):
- Comercializadora de Insumos Vía Láctea S. A. de C. V., fundada por Hiquíngari Carranza Torres en 2017 y actualmente dirigida por su hijo, Eraqui Carranza.
- Handel 1974 S. A. de C. V., fundada en 2022 por su esposa, Doris Bertín (también Bertini) Salas junto con un socio adicional.
Ambas empresas participaron en la licitación LA-36-H00-036H00998-N-94-2025 convocada por la Guardia Nacional para la adquisición de “kits del primer respondiente”.
El contrato por 206.8 millones de pesos fue adjudicado a la compañía Handel 1974. Sin embargo, Comercializadora Vía Láctea, fundada por Carranza Torres también presentó una propuesta en el proceso: es decir, ambas habrían simulado competencia en contra de otros dos proveedores.
EL CEO contactó a Carranza previo a la publicación del reportaje, quien respondió que se trataba de “dos empresas separadas” y declaró que no veía conflicto de interés en que ambas participaran en las mismas licitaciones. Además, recalcó que la empresa a su nombre había “perdido” y que la otra —a nombre de su esposa— no tenía ninguna relación.

Handel 1974 ganó porque otras tres propuestas —incluyendo la de Vía Láctea— fueron desechadas ya que el comité evaluador consideró que no satisfacían requisitos específicos bajo criterios poco claros, lo que dejó el camino libre a la empresa de Doris Bertini, quien fue o es pareja de Hiquíngari Carranza.
En la entrevista previa Carranza también mencionó que debido a “cuestiones personales” no tenía la necesidad de aclarar los límites entre el vínculo empresarial y familiar pues “las dos empresas hacen cosas diferentes”.
Entre los “incumplimientos” que justificaron la descalificación, hay algunas irregularidades: se rechazaron propuestas con productos de manufactura china, pero nunca se especificó el origen ideal de los bienes; también refutan artículos de ciertas marcas, sin que se haya determinado alguna en la convocatoria.
Al doble del precio del mercado
El contrato con la GN, fue para la entrega de “kits del primer respondiente”, es decir, mochilas con 30 artículos diferentes como guantes, cubrebocas, cordones, linternas, bolsas y artículos para recolectar evidencia. También extensiones eléctricas, cajas para armas y otros bienes.
Handel 1974 vendió estos artículos a un precio unitario de 16,610 pesos más IVA por kit.

No obstante, este medio realizó una cotización independiente de los mismos productos en el mercado —sin considerar descuentos de mayoreo ni gastos de entrega— y encontró que el costo aproximado es de 7,761 pesos por unidad. Es decir, el gobierno pagó más del 100% de sobreprecio por cada uno.
En la misma licitación participó una compañía llamada Armmuns S. A. de C. V. pero EL CEO no encontró registros de su existencia en el Registro Público Comercial, requisito obligatorio para concursar. Tampoco aparece en el padrón de proveedores de la Guardia Nacional y, su único rastro, es una página web creada meses después de la licitación. A pesar de ello, su propuesta fue considerada.
De insumos médicos a armas de fuego
El crecimiento de las empresas vinculadas al consejero de Morena no solo fue acelerado, también atípico.
Inicialmente Vía Láctea obtuvo contratos para suministro de insumos médicos tanto con la Defensa como con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Pero, en poco tiempo, comenzó a participar en licitaciones para equipo militar aunque no tenía experiencia en el rubro.
En 2022, la Defensa —entonces bajo el mando de Luis Crescencio Sandoval— le adjudicó un contrato a Comercializadora de Insumos Vía Láctea un para suministrar cartuchos calibre 50 para fusil de precisión por un monto total de 3.8 millones de dólares equivalentes 68 mdp.

Para ese proceso —licitación LA-007000999-E246-2022— la empresa fue la única con una propuesta viable para la Partida 5, de las balas calibre 50, pese a que no había sido proveedor de municiones con entidades públicas.
A diferencia de otros concursos, la Sedena no exigió acreditación de trayectoria mínima, y evaluó únicamente certificados de calidad de los productos.

Meses antes de esa licitación, en una asamblea el 31 de diciembre de 2021, la empresa modificó su objeto social para incluir la comercialización de armas de fuego. Ese cambio la habilitó para participar en el concurso.
Dos años más tarde, la compañía también suministró pistolas y cargadores de 9 milímetros a través de una adjudicación directa de la Defensa, por un monto total de 348,000 dólares o cerca de 6 millones de pesos. Este contrato se dio a pesar de que la empresa ya había perdido licitaciones en el pasado para los mismos rubros.
Sobre estas contrataciones, Hiquíngari Carranza dijo a EL CEO que ambos procesos no requerían la experiencia en el sector armamentístico en concreto y que él, personalmente, sí tenía experiencia en el rubro, aunque sus empresas no.
De pizzería a proveedor de la Defensa
Otra razón social ligada a la familia del consejero de Morena muestra la flexibilidad de la red. Se trata de Pizza Poniente S. A. de C. V., que operaba un restaurante bajo la marca Pizza Company, misma que está a nombre de Comercializadora de Insumos Vía Láctea, según registros del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI).

En 2024, esta empresa recibió dos contratos adicionales por 7.3 millones de pesos para proveer botiquines tácticos especializados a la Defensa. Es decir, la pizzería, sin experiencia en equipo médico, fue seleccionada en una licitación pública.
Actualmente, no es posible acceder a sus registros comerciales en el RPC. Desde hace un par de años, la pizzería dejó de funcionar y el domicilio donde vendían los alimentos —que también era su dirección fiscal— ahora aloja a una sucursal de la empresa Little Caesar’s.
Sobre la pizzería, Carranza también explicó a este medio que sí está a su nombre y que ganó todos los procesos al cumplir con las características en tiempo y forma.

Ajedrecista, comunista y consejero de Morena
Lejos de su rol como consejero de Morena, Hiquíngari Carranza se identifica como “activista político-cultural” que gestó sus ideales en las Juventudes del Partido Comunista Mexicano en la década de 1970, al igual que otras figuras que sentaron las bases del partido Morena.
También es presidente de la Fundación Kasparov Iberoamérica, que busca promover el deporte del tablero a nivel nacional. A través de ella, también ha celebrado contratos y convenios con gobiernos de la Cuarta Transformación para brindar cursos y talleres relacionados con el ajedrez.
En su labor como activista, ha aparecido en espacios televisivos y radiofónicos. Además, acudió al Senado de la República —cuando Martí Batres era presidente— para tratar temas sobre la promoción del deporte.

Más contratos similares
EL CEO analizó más de 160 contratos de la Guardia Nacional durante 2025 y detectó un patrón: adjudicaciones millonarias a empresas sin experiencia previa, de reciente creación o con procesos de licitación irregulares. En total, se han entregado más de 1,000 millones de pesos a compañías creadas o activas a partir de 2022.
En ese contexto, la red de empresas vinculadas a un integrante del Consejo Consultivo Nacional de Morena —el órgano que el partido presenta como guía ética— destaca por crecer en sectores como el armamentístico, que es altamente regulado.
Carranza declaró a EL CEO que pertenece al consejo del partido debido a su trayectoria social, que no es militante y que no tenía contactos al momento de las contrataciones. Este medio también solicitó comentarios a la Secretaría de la Defensa, Guardia Nacional y el partido Morena sobre las contrataciones mencionadas, pero al cierre de esta edición no obtuvo respuesta.
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