Mantener sin cambios el gobierno corporativo de la empresa despeja las críticas sobre la influencia del presidente en las decisiones de la petrolera.

26 de febrero 2019 | 5:00 am

La iniciativa de ley para modificar la estructura de Pemex fue puesta en el congelador ante el riesgo que suponía para que la empresa recibiera otra baja en su calificación crediticia.

Mantener el actual esquema de gobierno corporativo en la Empresa Productiva del Estado podría ayudar a que mantenga su grado de inversión, al despejar las críticas respecto a la opacidad en materia de transparencia y rendición de cuentas que suponía quitar poder de decisión al Consejo de Administración de Pemex, coincidieron especialistas.

Por ahora, la única agencia que ha recortado la nota de Pemex es Fitch Ratings, que la degradó a ‘BBB-’ con perspectiva “negativa” a finales de enero.

Es positivo que se detenga por ahora la discusión del dictamen. Los inversionistas esperan que un gobierno corporativo fuerte en Pemex permita mejorar las estrategias de negocio de la empresa y esta medida contribuye a ello de forma indirecta

Arturo Carranza, consultor energético de Mercury LLC.

En la iniciativa, diputados de Morena proponen limitar las facultades del Consejo de Administración y otorgar mayores atribuciones al director general de la empresa, quien adquiere la responsabilidad de tomar las decisiones de negocio de Pemex.

Cuando parecía que la propuesta era imparable, recibió un revés por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien mandó a la congeladora el dictamen y se deslindó de la iniciativa de Morena.

“Nosotros no aprobamos eso, en el Ejecutivo no queremos ninguna modificación en ese sentido porque no queremos dar pretextos, excusas a los que han saqueado a Pemex”, dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina del 19 de febrero.

Las palabras del presidente no coinciden con algunos directivos de Pemex que acudieron a una reunión con inversionistas en Nueva York en febrero, encabezados por el director de finanzas, Alberto Velázquez García.

En una presentación dejaron ver que los cambios propuestos a la ley buscan agilizar el proceso de toma de decisiones de negocios y que el Consejo de Administración tendría la última palabra sobre plan de negocios, inversiones, precios y desinversiones.

Con el actual régimen, que se estableció en 2014 con la reforma energética, es el presidente de la República quien designa a los directivos de la empresa petrolera, entre ellos el director general y deben ser aprobados por un comité independiente a la junta de directores.

Aun sin cambios, el gobierno corporativo de la petrolera es débil ante los ojos de Fitch. Cuando recortó la calificación, la calificadora dijo que el nivel de interferencia del gobierno en la administración, financiamiento y estrategia en Pemex es alto, situación que debilita su gobierno corporativo.

Resultados a corto plazo

Pemex es uno de los principales contribuyentes para el fisco, por ello el gobierno ha emprendido un plan de apoyo financiero para el empresa.

Los ingresos que la petrolera otorga al estado son parte relevante del gasto de la administración federal. En 2018 entregó 436,842 millones de pesos, 6.8% real más que un año antes, de acuerdo con cifras de Hacienda.

Los especialistas consideran que las medidas que el gobierno federal han emprendido para el rescate de la petrolera son correctas, pero debido a que darán resultados en el largo plazo, debe crear una estrategia adicional con medidas visibles en el corto plazo, que pueden ser orientar inversiones para las áreas de exploración y producción de la mano de empresas privadas.

Se tiene que presentar un reforzamiento del gobierno corporativo y comunicar de mejor forma las bondades del apoyo que se va a dar a Pemex y destacar que este paquete que se presentó es lo que consideran que será necesario, pero que si se requiere más, se dará más

Luis Miguel Labardini-Deveaux, socio en Marcos y Asociados, Infraestructura y Energía.

El plan inicial para ayudar a Pemex contempla reducir la carga fiscal de la petrolera en 15,000 millones de pesos anuales hasta 2024, una capitalización de 25,000 millones de pesos que ya incluía el Presupuesto de Egresos, una monetización del pasivo laboral por 35,000 millones y 32,000 millones de pesos esperados por el ahorro derivado del combate al huachicoleo.

El camino no será sencillo debido a la situación financiera de la petrolera, que tan solo al tercer trimestre del 2018 acumuló una deuda financiera de 106,000 millones de dólares, aunque para este año el gobierno se comprometió a no contratar más endeudamiento.

Por lo pronto, Pemex produjo 1.62 millones de barriles diarios de petróleo crudo en enero, 15% menos frente a los 1.90 millones de barriles diarios del mismo mes del año pasado.