15 de agosto 2022 | 5:00 am

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Si bien la administración de Andrés Manuel López Obrador se manifiesta como uno de los gobiernos con menor uso de la deuda pública -en línea con sus compromisos presidenciales- no fue suficiente para que la economía mexicana creciera en sus primeros tres años y medio de gestión.

De los gobiernos federales en este siglo XXI, el de López Obrador registra el menor crecimiento de la deuda pública en sus tres años y medio de gestión, aunque también presenta la única caída del Producto Interno Bruto (PIB) respecto a sus antecesores.

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De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el gobierno morenista inicio su administración con un Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia de la deuda, con 10.55 billones de pesos de pesos.

Tras tres años y medio de mandato transcurridos, el saldo ascendió a 13.25 billones, una diferencia de 2.70 billones de pesos.

En términos reales, es decir, aplicando el efecto inflacionario, el crecimiento de este saldo fue de 5.9% al cierre del primer trimestre del 2022.

Tasas de doble dígito en deuda antes de AMLO

El aumento de 5.9% de la deuda es menor a las tres administraciones federales previas a López Obrador, con tasas de doble dígito, considerando los tres primeros años y medio de gobierno.

Enrique Peña Nieto (2012-2018) mostró un incremento 34.9% del SHRFSP; le siguieron los panistas Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) con 22.4% y Vicente Fox Quesada (2000-2006) con 11.4%.

En términos de endeudamiento, Andrés Manuel López Obrador ha sido un presidente muy responsable. El problema es que con tantas presiones de gasto, con una economía que no se termina de recuperar y con sectores clave, como salud y educación, golpeados, habrá serios retos de gasto público al final de su sexenio, como el pago de pensiones y el servicio de deuda

comentó Héctor Villarreal, especialista en finanzas públicas del Tecnológico de Monterrey.

El experto aseguró que el consenso de economistas está a favor de que el actual gobierno se endeude más para inyectar recursos a la actividad económica del país, ya que al cierre del 2022 la economía mexicana seguirá siendo más pequeña respecto a diciembre del 2018.

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Común denominador

Los tres presidentes previos a López Obrador tienen un común denominador: crecimiento de la actividad económica del país en el periodo de análisis.

Héctor Villarreal recordó que con Felipe Calderón, antes del 2009, el ritmo de endeudamiento era bajo, y fue hasta que llegó la crisis en dicho años que aceleró.

Sin embargo, el resultado final fue que el Producto Interno Bruto (PIB) de México no se contrajo en los primeros tres años y medio de gobierno.

Según el Banco Mundial, el financiamiento de la deuda es crucial para el desarrollo, pero los niveles insostenibles perjudican el crecimiento y a los pobres.

Un alto nivel de deuda pública puede frenar la inversión privada, aumentar la presión fiscal, reducir el gasto social y limitar la capacidad gubernamental de implementar reformas

sostiene la organización internacional.

Merma económica

Con Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) el PIB se contrajo en sus primeros tres años y medio en la silla presidencial.

El COVID-19 ocasionó la peor crisis económica en México y en el mundo, aunque la economía nacional ya estaba sumergida en una fase recesiva antes de la pandemia.

El PIB de México, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el 2019, previo a la emergencia sanitaria, disminuyó 0.2%.

Mientras entre el 2019 y la primera mitad del 2022, la actividad económica del país ostentó una caída de 3.1%, lo que significa que el PIB nacional no ha avanzado con el actual gobierno federal.

El presidente mejor parado en crecimiento económico fue Enrique Peña Nieto, que en sus primeros tres años y medio al frente del país registró una variación de 6.9%.

Saldo externo disminuye

Del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, el interno creció 13.6% a tasa real entre el 2019 y el primer semestre de este año, mientras el externo disminuyó 7.2%.

Héctor Villarreal explicó que al inicio del actual gobierno se presentó un programa de cambio de deuda, es decir, sustituir endeudamiento externo por interno, con el objetivo de protegerse de riesgos cambiarios.

Si tu moneda se deprecia estás protegido, el problema es que muchas veces la tasa de interés que pagas por deuda interna es mayor que la externa

aseveró.

El problema es el escenario actual. Por los elevados niveles inflacionarios, Banco de México ha incrementado la tasa de política monetaria, llegando a 8.50%, por lo que el servicio de la deuda interna ha aumentado; en tanto, el peso se ha mantenido estable frente al dólar.