21 de noviembre 2018 | 5:00 am

La Refinería de Dos Bocas, Tabasco, es uno de los proyectos que serán sometidos a consulta este fin de semana, pero como en el caso del Tren Maya le hace falta el proyecto ejecutivo.

En el Proyecto Alternativo de Nación de Andrés Manuel López Obrador se especifica que la administración buscará aumentar la capacidad de refinación, a través de la reconversión de las refinerías existentes, además de la construcción de una más en Tula, Hidalgo, y otra en Dos Bocas, Tabasco.

De acuerdo con estimaciones del presidente electo, se requiere una inversión de 55 mil millones de pesos para el primer año de la construcción de la refinería en Tabasco.

Ese proyecto será sometido junto con otros nueve puntos a consulta popular el 24 y 25 de noviembre. Aunque aún no han hecho público el proyecto ejecutivo, ni se ha dado el visto bueno de la población, ya se iniciaron algunos trabajos.

El Centro Mexicano de Derecho Ambiental denunció ante la Agencia de Seguridad, Energía y Medio Ambiente (ASEA) y ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) que se ha eliminado la vegetación de al menos 300 hectáreas en el predio donde se supone podría ubicarse la obra.

En un comunicado la Profepa argumentó que “Corresponde a la ASEA emitir las medidas técnicas que deben considerarse a fin de evitar que se pueda ocasionar un daño grave al ecosistema con la construcción del Proyecto de Refinería en Dos Bocas”.

Hasta el momento, la ASEA no ha emitido una postura ante la denuncia del Centro.

Sin embargo, no se trata del único requisito faltante. El proceso de contratación es diferente a otros proyectos de infraestructura ya que se trata de una empresa productiva del estado por lo cual en este caso se rige bajo la Ley de Hidrocarburos.

La socia fundadora de la consultora Brilliant Energy, Miriam Grunstein, explicó que esta regulación establece a la Secretaría de Energía como la encargada de otorgar permisos para la refinación así como logística de distribución, además agrega se requiere del visto bueno de la Comisión Reguladora de Energía.

Ninguna de las dos dependencias se ha pronunciado al respecto.

La especialista puntualizó que es preciso diferenciar entre la licitación de Obra Pública y las actividades de transformación, transporte y almacenamiento.

La obra pública, de manera muy inteligente, se llevará a cabo por adjudicación directa, pero del Estado de Tabasco. Eso llama la atención porque la energía es materia federal, están atribuyéndole al estado facultades que en teoría no tendría .

Miriam Grunstein, Brilliant Energy

El proceso, según la especialista, tendría que comenzar con una licitación federal.

Durante octubre el Congreso local de Tabasco aprobó una reforma a la Ley de Obras y Servicios Relacionados con las Mismas que permite que autoridades correspondientes opten por no hacer licitaciones y en cambio celebrar contratos por adjudicación directa o invitación a al menos tres personas, especialmente para proyectos de infraestructura.

El CEO rastreó las convocatorias para concursos o avisos de fallos durante el último semestre del año y no se halló actividad sobre el predio señalado.

En entrevista, el coordinador de Finanzas Públicas del IMCO coincidió en que si bien la obra de la refinería está sujeta a otra regulación, no pasa lo mismo con la tierra. “Los terrenos nos son siempre propiedad federal y suelen estar sujetos a uso de suelo distintos. Una obra de este tipo no solamente impacta a nivel federal, se involucra el estado e incluso el municipio”, explicó.