
Salud cerebral: los tres hábitos diarios que pueden ayudar a proteger la memoria y el rendimiento cognitivo
La alimentación con DHA, dormir bien y mantener la mente activa son hábitos que favorecen la salud cerebral, la memoria y el rendimiento cognitivo.
La salud cerebral se ha convertido en uno de los temas de mayor interés para especialistas en nutrición y bienestar debido a su impacto en la calidad de vida y el desempeño cognitivo de las personas.
Aunque el deterioro cognitivo suele asociarse con el envejecimiento, expertos señalan que los hábitos adoptados desde etapas tempranas pueden influir en el funcionamiento del cerebro a lo largo de la vida.
Factores como la alimentación, la calidad del sueño y la estimulación mental están relacionados con procesos esenciales como la memoria, el aprendizaje, la atención y la toma de decisiones.
Nestlé destaca el papel del DHA en la salud cerebral
La alimentación es uno de los factores que contribuyen al adecuado funcionamiento cerebral. Entre los nutrimentos de interés destaca el DHA, un ácido graso omega-3 que forma parte de las membranas neuronales y participa en procesos vinculados con el aprendizaje y la memoria.
Diversos estudios han asociado niveles adecuados de DHA con un mejor desempeño cognitivo y un menor riesgo de deterioro cognitivo en la edad adulta.
Ana Villarreal, gerente de Bienestar y Nutrición de Nestlé México, señaló que “una alimentación correcta, un descanso adecuado y mantener la mente activa son hábitos que pueden contribuir al bienestar cognitivo y emocional de las personas a lo largo de la vida”.
La directiva agregó que hablar de salud cerebral implica también promover acciones cotidianas que favorezcan una mejor calidad de vida y bienestar integral.
El cerebro humano está compuesto en gran medida por grasas, por lo que el consumo de nutrimentos específicos resulta relevante para mantener su estructura y funcionamiento.
Especialistas recomiendan incluir fuentes de omega-3 en la dieta, particularmente pescados grasos como salmón, sardinas y atún, además de alimentos fortificados con DHA para quienes tienen un bajo consumo de pescado.
El DHA ayuda a mantener la flexibilidad y funcionalidad de las células cerebrales, favoreciendo la comunicación entre neuronas y procesos relacionados con la adaptación y el aprendizaje.
Dormir bien favorece el rendimiento cognitivo
El descanso es una de las funciones biológicas más importantes para la salud cerebral. Durante el sueño, el cerebro consolida recuerdos, regula emociones y recupera capacidades cognitivas esenciales.
La evidencia científica indica que la falta de sueño puede afectar la atención, el estado de alerta y la memoria de trabajo, especialmente en actividades que requieren un mayor esfuerzo mental.
Dormir entre cuatro y seis horas por noche de forma recurrente puede generar déficits cognitivos acumulativos. Por ello, especialistas recomiendan descansar entre siete y ocho horas diarias.
También sugieren mantener horarios regulares de sueño y limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir para evitar alteraciones en la producción de melatonina.
Mantener la mente activa fortalece las conexiones neuronales
La estimulación cognitiva es otro de los pilares para cuidar la salud cerebral. Actividades como la lectura, el aprendizaje de nuevas habilidades y los juegos de lógica contribuyen a fortalecer la neuroplasticidad.
Esta capacidad permite al cerebro crear, reorganizar y reforzar conexiones neuronales a lo largo de la vida, favoreciendo funciones como la memoria, la concentración y la resolución de problemas.
Los especialistas también destacan la importancia de mantener una vida social activa y realizar ejercicio físico de manera regular, ya que ambos factores contribuyen al bienestar emocional y cognitivo.
Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden convertirse en herramientas efectivas para preservar la salud cerebral y mejorar la calidad de vida en todas las etapas.
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