
Bill Gates niega haber conocido los delitos de Jeffrey Epstein y asegura que intentó chantajearlo
Bill Gates indicó que nunca vio los delitos de Jeffrey Epstein, pese a aparecer en los documentos publicados por
Bill Gates, cofundador de Microsoft, compareció ante investigadores del Congreso de Estados Unidos, donde aseguró que “no comprendió completamente el alcance” de los crímenes de Jeffrey Epstein cuando se relacionó con el fallecido delincuente sexual con el objetivo de recaudar fondos para su fundación filantrópica.
Gates afirmó que nunca presenció ninguna conducta delictiva por parte de Epstein. Sin embargo, señaló que el financiero intentó chantajearlo con revelar sus infidelidades para restablecer su relación con él.
Estos asuntos (los delitos sexuales) no tuvieron nada que ver con mis interacciones con Epstein, pero fueron dolorosos para mi familia (…) Epstein estaba intentando utilizar información sobre mis infidelidades —además de muchas mentiras que añadió— para presionarme a que volviera a tener una relación con él”, declaró el empresario.

El Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes investiga una posible mala gestión federal en los casos relacionados con Epstein y su asociada, Ghislaine Maxwell, así como otros asuntos vinculados.
Los vínculos entre Jeffrey Epstein y Bill Gates
El testimonio del multimillonario, realizado a puerta cerrada, se centró en sus contactos con el delincuente sexual convicto, quien abusó de mujeres y niñas provenientes de entornos vulnerables.
James Comer, representante republicano y presidente del comité, solicitó a Gates en una carta enviada en marzo que compareciera para una entrevista presencial que sería transcrita.
De acuerdo con The New York Times, Gates contrató a Jake Greenberg, quien se desempeñó como principal investigador del comité de supervisión hasta diciembre pasado, para ayudarlo a prepararse para su comparecencia.
Epstein se declaró culpable de un delito grave relacionado con la prostitución en Florida en 2008 y cumplió una condena de 13 meses en prisión.
En 2019, fiscales federales lo acusaron de tráfico sexual de menores. Epstein se declaró inocente de esos cargos, pero murió antes de enfrentar el juicio, en un caso que posteriormente fue catalogado como suicidio.
Este año, el Departamento de Justicia publicó diversos documentos que muestran que Gates y Epstein se reunieron en repetidas ocasiones después de que este último saliera de prisión en 2008 para discutir posibles iniciativas filantrópicas.
Los archivos también incluyen fotografías de Gates acompañado de mujeres cuyos rostros aparecen censurados. El empresario ha sostenido previamente que su relación con Epstein se limitó a conversaciones relacionadas con la filantropía y que fue un error reunirse con él.
Gates “asumió la responsabilidad de sus actos” durante una reunión celebrada en febrero con empleados de la Fundación Gates, según declaró a Reuters un portavoz de la organización.
La relación entre ambos también ha salpicado a la Fundación Gates, que en abril anunció el inicio de una investigación externa para revisar los vínculos que mantuvo con el fallecido financiero.
El caso Epstein y sus implicaciones políticas en Estados Unidos
La investigación del comité de la Cámara de Representantes abarca la actuación de las autoridades durante las pesquisas y los procesos judiciales, los acuerdos de culpabilidad, la muerte de Epstein, las deficiencias en el combate al tráfico sexual, posibles conflictos éticos y los retrasos en la publicación de archivos gubernamentales.
Los documentos divulgados por el Departamento de Justicia revelaron los vínculos de Epstein con numerosas figuras influyentes de la política, las finanzas, la academia y los negocios, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien mantuvo una relación social frecuente con Epstein durante las décadas de 1990 y 2000.
Pam Bondi, exfiscal general y destituida por Trump en abril, fue objeto de fuertes críticas por su manejo del caso. Algunos de sus detractores la acusaron de intentar proteger al mandatario del escrutinio público.
Trump se opuso a la publicación de los archivos hasta poco antes de que el Congreso aprobara, por amplia mayoría, una ley que ordenó su divulgación.





