Pese al PACIC, precio del jitomate y la papa se disparan
A casi cuatro años de su implementación, el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) enfrenta una realidad compleja: la canasta básica acumula un aumento de 20.48% en el precio de sus 24 productos, lo que contrasta con su objetivo de contener la inflación.
El PACIC surgió como una estrategia para proteger el poder adquisitivo de los hogares mexicanos, principalmente ante presiones económicas externas. A la fecha, el programa permanece vigente.
Jitomate, el alza más elevada en el PACIC
Dentro de los 24 productos que integran la canasta, el jitomate destaca como el artículo con mayor encarecimiento. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), su precio aumentó 116.17% entre abril de 2022 y marzo de 2026.
Durante ese periodo, el jitomate registró incrementos significativos. Tan solo en las primeras semanas de abril de 2026, el kilo superó los 55 pesos en centrales de abasto y tiendas de autoservicio, más del doble frente a los 25 pesos de un año antes.
Especialistas atribuyen este aumento a factores estructurales, como la inseguridad que afecta la actividad agrícola y las condiciones climáticas adversas.
Ambos elementos han reducido la oferta del producto en los últimos meses, lo que ha impulsado el alza de precios.
Otros productos con mayores incrementos
El encarecimiento también se refleja en otros productos de la canasta básica. La papa y otros tubérculos ocupan el segundo lugar, con un aumento de 55.23% en el mismo periodo.
Le siguen el plátano (42.39%), la zanahoria (37.57%) y la leche (33.65%), completando el grupo de productos con mayores incrementos.

Estos datos evidencian presiones generalizadas en alimentos esenciales para las familias mexicanas.
En contraste, la cebolla destaca como el único producto con una disminución en su precio, al registrar una caída de 18.21% en el mismo periodo.
PACIC, una respuesta a la crisis inflacionaria
El PACIC se implementó en mayo de 2022, durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, como respuesta al repunte inflacionario derivado, entre otros factores, del conflicto entre Rusia y Ucrania.
La estrategia incluyó acciones en producción, distribución y comercio exterior, además de medidas complementarias como la estabilización de precios de combustibles, el impulso a la producción de granos y el acceso a insumos agrícolas.
El gobierno federal lo define como un acuerdo voluntario con el sector empresarial para garantizar precios accesibles, subrayando que no implica control de precios ni medidas coercitivas.
Conflicto en Medio Oriente presiona los alimentos
El conflicto en Medio Oriente, particularmente entre Estados Unidos e Irán, ha generado presiones económicas globales, especialmente en insumos clave para el comercio internacional.
Uno de los puntos críticos es el posible impacto en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, lo que ha presionado los costos de energía.
A ello se suma el encarecimiento de fertilizantes, lo que incrementa los costos de producción agrícola.
Como resultado, productores y distribuidores han trasladado estos incrementos a los precios finales, impactando alimentos básicos como maíz, jitomate, papa y cebolla, entre otros.
Te podría interesar:






