AFAC suspende a Magnicharters por problemas financieros; enfrenta riesgo de perder su licencia en México
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), informó que la aerolínea mexicana Magnicharters enfrenta una suspensión temporal para operar en el país, tras detectar inconsistencias durante una verificación, situación que podría volverse definitiva si no se corrigen los hallazgos.
Mediante un comunicado, la agencia explicó que la medida se tomó tras identificar una falta de capacidad financiera durante la verificación técnico-administrativa (VTA) iniciada en enero de este año, conforme al Artículo 84 de la Ley de Aviación Civil. No obstante, la aerolínea cumplía con los estándares de seguridad operacional.
El periodo de suspensión podría derivar en la revocación del Certificado de Operador Aéreo (AOC) y del título de concesión, en caso de que la compañía no presente un plan que atienda las observaciones de la AFAC y garantice operaciones seguras y sostenibles.

Magnicharters en la mira
La suspensión se da después de que, el pasado 11 de abril, Magnicharters cancelara de manera unilateral todos sus vuelos en México durante dos semanas, lo que generó afectaciones a pasajeros en ciudades como Cancún, Ciudad de México y Monterrey.
Como respuesta, el gobierno implementó un plan emergente de apoyo a pasajeros, en coordinación con aerolíneas, grupos aeroportuarios y autoridades de Quintana Roo, para facilitar el traslado de usuarios afectados.
Estas medidas buscan asegurar el traslado oportuno de pasajeros varados, aunque la situación ha generado incertidumbre, especialmente entre quienes adquirieron paquetes turísticos con la aerolínea.
Una crisis que se agrava
Las cancelaciones y la posible suspensión definitiva reflejan una crisis que se ha profundizado en la empresa. De acuerdo con la Federación Mexicana de Asociaciones Turísticas (Fematur), Magnicharters mantiene una deuda de 150 millones de pesos con agencias de viajes por paquetes turísticos no cumplidos.
Además, la aerolínea acumula 156 quejas ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), por pérdidas económicas que van de 30,000 a 40,000 pesos por usuario afectado.
Paralelamente, trabajadores han denunciado retrasos en sus pagos de hasta seis meses, lo que ha puesto a la compañía —perteneciente a Grupo Aéreo Monterrey— bajo presión, ante la posibilidad de una eventual quiebra.
Con información de MVS
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