7 de abril 2021 | 5:00 am

Si aún escuchas música en formato físico como un disco compacto (CD, para los millennials) o un disco LP (de larga duración), eres de las personas que aún abonan a la participación de mercado de la música grabada en México, pese a ser una industria liderada por el formato streaming.

Desde hace algunos años, el formato streaming de la música ha ido ganando terreno en todo el mundo, lo que ha dejado muy atrás al formato físico, lo que en México no ha sido la excepción.

Tanto se ha reducido el negocio del formato físico, que al cierre de 2020 los ingresos ocuparon apenas el 2.1% de participación de mercado contra el 93.1% que alcanzó la música streaming en el país, según el Music Global Report 2021 de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI).

Los datos locales del reporte, replicados por la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas y Videogramas (Amprofon), revela que otros formatos clasificados como otros digital, derechos de comunicación y sincronización tienen una participación conjunta de alrededor de 5%.

En México, los ingresos totales en 2020 de la industria de la música grabada fueron de 208.3 millones de dólares, que contrastan con los 178.7 millones de dólares registrados en 2019.

El formato catalogado como ‘otros digital’, que abarca descargas permanentes y personalización móvil, concentraron el 2.2%; en tanto que los derechos de comunicación pública lograron el 1.9% y la sincronización apenas 0.7%.

Todos pierden

El streaming es ‘el rey’ dentro de los distintos formatos que conforman la industria de la música grabada con un crecimiento del 24.0% durante el año en el que detonó la pandemia.

En contraste, los demás formatos presentaron distintas contracciones en sus ingresos durante el 2020.

Por ejemplo, los ingresos del formato físico cayeron 52.5%, el más alto de todos los formatos, mientras que las descargas permanentes y los formatos de personalización móvil bajaron un -8.5%.

En tanto, los derechos de comunicación pública se vieron reducidos en un 38.0% y los ingresos por sincronización registraron una caída del -16.5%.