17 de diciembre 2018 | 5:00 am

El 2018 será recordado como el año en el que los directivos de grandes tecnológicas se sentaron ante el Congreso de Estados Unidos y Gran Bretaña para aclarar el funcionamiento de sus plataformas y precisar cómo operan sus modelos de negocio. También fue el año en el que se evidenció el poco entendimiento que estos tienen de las empresas de tecnología.

Por ejemplo, la semana pasada Sundar Pichai, CEO de Google, fue víctima de una serie de preguntas que mostraron la falta de conocimiento de los legisladores sobre la cuarta mayor empresa en el mundo.

Pichai estuvo frente a los senadores estadounidenses para explicarles cómo funciona el algoritmo de su buscador.

De acuerdo con información de El País, el origen de la comparecencia de Pichai surgió debido a que el portal web de noticias de derecha radical Breitbart News publicó un video en el que supuestamente ejecutivos de Google se muestran molestos por el triunfo de Donald Trump en 2016. Así que Kevin McCarthy, líder republicano de la Cámara baja, decidió pedir la comparecencia del CEO de la compañía. 

Pichai tuvo que exponer que los resultados de las búsquedas no tienen un sesgo político y que en ningún caso los empleados pueden intervenir manualmente en el algoritmo de búsquedas. Tan solo al día se realizan 3,000 millones de búsquedas, mientras que por segundo son 40,000.

El congresista Lamar Smith preguntó por qué nunca se ha castigado a un empleado de Google por manipular los resultados de búsqueda. La respuesta de Pichai fue que “ni siquiera es posible que un empleado lo haga”.

Smith dijo no estar de acuerdo pues señaló que “los humanos pueden manipular el proceso”.

Después, el congresista republicano Steve King dejó clara su confusión en relación a Google.

King argumentó que mientras su nieta de siete años jugaba un videojuego en su teléfono, se le mostró una foto del congresista que incluía lenguaje poco halagador.

El senador le preguntó a Pichai sobre “¿Cómo es posible que en el iPhone de una menor de siete años que está jugando un juego se le muestre dicho contenido?”

A lo que Pichai respondió: “El iPhone es fabricado por una empresa distinta”.

Steve Chabot, congresista republicano, sugirió que Google está predispuesto en contra de los republicanos.

 Si quieren resultados de búsqueda positivos, hagan cosas positivas. Si no quieren resultados de búsqueda negativos, no hagan cosas negativas. Antes de culpar  a Google o Twitter, considera culparte a ti mismo

 Ted Lieu, congresista demócrata

Y si hablo de chocolates con mis amigos…

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, fue el primero al que se le citó en el Congreso estadounidense en abril. El motivo principal fue que debía dar explicaciones sobre el caso de Cambridge Analytica, empresa acusada de extraer indebidamente información de 50 millones de perfiles de usuarios para después cruzar datos y crear perfiles psicológicos.

Ante los senadores, en una comparecencia de cinco horas aceptó que la firma no hizo lo suficiente. Sin embargo, durante dicha sesión, el empresario cuya fortuna llega a los 57,000 millones de dólares fue testigo de varias preguntas ingenuas de los legisladores.

Una de ellas fue la que realizó el senador Orrin Hatch. Su duda: ¿Cómo sostiene un modelo de negocio en el que las personas no pagan por los servicios que presta?

“Senador, nosotros ofrecemos publicidad”, fue la respuesta de Zuckerberg mientras hacía una cara de asombro.

Otra de las dudas que demuestran lo poco preparados que están los reguladores es la que realizó el senador Bill Nelson. Su cuestionamiento fue el siguiente: “Me comunico con mis amigos en Facebook e indico que me gusta cierto tipo de chocolate y todo lo que pasa después es que recibo publicidad de chocolates, ¿qué si no quiero recibir esos anuncios de chocolates?”.

La presencia de Zuckerberg en el Congreso marcó un precedente para las grandes corporaciones de tecnología. Los legisladores dejaron ver que no sería el único que se sentaría en el banquillo de los acusados: Jack Dorsey, CEO de Twitter, y Sundar Pichai, CEO de Google, fueron los siguientes en la lista.

Legisladores cuestionan los algoritmos de Twitter

En septiembre fue el turno para Dorsey junto a Sheryl Sandberg, directora de operaciones de Facebook, y con la ausencia del representante de Google.

Volvieron al Congreso estadounidense previo a las elecciones legislativas para convencer a los senadores de que sus plataformas están mejor preparadas para detener las posibles interferencias extranjeras.

Durante la comparecencia, Dorsey definió a una red social como una plaza pública que fomenta y aloja conversaciones, aunque explicó que también “entraña riesgos”.

“Nos vimos mal equipados ante la inmensidad de los problemas que detectamos: abuso, acoso, ejércitos de trolls, propaganda a través de bots, campañas de desinformación. Esto no es una plaza pública sana”, señaló Dorsey ante los senadores.

Al final, los senadores no se mostraron completamente convencidos de las declaraciones de Sandeberg y Dorsey pese a que aceptaron su responsabilidad. Plantearon la posible regulación para frenar a las tecnológicas.

El senador demócrata Mark Warner expuso que “todavía hay mucho trabajo por hacer. Soy escéptico de que ustedes sean capaces de responder a este desafío por su cuenta. El Congreso va a tener que actuar (…) La era del salvaje oeste en redes sociales se va a acabar. ¿A dónde vamos? es una pregunta abierta”.

Posible atentado contra la neutralidad de la red

El desconocimiento de los legisladores y la posible intervención para controlar el contenido de las redes sociales y buscadores enciende focos rojos en torno a la neutralidad de la red, debido a que el acceso a la información en internet debe ser libre y sin restricciones impuestas por los operadores u órganos administrativos.

El que los gobiernos pretendan tener acceso a la información de las empresas pone en riesgo la libertad y seguridad de internet.

Existe un importante antecedente del gobierno de Trump contra la neutralidad de la red. En 2017, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) decidió revertir la normativa aprobada en 2015 bajo el gobierno del expresidente Barack Obama que protegía la neutralidad.

Es por eso que la gobernanza de internet, de acuerdo a la organización Internet Society, establece que la naturaleza descentralizada de internet significa que no hay ninguna autoridad única y centralizada a cargo de su gestión. Por el contrario, internet se gobierna de una manera descentralizada y colaborativa que garantiza que los problemas puedan resolverse en el nivel más cercano a su origen.