21 de septiembre 2020 | 5:00 am

Las elecciones federales del 6 de junio de 2021 se enfrentan el desafío de lograr el principio de paridad de género en la toma de decisiones públicas, un índice que ha mejorado a nivel federal pero que en los municipios sigue lejos del objetivo de lograr el equilibrio entre hombres y mujeres gobernantes.

En junio de 2014 se publicó la reforma constitucional que establece el principio de paridad en todo, que pretende asegurar que al menos la mitad de los cargos públicos sean para mujeres en todos los entes del Estado.

Actualmente se encuentran en el gabinete presidencial de Andrés Manuel López Obrador seis mujeres: la Secretaria de Economía, Graciela Márquez; del Trabajo, Luisa María Alcalde; de Energía, Rocío Nahle; de Función Pública, Irma Eréndira Sandoval; de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; y de Cultura, Alejandra Frausto.

Hasta la presidencia de Enrique Peña Nieto, solo 23 mujeres habían ocupado alguna secretaría de Estado, de acuerdo con las cifras de la Secretaría de Gobernación (Segob).

Esto es un indicador de mejoría, pero ahora el reto para las autoridades es lograr que la participación de las mujeres en la política también crezca en los ayuntamientos y alcaldías, coinciden expertos consultados por EL CEO.

“Esto es necesario para mejorar las condiciones de vida de las mujeres a nivel local, que es donde se generan las principales problemáticas de género pero también es el ámbito en el que se debe trabajar para resolverlas”, dice Salvador Mora, politólogo de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

En las elecciones federales de 2018 se renovaron 1,612 ayuntamientos en 25 entidades. Para cada municipio se registraron 5.8 candidaturas en promedio, de las cuales 48.3% tuvieron al frente a una mujer.

No obstante, ahora falta que los partidos políticos empiecen a colocar a mujeres en las candidaturas que creen que van a ganar y no solo para cumplir con una tasa, dice Fernanda Salazar, politóloga experta en temas de género.

En total 439 mujeres ganaron presidencias municipales o alcaldías en Ciudad de México en 2018, mientras que el 72.7% restante se lo quedaron hombres.

Este número representa un avance de 11.3% en la ocupación de mujeres de presidencias municipales frente a las elecciones de 2012, pero las probabilidades de éxito siguen siendo disparejas.

Según un informe de ONU Mujeres publicado a finales del año pasado, la probabilidad en México de que una mujer gane una presidencia municipal se reduce en las comunidades donde hay un mayor número de habitantes o donde hay menos mujeres presentes en las boletas electorales.

“Un fenómeno al que hay que poner atención es a que los partidos políticos impulsen candidaturas de mujeres pero no solo en municipios donde luzca más complicado ganar, por cumplir solo con una estadística”, advierte Fernanda Salazar.

La paridad en candidaturas municipales comenzó a implementarse en el país a partir de 2015.

Desde entonces la proporción de mujeres en presidencias municipales ha aumentado notablemente. Sin embargo, estas últimas siguen siendo ocupadas predominantemente por hombres, dice el informe de ONU Mujeres.

Algunas de las principales problemáticas que diagnostica el análisis es la violencia política contra mujeres, que se visibiliza primordialmente durante el periodo de campaña y proviene de rivales o contrincantes de otros partidos.

“Las candidatas suelen recibir ataques sexistas que promueven la discriminación en contra de las mujeres (…) (aunque) no perciben que el electorado manifieste prejuicios contra las mujeres durante la campaña o que las castiguen en las urnas por ser mujeres. Este hallazgo coincide con la literatura académica”, concluye el análisis.

Las diferencias también están presentes en la competición de gubernaturas.

Hasta ahora solo nueve mujeres han sido gobernadoras de algún estado en México. La primera se registró en 1979 en Colima, mientras que recientemente ganaron las gubernatura dos mujeres en Sonora y Ciudad de México, respectivamente.

En el proceso electoral federal pasado hubo 48 candidatos a gobiernos estatales, de los cuales solamente 11 fueron de mujeres.

“El camino a la paridad política está a menos de la mitad de recorrido, pero las elecciones de 2021 serán un buen termómetro para calcular el avance del país en ese sentido”, concluye Fernanda Salazar.