6 de octubre 2020 | 5:00 am

La disputa interna por la presidencia de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), fundado por Andrés Manuel López Obrador en 2014, amenaza con reducir las aspiraciones del partido rumbo a las elecciones de 2021.

Los resultados de la encuesta realizada por el Instituto Nacional Electoral (INE) dejó cinco aspirantes a la dirigencia: Adriana Menéndez, Yeidckol Polevnsky, Hilda Mirna Díaz Caballero, Porfirio Muñóz Ledo y Mario Delgado.

Sin embargo, el ejercicio evidenció pugnas internas que arriesgarían la predominancia política del partido que en 2018 obtuvo con relativa facilidad la presidencia de la República, así como la mayoría en las dos Cámaras qie conforman el Congreso de la Unión.

“Los problemas al interior de Morena tendrán un impacto negativo en las elecciones del próximo año (…) La falta de un liderazgo claro perjudica las aspiraciones políticas de cualquier organización”, dice Pablo Yáñez Placencia, politólogo de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).

En este momento la pelea por la cabeza de Morena es el peor enemigo para el propio partido, que busca al sucesor de López Obrador, dice Salvador Mora, politólogo de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).

Los problemas en la cúpula morenista están centrados en los frentes de Polevnsky Gurwitz, Muñoz Ledo y Delgado Carrillo, principalmente.

Este último acusa a la dirigencia encabezada por Alfonso Ramírez Cuéllar de promover recursos para descalificar los resultados de la encuesta formada a partir de 2,361 entrevistas para presidencia y 2,316 para la secretaría general, según el INE.

“Es el reflejo claro de la inestabilidad que gobierna dentro del partido que nació centralizado y ahora no sabe cómo volver a estar unificado”, comenta Mora.

El resultado de la encuesta realizada entre el 20 y 28 de septiembre por la autoridad electoral dio como ganador a Muñoz Ledo, con cerca de 42% de preferencia entre las personas entrevistadas.

Detrás del expresidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) estuvieron Delgado Carrillo, con 27% de la estimación puntual, además de otros siete candidatos que no llegaron a 18% de las preferencias.

El domingo, no obstante, Delgado Carrillo, coordinador de la bancada morenista en la Cámara de Diputados aseguró que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) preparó un proyecto para dar vuelta atrás a “la encuesta para la dirigencia de Morena”.

El diputado asegura que es una estrategia de Ramírez Cuéllar para mantenerse al frente del partido hasta las elecciones del próximo 6 de junio, donde se disputarán 21,368 cargos. Entre ellos 15 gubernaturas y las 500 curules de la Cámara baja.

“Es grave que el TEPJF se retracte de sus resoluciones, lo que está en juego es su credibilidad y es delicado porque será el árbitro para el 2021”, dijo el aspirante a dirigente nacional del partido en un comunicado.

El proyecto realizado por el magistrado Felipe Alfredo Fuentes Barrera propondría a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocar el proceso de renovación de dirigencias en el partido.

“Se pospone la renovación de la presidencia y secretaría general del CEN (Comité Ejecutivo Nacional de Morena), en los términos y para los efectos previstos en esta decisión (…) hasta en tanto concluya el proceso electoral 2020 – 2021”, dice el documento.

En caso de que la Sala Superior del TEPJF vote a favor del proyecto, Ramírez Cuéllar se mantendría en funciones hasta que concluya el proceso electoral que arrancó el 7 de septiembre pasado.

La renovación de dirigencia de Morena debió concluir en 2019, pero los comicios internos se extendieron debido a la fractura interior del partido, por lo que las autoridades determinaron que la organización ya no podía vigilar por sí solo la renovación.

El TEPJF validó la elección provisional de Ramírez Cuéllar a principios de este año. También ordenó al INE la organización de las elecciones, a través de una encuesta nacional entre seguidores de Morena.

Tras dar a conocer los resultados del ejercicio demoscópico, algunos candidatos impugnaron el proceso por inconformidad con los resultados.