12 de noviembre 2019 | 7:59 pm

Aunque alrededor del mediodía del martes, el grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Senadores informó que el proceso de selección del nuevo titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en el que había resultado ganadora la activista Rosario Piedra Ibarra sería repuesto, esto no ocurrió.

Con el afán de que no hubiera “duda o desconfianza”, el coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal, se comprometió a repetir la votación, tras las acusaciones de fraude del PAN. Sin embargo, la iniciativa fue rechazada por los propios senadores afines al gobierno y horas después la mesa directiva procedió a la juramentación, desatando el desorden.

Imágenes de televisión mostraron al legislador panista Gustavo Madero pugnando por acercarse hasta el estrado, dando gritos y entre empujones, mientras era bloqueado por los senadores de Morena.

Cuando estaba cerca de la mesa, el desorden se incrementó entre los grupos en pugna y Madero cayó al piso junto a una legisladora, mientras que decenas de senadores panistas rodeaban a la mesa directiva portando carteles con el mensaje “No al fraude en la CNDH”.

Sobreponiéndose a los gritos y el caos, la presidenta del Senado, Mónica Fernández, tomó juramento a Piedra Ibarra.

“Yo no llego descalificada (a la CNDH) porque hay miles de ciudadanos en este país que están muy felices con mi nombramiento”, dijo, tras el accidentado evento, la nueva presidenta de la Comisión, a la que opositores le reprochan también su cercanía con Andrés Manuel López Obrador y el haber sido militante de su partido.

Más temprano, los senadores del Partido Acción Nacional (PAN) realizaron una ‘clausura simbólica’ de la Cámara de Senadores en protesta por lo que han calificado como fraude electoral en la elección de la presidenta de la CNDH que sustituirá a Luis Raúl González Pérez.

 

De acuerdo con los legisladores panistas, Piedra Ibarra no logró los votos necesarios para el cargo. Además, denunciaron la presunta existencia de una ‘papeleta fantasma’ que no se contabilizó y que habría alterado los resultado del sufragio.

Los senadores del PAN colocaron un sello de “clausurado” en la entrada del pleno del Senado, colocaron mantas al interior de la sala con la frase “no al fraude en CNDH” y se manifestaron en las afueras del recinto legislativo.