18 de diciembre 2018 | 5:00 am

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La supervivencia del Ramo 23 en la era de Morena en el poder estaba en peligro, pero no fue así.

Ostentando la bandera de la transparencia, la nueva administración encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador había puesto en la mira al polémico rubro presupuestario, el cual ha sido señalado por opaco en sexenios pasados.

Aunque algunas voces morenistas pedían su desaparición total -como el coordinador de diputados, Mario Delgado- lo cierto es que en el proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación 2019, el ramo de Provisiones Salariales y Económicas presentó un recorte de 43,464 millones de pesos.

El Ramo 23, popularmente conocido como el de los “moches”, es una partida de recursos que se envían a los estados y municipios para poder llevar acabo proyectos de infraestructura. El problema es que algunos de los fondos que ahí se manejan no cuentan con reglas establecidas de operación, lo que da paso a la discrecionalidad.

En el proyecto del PEF 2019 presentado por Hacienda el sábado, a este ramo se le destinan 112,996 millones de pesos, un 27.7% menos que el aprobado en 2018, el cual fue de 156,463 millones de pesos.

Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, advirtió en entrevista hace unas semanas que el Ramo 23 tendría una “cirugía mayor”. Indicó que el sistema de “moches” -operados desde ese rubro-, fue algo que vulgarizó el trabajo legislativo.

El lunes, durante la comparecencia en San Lázaro de Carlos Urzúa, titular de Hacienda, Ramírez Cuéllar estaba en tribuna cuando parte de la oposición protestó contra los recortes presupuestales. La respuesta del morenista fue: “muchas protestas son legítimas pero esta que vimos aquí tiene cara de Ramo 23”.

En el proyecto presentado el 15 de diciembre se establecen partidas incluidas en este ramo para Previsiones Económicas por 3,910 millones de pesos –para Fonden, Fopreden, Cecoban-, así como 5,568 para Desarrollo Regional donde se encuentra el regional, el metropolitano y el de accesibilidad en el transporte público para las personas con discapacidad, entre otras.

Especialistas vieron como una buena señal la acotación de la partida y la disminución de rubros dentro del mismo. Aunque Morena cuenta con mayoría en la Cámara de Diputados, la cifra aún puede cambiar en el periodo de negociación entre lo que se establece en el proyecto a lo aprobado, el cual tiene como límite el 31 de diciembre.

Así lo comprueba un histórico de los últimos sexenios.

La gran diferencia entre un paso y el otro

En ningún año de los últimos tres sexenios, la cifra propuesta en el proyecto del PEF fue igual a la aprobada. En la mayoría, los recursos para el Ramo 23 se encarecieron en más del 20% o hasta en un 179%, la cifra más alta reportada del 2001 a la fecha. Solo en cuatro ocasiones disminuyó.

Durante la administración recién concluida, a las propuestas del gobierno de Enrique Peña Nieto se aumentaron considerablemente las cantidades en el periodo de negociación.

Solo en los años 2018, 2017 y 2016, de lo propuesto a lo avalado se aumentaron 49,274; 38,259 y 38,807 millones de pesos respectivamente, es decir, un 46%, 40.8% y 37.7%.

En la era del panista Felipe Calderón destaca que de lo propuesto por su equipo en Hacienda. En tres ocasiones se disminuyeron las cantidades aprobadas en la Cámara de Diputados: en 2007 se bajaron 17,418 millones de pesos a lo destinado al Ramo 23; en el siguiente año fueron 503 millones de pesos y para el 2009 la diferencia fue de 8,395 millones de pesos.

Con el también panista Vicente Fox, el comportamiento de los recursos propuestos para el rubro de Provisiones Salariales y Económicas vió los aumentos más altos en porcentaje de los recursos. Ejemplo  de ello son el 2001 y 2004, en el primero aumentó un 177.5% mientras que en el segundo fue de 179.7%.

En el estudio Arquitectura del Ramo 23, la organización México Evalúa advierte que de los ramos generales es el único que no está regulado por una ley.

“Esta deficiencia debilita la línea de autoridad bajo la cual se ejerce el dinero; al no tener un objetivo definido en una ley, el Ejecutivo goza de una importante discrecionalidad”, advierte en el reporte.

Según datos del organismo, del 2013 a 2017 –sexenio de Peña Nieto- hubo un sobregasto de los recursos destinados al Ramo 23 por 495,000 millones de pesos, el mayor de los ramos generales.

Aunque la “cirugía mayor” que prometió Morena llegó en la propuesta del PEF 2019, ahora falta esperar si el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador utiliza su mayoría para mantener la reducción al polémico Ramo 23, en su intento por terminar con los “moches” legislativos.

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