15 de octubre 2021 | 5:00 am

El hecho de que el espectro radioeléctrico en México sea el más caro de América Latina y uno de los más costosos del mundo podría provocar una menor recaudación por pago de derechos por el uso y explotación, así como un menor apetito de los operadores para participar en futuras subastas.

Dicho escenario tiene el riesgo de permanecer y seguir generando problemas en la industria de telecomunicaciones sobre todo mientras no se equilibren las condiciones de competencia y el uso del espectro sea para fomentar la cobertura y la conectividad, consideran especialistas.

El espectro radioeléctrico no se ve ni se siente, pero gracias a él se propagan ondas electromagnéticas sin guía artificial y funcionan en diferentes bandas de frecuencias en distintos rangos.

La última licitación realizada por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) puso sobre la mesa la falta de interés de los operadores, al asignarse solo tres bloques de espectro para servicios móviles a dos empresas del sector, de los más de 40 bloques puestos a subasta.

Si bien la proyección de Ingresos presupuestados por Derechos por el Uso, Goce, Aprovechamiento o Explotación de Bienes de Dominio Público del IFT han ido al alza en los últimos años, el estimado recaudatorio para este año es 5% inferior respecto a 2020.

Esta tendencia a la baja a partir de este año podría permanecer hacia adelante, pues pareciera que el mercado no tiene apetito por nuevas frecuencias, sobre todo si es caro, comentó Octavio Lecona, abogado especializado en telecomunicaciones.

En ese sentido, el también socio de la firma Holland & Knight descartó que después de la última licitación del IFT, que resultó poco exitosa, vayan a darse una nueva subasta que atraiga a algunos postores, lo que va a impactar en los ingresos que tiene proyectados el gobierno.

El pago de derechos anuales por uso y explotación de espectro supone para la industria alrededor del 20% de sus ingresos totales, a excepción de América Móvil, el agente preponderante del sector, que por su tamaño solo resulta en alrededor del 7% del total de sus ventas.

Gerardo Soria, abogado especialista en telecomunicaciones, considera justamente este panorama revela la desventaja del resto de jugadores de la industria respecto a la empresa controlada por Carlos Slim.

Mientras no se equilibren las condiciones de competencia y no se utilice el espectro radioeléctrico para fomentar la cobertura y la conectividad, vamos a seguir teniendo los problemas que tenemos hoy

Para el también presidente del Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones (IDET), el hecho de que en México ‘se hagan las cosas a medias’ significa que se arrastren ‘taras del pasado’.

Soria explicó que antes de la reforma había un desastre en materia de contraprestaciones por uso de espectro, con cobros bajo distintos criterios, lo que derivó en establecer precios y condiciones sin algún análisis técnico o de mercado dependiendo del interés detrás, que por lo general supone un interés meramente recaudatorio.