Mirelle Montes y Manuel Gómez Morín

19 de octubre 2018 | 5:00 am

Si el próximo 11 de noviembre el resultado le favorece a la fórmula de Manuel Gómez Morín en busca de ser el próximo dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), Mirelle Montes Agredano hará historia al convertirse en la primera mujer en ocupar la secretaría general del Partido Acción Nacional (PAN), surgida de una elección abierta entre sus militantes.

En la disputada sucesión blanquiazul, donde ya hay dimes y diretes, suenan los nombres de Gómez Morín y de sus contrincantes Marko Cortés y Héctor Larios, entre ellos se abre paso el de una militante panista quien es autocrítica y acepta la crisis por la que atraviesan.

Hemos adoptado prácticas que no son panistas. Prácticas lamentablemente priistas. Somos una mala copia del PRI, hemos entrado en una mala dinámica de darle una señal a los mexicanos de que también somos corruptos, de que también aceptamos los moches y los diezmos

Montes Agredano

En septiembre, el PAN cumplió 79 años de existencia sumido en una crisis de la que busca recuperarse tras la estruendosa derrota presidencial del 1 de julio; también se encuentra en proceso de remendar las fracturas internas que surgieron en los últimos años.

La aspirante a secretaria general no duda en señalar el daño que hicieron los “moches” y señalamientos de corrupción, pero también las alianzas e imposiciones de candidaturas. “Se ha desdibujado Acción Nacional, no somos una opción. No fuimos una opción el 1 de julio y así nos los hicieron ver los mexicanos en estas pasadas elecciones”.

Ante el cuestionamiento sobre qué hacer para recuperar un partido blanquiazul adolecido, la abogada de profesión y maestra en políticas públicas responde que se debe volver a los valores y principios que crearon a la institución años atrás para crear ciudadanía.

Su compañero de fórmula es el nieto de Manuel Gómez Morín, uno de los fundadores del Acción Nacional y el primer presidente nacional que tuvo el partido, así que el rumbo que proponen cobra sentido al saber los orígenes.

Desde 2014, Ricardo Anaya se encumbró en el PAN como su dirigente nacional. A partir de ahí logró ir consolidando un grupo fuerte. Sus detractores lo acusaron de cooptar al partido para tener el control. El proceso culminó con su candidatura presidencial, donde sufrió una derrota a manos de Andrés Manuel López Obrador.

El paso del anayismo dejó opiniones divididas. Los que lo apoyan consideran que fueron épocas de éxito como las elecciones estatales 2016, donde consiguieron pintar de azul siete de 12 entidades, un escenario alejado del 2018, donde de los nueve territorios en disputa sólo lograron quedarse con tres.

Mirelle Montes es crítica con lo ocurrido hace unos meses e identifica entre las causas que llevaron a ese resultado, el hecho de que a los militantes panistas no se les preguntó si apoyaban las alianzas, así como las designaciones de candidaturas.

Papel central de la mujer

La aspirante panista destaca que es la primera vez que una mujer acompaña en la secretaría general a un candidato en busca de la dirigencia en un ejercicio abierto para militantes; recuerda que Cecilia Romero ya ocupó ese cargo pero con otro métodos de elección, incluso llegó a una presidencia nacional interina.

Ahora en el 2018, después de 79 años, es prioritario tener la inclusión de la mujer dentro de la toma de decisiones de un partido como lo es Acción Nacional

Mirelle Montes

La panista que trató de evitar la candidatura de Miguel Ángel Mancera al Senado bajo el color blanquiazul, agrega que la nueva dinámica política exige que las mujeres estén representadas en las cámaras, en los partidos y en la toma de decisiones.

“Lo hemos vivido en esta nueva integración de Cámaras donde lamentablemente a la mujer aún no se le considera dentro de los órganos de gobierno, como en la Junta de Coordinación Política”, indica.

De ganar el 11 de noviembre, Montes garantiza que convertirán al PAN en una verdadera oposición para hacer frente al gobierno entrante de Andrés Manuel López Obrador, quien además cuenta con el control del Poder Legislativo. “Van a ver a un PAN fuerte, a un PAN de la mano de los ciudadanos y no dejando que un gobierno hegemónico se lleve entre las patas a México”.