17 de julio 2020 | 5:00 am

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El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, negó esta semana que su gobierno esté relacionado con Carlos Efraín de Jesús Cabal Peniche, empresario acusado de beneficiarse con el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

Pero el anuncio de una inversión de 150 millones de dólares (mdd) en Interjet, por parte de un fondo con participación de Cabal Peniche, refuerza el vínculo del yucateco con el Consejo Asesor Empresarial del mandatario.

En su conferencia matutina del martes, López Obrador aseguró que su administración no tiene “nada que ver” con Cabal Peniche, ante el cuestionamiento de periodistas.

El presidente también dijo desconocer si el exbanquero participa en la licitación de más de 8,000 cajeros del Banco Popular. “No tengo información de eso, nosotros cuidamos que todos esos procesos se hagan de manera transparente, y cuando vemos que hay algo extraño, que no se puede explicar, se revisa y rectifica”, dijo.

Sin embargo, la cercanía de Cabal Peniche con su administración está implícita en su relación con un grupo cercano de colaboradores.

Interjet, que recibirá la inversión de rescate para comprar nuevos Airbus 320 y 321, es presidida por Miguel Alemán Magnani, nieto del expresidente Miguel Alemán Valdés y actual miembro del consejo presidencial formado por siete asesores de negocios.

Según el portal Compranet, la administración federal también ha dado 89 contratos que rebasan los 5,511 millones de pesos a Hidrosina, propiedad de Paul Karam Kassab, uno de los socios clave de Cabal Peniche.

Además, Cabal Peniche mantiene una estrecha relación con la familia del priista Carlos Hank González –otro de los hombres de confianza de López Obrador– y de los Salinas desde la década de 1980.

Los negocios de Cabal Peniche

Cabal Peniche aparece como socio de al menos nueve compañías, de acuerdo con datos del Registro Público de Comercio (Siger) de la Secretaría de Economía.

Los giros de las empresas donde se puede encontrar su nombre van desde la comercialización de frutas hasta la venta de billetes de lotería, pasando por el desarrollo inmobiliario, la administración hotelera y de inversiones.

Compañía Operadora de Hoteles y Moteles Nacional, Grupo Cabal, Inmobiliaria Cabal, Inversiones Cabal, Lotería Instantánea del Sureste, Operadora de Servicios Olmeca, Cabal Fruit, La Salle Lion y Operadora de servicios de Oaxaca son los negocios en los que ha tenido participación el exbanquero.

En la última de estas aparece además el nombre del empresario Paul Karam Kassab, miembro de la familia propietaria de Hidrosina, uno de los grupos gasolineros más importantes de México.

A principios de 2019 la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda involucró a esta compañía fundada en 1992 en supuestos actos de lavado de dinero, por lo que bloqueó las cuentas de William Jorge Karam Kassab, hermano de Paul.

No obstante, esta familia también se ha beneficiado del gobierno federal en esta administración. Según el portal Compranet, Hidrosina, cuya razón social es Consorcio Gasolinero Plus, recibió 89 contratos por 5,511 millones de pesos (mdp) entre 2019 y lo que va de 2020.

Asimismo, la familia Karam Kassab participó en las negociaciones para mantener el Gran Premio de la Fórmula 1 en Ciudad de México, gobernada por la morenista Claudia Sheinbaum. En el proceso estuvieron involucrados también Carlos Slim, dueño de Grupo Carso, y de Alejandro Soberón, de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE).

Hank González, el otro vértice

Cabal Peniche fue acusado de formar parte de los empresarios que se beneficiaron con el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) a mediados del sexenio de Salinas de Gortari.

Los fraudes acuñados a este empresario ascienden a alrededor de 700 millones de dólares, según reportes periodísticos.

En 1999 reconoció haber aportado al menos 20 mdd para las campañas presidenciales de Luis Donaldo Colosio, así como la de Ernesto Zedillo y otros 5 mdd para la de Roberto Madrazo rumbo a la gubernatura de Tabasco.

Desde 1994 estuvo preso en Australia, acusado de fraude bancario. Regresó a través de la figura de extradición en 2001, aunque fue absuelto de los cargos ocho años más tarde.

Entró al mundo de los bancos por impulso de Carlos Hank González, el prominente político perteneciente al Partido Revolucionario Institucional del Estado de México. Su inmersión en esta industria se dio a través de la recomendación del padre de Jorge Hank Rhon –dueño de Grupo Financiero Banorte–, con quien también organizó negocios hace décadas.

Hank Rhon, a su vez, es padre de Carlos Hank González, quien fue incluido en el grupo de asesores empresariales de López Obrador y quien recientemente asistió a una cena de trabajo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca.

Hank González, homónimo de su abuelo, ha mostrado públicamente un total apoyo hacia la administración de López Obrador.

La relación de los Cabal con las altas estirpes priistas, no obstante, datan de antes de que el propio Carlos Efraín pudiera valerse por sí mismo en el mundo de los negocios.

Cabal Mérito, su padre, tenía relaciones comerciales con Federico de la Madrid, hijo del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado, así como con Raúl Salinaz Lozano, padre de Carlos y Raúl Salinas de Gortari, según un documento académico publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la década de los 2000.

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