fbpx

21 de mayo 2019 | 5:00 am

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presentó este lunes el Plan de Desarrollo Integral para El Salvador, Guatemala, Honduras y México, con el que busca mejorar la calidad de vida en la región y atender las causas de la migración centroamericana hacia Estados Unidos.

El propósito del plan es atender de manera estructural el fenómeno migratorio por medio de la cooperación para desarrollar Centroamérica, explicó Bárcena.

(Se trata) de un cambio de paradigma basado en la seguridad de las personas y no en la seguridad de las fronteras

, Alicia Bárcena

El plan implica una inversión de 10,000 millones de dólares anualmente durante 10 años y tiene como objetivo que las personas se queden en su lugar de origen, explicó el canciller mexicano Marcelo Ebrard en el evento.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo en marzo que se estaban negociando inversiones con Washington para México y Centroamérica por ese monto. Sin embargo, hasta el momento se desconoce si será Estados Unidos – país de destino de la mayoría de los migrantes de México y Centroamérica- quien financie el plan.

Pese al entusiasmo del gobierno actual por reducir la migración de indocumentados desde la frontera sur y coadyuvar al desarrollo regional, esta es una tarea con malos antecedentes: al menos las tres administraciones federales pasadas – Vicente Fox (2000-2006), Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018) – intentaron llevarla a cabo y fracasaron.

“Los planes para desarrollar no han tenido éxito principalmente por la falta de seguimiento. Todos los presidentes han tenido diferentes prioridades, y lamentablemente esto mata propuestas que pueden llegar a ser buenas”, dice Arlene Ramírez Uresti, profesora internacionalista del Tecnológico de Monterrey.

Por el contrario, las condiciones de inseguridad crecieron exponencialmente durante los últimos tres sexenios, mientras que los ingresos de los trabajadores se mantuvieron en niveles hasta 10 veces menores que los de Estados Unidos.

Plan Puebla Panamá

Vicente Fox presentó el Plan Puebla Panamá (PPP) a mediados de 2001. Este era considerado como un proyecto de desarrollo sustentable e integral dirigido a los estados de Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán y a los países Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

La iniciativa, firmada por el expresidente tenía como propósito impulsar las inversiones en la región a través de ocho propuestas enfocadas en la construcción de infraestructura, procesos de privatización y creación de una zona de libre comercio en la zona.

Entre ellas se incluían medidas para impulsar el desarrollo sostenible, desarrollo humano, prevención y mitigación de desastres naturales, promoción del turismo, facilitación de intercambio comercial, integración vial, interconexión energética e integración de los servicios de telecomunicaciones.

Mediante la aplicación del PPP, Fox prometió beneficiar a 65 millones de personas que habitaban el sur del país y los seis países vecinos.

¿El resultado? Ninguna propuesta se concretó debido a que la administración foxista no sostuvo diálogos con las comunidades beneficiarias, que se opusieron al plan desde su lanzamiento, dice la internacionalista mexicana Nydia Egremy.

“Solo avanzaron las iniciativas de infraestructura y energía. De la mano con la estrategia de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad para América del Norte (ASPAN), firmada en marzo del 2005 por Estados Unidos, Canadá y México”, señala.

Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica

Durante su gestión, Felipe Calderón prometió renovar la iniciativa de Vicente Fox a través del Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica. Pero en lugar de darle un nuevo impulso a las propuestas de su antecesor, finiquitó 95% de los proyectos incluidos en el PPP y recorrió el territorio de cobertura de Puebla a Tuxtla Gutiérrez.

El proyecto de Calderón para desarrollar Centroamérica incluyó a los mismos países centroamericanos que el PPP, además de la República Dominicana y Colombia, con el objetivo de ampliar y “mejorar su infraestructura, interconectividad y desarrollo social”.

Sin embargo, como explicó el entonces subsecretario para América Latina de la cancillería mexicana, Gerónimo Gutiérrez, el proyecto no pretendía solucionar todos los problemas de la región. Y no lo hizo.

La canciller mexicana, Patricia Espinosa, declaró el 3 de junio de 2008 que el plan se enfocaría en cinco grandes vertientes en los campos de salud, carreteras, electricidad, telecomunicaciones e información cibernética. Sin embargo, al final tampoco se concretaron.

El vacío de Peña y la responsabilidad de AMLO

Con la llegada de Enrique Peña Nieto a la presidencia de México cesaron los nuevos intentos de colaboración para propiciar el desarrollo centroamericano, pero continuó vigente el Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica.

Pese a ello, los esfuerzos para conseguir que el programa transexenal para desarrollar Centroamérica tuviera éxito se diluyeron: la política exterior de México entre 2012 y 2018 dejó en el olvido a la región central del continente y priorizó las relaciones económicas con Estados Unidos y otras potencias del mundo.

Este plan sigue ahí pero no hemos visto resultados. La estrategia exterior era de mucho marketing para atraer inversión extranjera y eso hizo que se moviera hacia otras regiones

, Arlene Ramírez Uresti.

Ahora, el Plan de Desarrollo Integral al que se sumará el gobierno de López Obrador propone promover el desarrollo económico a través de la inversión y la integración comercial.

Asimismo, busca el bienestar social por medio del mejoramiento en los servicios educativos, de salud y laborales, la sostenibilidad ambiental y gestión integral del ciclo migratorio con “seguridad humana”.

Para la profesora Ramírez Uresti, el éxito del programa de la Cepal depende directamente de la voluntad de los gobiernos que participan en él, por lo que la responsabilidad no queda solamente bajo responsabilidad de la administración de López Obrador.

“México solo no puede lograr avance en el proyecto, a pesar de que está estructurado desde la Cepal. La cooperación para desarrollar Centroamérica tiene décadas esperando”, dice la Fotoarteacadémica.