
Pemex retira filtros sobre conflictos de interés en su registro de proveedores
Pemex eliminó preguntas sobre vínculos entre proveedores y funcionarios públicos. Especialistas advierten que la simplificación debe preservar mecanismos eficaces para detectar conflictos de interés.
Petróleos Mexicanos (Pemex) dejará de preguntar a las empresas interesadas en convertirse en sus proveedoras si sus accionistas, directivos o empleados clave tienen vínculos con funcionarios públicos o personas políticamente expuestas, como parte de una simplificación administrativa que eliminó 197 reactivos de sus cuestionarios de registro.
El acuerdo, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 14 de octubre, contempla retirar preguntas que permitían identificar posibles relaciones entre las compañías y servidores públicos, así como información sobre la propiedad de las empresas por parte de funcionarios o personas vinculadas con ellos.
Por ejemplo, algunas de las preguntas que ya no se realizarán durante este proceso son:
- ¿Alguno de sus principales empleados, accionistas o miembros es funcionario, empleado público o persona políticamente expuesta?
- ¿Alguno de sus empleados clave, accionistas o miembros de la dirección de su empresa está relacionado por sangre o afinidad, hasta el cuarto grado, o por asociaciones empresariales o inversiones, etc. actualmente o en el pasado con un funcionario público o persona políticamente expuesta?
- ¿Su empresa o alguna de sus subsidiarias o filiales es parcial o totalmente propiedad de un funcionario público, persona políticamente expuesta o de una persona relacionada con uno de ellos, ya sea como accionista, inversor, socio de la organización o de cualquier otra forma?
Retiro de requisitos puede debilitar controles preventivos de Pemex
Especialistas consultados por EL CEO indicaron que retirar estas preguntas puede debilitar los controles preventivos destinados a identificar posibles conflictos de interés y vínculos entre proveedores, funcionarios públicos y personas políticamente expuestas.
Paul Sánchez, profesor invitado en UC San Diego, señaló que para evitar estas dudas es necesario que Pemex evalúe los riesgos de cada contratación y ajuste sus mecanismos de revisión a las características de cada proyecto.
Por su parte, Ramses Pech, especialista en Energía, dijo que aunque esto no constituye por sí mismo una irregularidad ni demuestra falta de transparencia, puede incrementar riesgos de percepción de favoritismo, influencia indebida, trato preferencial o falta de imparcialidad, además de generar cuestionamientos reputacionales sobre los mecanismos de selección de proveedores.
La cuestión central sería determinar qué controles de debida diligencia sustituyeron estas preguntas y si los nuevos mecanismos permiten identificar, evaluar, declarar y gestionar eficazmente esos posibles conflictos de interés”, subrayó Pech.

Transparencia y competencia, los pendientes en Pemex
La eliminación de estos reactivos no demuestra por sí misma que Pemex haya suprimido todas las revisiones relacionadas con esos aspectos. No obstante, sí plantea la necesidad de identificar en qué etapas se verificará la información cuando resulte relevante para evaluar a una empresa o adjudicarle un contrato.
Sánchez consideró que los principales problemas de la petrolera no se encuentran necesariamente en el registro, sino en los procedimientos de licitación y en la necesidad de garantizar que las empresas compitan en condiciones transparentes.
Por ello, contar con más compañías inscritas no sería suficiente para medir el éxito de la medida. También será necesario observar cuántas participan efectivamente en concursos, cuántas consiguen contratos y si aumenta la competencia por los bienes y servicios que requiere la petrolera.
Menos burocracia, mayores riesgos en Pemex
Paul Sánchez consideró que la medida tomada por Pemex puede facilitar el acceso de empresas que antes enfrentaban mayores barreras administrativas, aunque sostuvo que la revisión debe ajustarse al tipo de contrato y los riesgos que implica.
No deberías tener la misma fiscalización de cumplimiento para la empresa que vende galletas que para la empresa que te va a rentar cuatro o cinco barcos”, explicó Sánchez al referirse a la necesidad de diferenciar los requisitos según la complejidad del servicio.
Desde esta perspectiva, la eliminación de preguntas financieras y corporativas del registro no debería significar que Pemex deje de evaluar la solvencia, la experiencia o la capacidad operativa de sus proveedores, sino que solicite la información pertinente en el momento adecuado.
Javier Zepeda Orozco, presidente de la Asociación Pymes en México, coincidió en que la simplificación puede facilitar la entrada de pequeñas y medianas empresas, siempre que no se confunda con una reducción de los controles para contratar.
Menos burocracia, sí. Contratar a ciegas, no. Un expediente enorme tampoco garantiza que un proveedor vaya a cumplir”, señaló Zepeda Orozco.
Para el representante empresarial, Pemex debe verificar aspectos como el flujo de efectivo, la experiencia comprobable, las referencias y la disponibilidad de personal y equipo, con exigencias proporcionales al trabajo que cada compañía pretenda realizar.
Los adeudos, otro obstáculo para atraer proveedores
La simplificación también ocurre en un contexto en el que las empresas que trabajan con Pemex enfrentan el desafío de financiar sus operaciones mientras esperan el pago de los bienes o servicios entregados.
Sánchez explicó que algunas compañías recurren al financiamiento bancario respaldado por cuentas por cobrar para sostener sus operaciones. Si el acceso al crédito se complica o los pagos se retrasan, la capacidad de seguir suministrando a la petrolera puede verse comprometida.
En ese sentido, facilitar el registro no resuelve las necesidades de capital de trabajo ni elimina el riesgo financiero de contratar con una empresa que mantiene adeudos con sus proveedores.
La efectividad de los cambios deberá medirse más allá del número de registros. Para Zepeda, será importante conocer cuánto tarda el trámite, cuántas empresas nuevas presentan propuestas y cuántas consiguen contratos, además de evaluar la calidad y el cumplimiento de sus entregas.
Así, la simplificación representa un primer paso para reducir barreras administrativas, pero su impacto dependerá de que Pemex mantenga evaluaciones proporcionales al riesgo, reglas transparentes y condiciones que permitan a las empresas competir y sostener sus operaciones.
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