
La Moderna: historia y trayectoria de la icónica marca mexicana de pastas
El origen de La Moderna se remonta a 1920; sin embargo, en 1959 la adquirió la familia que hasta día de hoy mantiene el control.
La Moderna se ha consolidado como uno de los conglomerados alimentarios más importantes y con mayor tradición de México, con presencia en el mercado de pastas, galletas, harinas, pellets y salsas de tomate.
El origen de la compañía se remonta a 1920, cuando Alberto Henkel y los hermanos Vendrel fundaron la primera fábrica de pastas bajo la marca La Moderna en la Ciudad de México.
Sin embargo, décadas después la empresa fue adquirida por la familia Monroy, la cual impulsó el crecimiento industrial y comercial de la compañía hasta convertirla en una de las firmas alimenticias referentes del país.

¿Quién es la familia Monroy?
Desde 1959 hasta el día de hoy, La Moderna es propiedad de la familia Monroy, después de que el empresario mexicano Eduardo Monroy Cárdenas compró —junto con dos socios que posteriormente abandonaron el proyecto— una pequeña fábrica de pastas con alcance regional.
Con sede en Toluca, Estado de México, La Moderna ha ido diversificando la producción en sus plantas, incluyendo una amplía gama de productos básicos para la despensa de familias mexicanas.
De acuerdo con información de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en 1987 la compañía se convirtió en empresa pública, cotizando sus acciones en el mercado bursátil mexicano con clave de pizarra “GMODERN”.
Sin embargo, en 2010, la compañía lanzó una oferta pública de adquisición para deslistarse de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). En los documentos enviados al mercado bursátil, la empresa detalló que la mayor parte de las acciones seguían perteneciendo a la familia Monroy.
Según un comunicado, integrantes de las familias Monroy Carrillo y Monroy Saint Martín poseían de manera directa e indirecta 69 millones 335,306 acciones, equivalentes a aproximadamente 95.79% del capital social de la compañía.
Estructura actual de La Moderna
Actualmente, algunos miembros de la familia continúan ocupando posiciones clave dentro de la organización. Uno de los principales directivos es José Antonio Monroy, quien se desempeña como director general de la empresa.
En el ámbito operacional, se sabe que la compañía mantiene activas 19 plantas entre México y Estados Unidos, incluida una en Texas, inaugurada en 2018 y que se ha vuelto clave en su estrategia norteamericana, para atender segmentos tradicionales de consumo estadounidense.
A finales de 2025, la compañía producía alrededor de 300,000 toneladas de pasta al año, en un mercado nacional de aproximadamente 550,000, lo que refleja el peso que tiene dentro del país.
Las verticales de negocio de La Moderna
Aunque la firma es ampliamente reconocida por sus sopas de pasta, su operación abarca diversas líneas de negocio:
- Galletas La Moderna, en asociación con Gamesa, con marcas como Rikis, Marías, Sauris y Animalitos.
- Harinas y mezclas preparadas bajo marcas propias y Tres Estrellas.
- Producción de pellets utilizados para frituras y botanas.
- Salsas de tomate inspiradas en la cocina italiana.
- Bimbo desinvierte en La Moderna
Desde 2001, Bimbo y La Moderna mantuvieron una relación como empresas. En ese año, la empresa panificadora recibió acciones de la firma de pastas equivalente a 5.8% de su capital como parte de la venta de las empresas Pastas Cora y Pastas Cora la Laguna.
En 2007, la panificadora adquirió el 50% de una fábrica de galletas de La Moderna. Sin embargo, recientemente Bimbo anunció la venta de una participación minoritaria cercana a 4% en Pasta for All y La Moderna.
Con más de un siglo de historia, La Moderna se mantiene como una de las empresas familiares más relevantes del sector alimentario mexicano, respaldada por el control y liderazgo de la familia Monroy durante más de seis décadas.
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