pandemia industria cinematográfica

2 de agosto 2020 | 5:00 am

El verano es, tradicionalmente, la época del año preferida por los grandes estudios para estrenar las películas de las que esperan un mayor éxito en taquilla. Pero este año la pandemia erradicó la posibilidad de que la gente asista al cine.

Esto ha convertido a 2020 en “el año sin estrenos”, y ha provocado que la industria cinematográfica analice distintas estrategias para garantizar buenos retornos en los años próximos.

La primer alternativa de los estudios fue el Video Bajo Demanda premium. El caso más sonado es el de Trolls World, la película infantil de Universal que representó el primer gran experimento sobre los alcances de este modelo en los hogares estadounidenses.

Según explicaron fuentes con conocimiento de la materia al Hollywood Reporter, el estudio sabía que los niños serían uno de los grupos que más tardaría en regresar a los cines, por lo que decidieron probar un modelo en el que no tienen que compartir ingresos con las cadenas de salas, aprovechando que tenían a una gran audiencia “cautiva en casa”.

La película generó 100 millones de dólares en sus primeros tres fines de semana. Normalmente, las cadenas de cines en Estados Unidos se quedan con un porcentaje entre 40 y 50% de la taquilla total.

Una investigación realizada por Hub Entertainment reveló que el 63% de las personas entre 18 y 34 años está dispuesto a pagar para ver en casa una película que se acaba de estrenar en el cine, mientras que sólo el 12% de adultos mayores a 35 años pagaría.

Sin embargo, no todos los estudios están dispuestos a dejar ir las ganancias de un estreno bien recibido por el público.

Tenet, la nueva película de Christopher Nolan, es el ejemplo más claro. Warner Bros, distribuidor de la película, retrasó su estreno en un esfuerzo por salvar “lo más cercano que tienen a un éxito taquillero comparable con Marvel”, dijo Alex Hickey de Morning Brew.

Nolan, además, es un defensor de la experiencia en salas de cine. Warner, en su intento por mantenerlo contento, ha puesto sus esperanzas en una pronta apertura de los cines estadounidenses que no se ha materializado hasta la fecha. AMC, una de las más grandes cadenas de aquél país, pronosticó que podría reabrir durante la primer semana de agosto, pero han tenido que retrasar esta meta en al menos tres semanas.

Tenet se estrenara el 26 de agosto en: Bélgica, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Egipto, Estonia, Finlandia, Francia, Holanda, Hungría, Islandia, Indonesia, Italia, Corea, Letonia, Lituania, Portugal, Serbia, Eslovaquia, Suecia, Suiza, Turquía, Ucrania y Reino Unido.

Una vez que ocurra, esta apertura tendrá que ser con una capacidad limitada, además de que encuestas han revelado que sólo el 40% de los estadounidenses se sienten seguros para asistir a un cine durante el primer mes de su reapertura, lo que afecta las posibilidades de éxito de cualquier película que se estrene en este periodo.

La industria del cine, que ya había tomado acciones para aumentar sus dividendos fuera de Estados Unidos, podría redoblar esfuerzos para consagrarse en mercados donde las actividades en grupos se han recuperado más rápido que en el continente americano: sobre todo en Europa y Asia.

Warner ya estableció una nueva fecha de estreno para Tenet: la cinta abrirá a nivel internacional el 26 de agosto, para después llegar a “salas selectas de Estados Unidos y Canadá” durante el primer fin de semana de septiembre.

La primer película de Avengers, estrenada en 2012, tuvo una estrategia similar que le permitió recaudar 623 millones de dólares antes de su estreno en Estados Unidos.

El apetito que películas de ciertos géneros despiertan en diferentes países, y la posibilidad de generar reseñas positivas antes de abrir en los mercados más grandes del mundo podrían ser razón suficiente para eliminar la importancia que la “taquilla local” ha tenido tradicionalmente en la estrategia de los estudios, consideró Chris Lee de Vulture.

Esto sin tomar en cuenta que China, el segundo mercado más grande del mundo, no ha sido incluida en ninguna de estas estrategias y podría generar su propia fuerza gravitacional de cara al futuro de la industria.