Guadalupe Phillips es una reestructuradora de empresas nata.

Abogada por el ITAM, maestra y doctora por la Escuela de Derecho de la Universidad de Tufts, fue directora financiera de Cablevisión y vicepresidenta de Finanzas y Riesgos de Grupo Televisa.

Aunque ha tenido que nadar con tiburones en el sector financiero, es una mujer a la que le gusta romper paradigmas: lo mismo en la industria de la radiodifusión que en la construcción, Phillips se mueve como pez en el agua cuando se trata de darle la vuelta a una compañía y diseñar un nuevo plan de negocios. 

Así llegó a Ingenieros Civiles Asociados (ICA), en enero del 2016, cuando la emblemática constructora atravesaba por una de sus peores crisis. “Una abogada, mujer, al frente de una empresa de ingenieros. Vaya reto”, se cuestionó.

Pero era solo el inicio de un largo y sinuoso camino para reestructurar a la empresa y buscar a nuevos inversionistas que la capitalizaran, de manera que pudiera retomar sus operaciones. Fue entonces que logró convencer al multimillonario mexicano dueño del fondo Fintech Advisory, David Martínez, de inyectarle recursos frescos a cambio de una participación accionaria. 

“Estaba en situación muy complicada, financiera y operativamente, no era sólo negociar con acreedores, tenía una escala y tamaño que hacían inviable el negocio. Empezamos con una reestructura operativa, buscamos cuidar la capacidad técnica y hacer una empresa de nuevo viable”, cuenta Phillips a EL CEO, a 200 metros de profundidad, en la obra del Túnel Emisor Oriente (TEO) que está por inaugurar este mes. 

 

Según la directora general de la empresa, tras la reestructura se garantizó a los clientes y nuevos accionistas que se cuidaría que todos los nuevos proyectos fueran viables.

“La reestructura dio como resultado a una nueva ICA, una empresa completamente privada; se le pagó a acreedores con casi la totalidad de activos y estos tomaron pérdidas muy grandes, pero se constituyeron como los nuevos accionistas”. 

Además de proyectos en marcha, como el TEO, la compañía se adjudicó la construcción de dos obras para Conagua, un puente en Campeche, una presa en Sinaloa, la nueva terminal de OMA en Monterrey y el Macrolibramiento Mexiquense; no obstante, su apuesta principal estaba en el Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco, donde desarrollaban un total de cinco obras en consorcio con otras empresas, incluida la construcción del edificio terminal.  

“La cancelación de Texcoco ha sido un proceso muy ordenado, de la mano del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México. En eso estamos y ya está por terminar; le vamos a dar vuelta a la página, vamos a recuperar gastos no recuperables, el acuerdo es no cobrar utilidades caídas ni costo de oportunidad, sino inversiones que hicimos para la obra”, dice Phillips. 

Hacia adelante, ICA tiene los ojos puestos en los principales proyectos de infraestructura de la Cuarta Transformación: el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, Tabasco, y el Corredor Transístmico.

“Todos nos interesan, tenemos capacidad de estructurar proyectos e invertir en ellos. Tenemos una nueva capacidad de ir a los mercados de capital, aunque solo por proyectos que sean viables en el futuro y siempre y cuando lo hagamos de manera ordenada”, añade. 

Además, a Guadalupe Phillips le gusta la idea de que ICA sea, otra vez, una empresa internacional. “Ya tenemos capacidad para volver a salir de México, queremos regresar a países como Colombia, Perú y Panamá”, dice la CEO. 

Sobre si planean volver a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores, Phillips responde que aún es pronto para decirlo, aunque tienen concesiones cuya deuda ya está en el mercado. “Seguiremos buscando financiamiento en el mercado. En fondos de pensiones y Afores; el compromiso es seguir generando un círculo virtuoso para todos: inversionistas y nosotros como estructuradores y ejecutores”. 

No obstante, también han habido ofertas de terceros para quedarse con ICA, las cuales prefiere no revelar. 

“Es una plataforma muy atractiva porque tenemos experiencia en todo tipo de infraestructura: industrial, túneles, puentes, carreteras, presas, hidroeléctricas; por supuesto no tenemos interés de vender todo, pero sí hay interés de quizá explorar concesiones maduras que están en esa parte del ciclo, vamos a estudiarlo y ver cómo esa posible monetización se convierte en capital directo para invertir en otros proyectos”, concluye Phillips.