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22 de marzo 2019 | 7:14 pm

Acapulco se pintó de blanco con la presencia de los hombres más poderosos de la banca, como si se tratara de un ritual para recibir a la primavera. Lo que se percibió durante el segundo día de actividades de la 82 Convención Bancaria fueron nuevos aires, como esa brisa agradable de la costa del Pacífico que los recibió para convivir y reunirse por primera vez en este evento con un gobierno de izquierda.

En contraste con los años anteriores, el lenguaje cambió. Ahora los banqueros, la mayoría enfundados en guayaberas blancas, escucharon atentos a los representantes del gremio sobre cómo alcanzar lo que Luis Niño de Rivera, el nuevo presidente de la Asociación de Bancos de México, denominó “prosperidad incluyente”.

“Estamos insatisfechos, porque no hemos terminado de cumplir con esa tarea fundamental”, dijo.

Se refirió a una banca más social, que tiene la prioridad de impulsar la inclusión de los sectores más vulnerables de la población al sistema financiero. El tema central pasó de cómo crecer el crédito a cómo aumentar lo más rápido posible el número de personas integradas al sistema financiero a través de la digitalización y el uso de las nuevas tecnologías.

México apenas se suma a una tendencia que en el mundo es adoptada por los países de primer mundo, siendo Suiza el mayor referente, en donde solo el 2% de sus transacciones se realiza con pagos en efectivo. O el caso de China, que a través de empresas privadas como AliPay y WeChat ya deja ver cómo un hombre que lava autos en la calle ahora recibe sus propinas a través de un gafete colgado en el cuello que solo muestra un código QR; el conductor lo escanea y le paga electrónicamente. Ya no hay necesidad de entregarle billetes y monedas.

Estos ejemplos podrían quedarse solamente en eso si México no combate las cifras que muestran una lejana realidad a este modelo utópico cashless que persiguen en conjunto: el 47% de la población adulta del país no tiene una cuenta bancaria, es decir, 41.7 millones no han sido incluidos financieramente, según cifras presentadas por la ABM durante la ceremonia de clausura, presenciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El gobierno de la cuarta transformación y los banqueros podrían estar sumándose tarde a la tendencia global, pero no quieren perder más tiempo. Lo que sí juega a su favor es el 75% de mexicanos que ya cuentan con un teléfono inteligente, lo que les permitirá aplicar lo que hasta ahora se deja ver como su apuesta máxima: la plataforma CoDi (Cobro Digital), el sistema elaborado por el Banco de México que está basado en transferencias a través de códigos QR y que protagonizó las conversaciones centrales del evento.

“Estamos iniciando pruebas piloto para garantizar la seguridad de la plataforma para iniciar en septiembre próximo. Hoy hay pruebas, la acaba de ver el señor presidente, pero queremos estar bien seguros de que esto va a ser algo muy, muy bueno para el país, y no un tropiezo”, dijo sin dar más detalles el presidente saliente de la ABM, Marcos Martínez, previo a entregar el mazo de mando a Niño de Rivera.

Adelantó que 29 bancos ya están haciendo pruebas y será obligatorio para todos, de manera que pueda arrancar en septiembre. “Esto es apenas una muestra de lo que podemos hacer si banca y gobierno trabajan de manera coordinada”, agregó el también presidente del Consejo de Administración de Grupo Santander.

Pero CoDi apenas será una pieza del rompecabezas, así lo consideró el presidente de VISA, Michael Mclnerney durante su participación en un panel por la mañana. “Requerirá colaboración de los sistemas de pago. Apoyamos al gobierno en la iniciativa, pero tenemos que trabajarlo”.

El empresario que fue el miembro ejecutivo más joven en encabezar previamente la división de banca de consumo de J.P. Morgan Chase agregó que México vive un punto de inflexión en el que está seguro en los próximos cinco años el mundo volteará a ver lo que está sucediendo en el país.

Pero quizá ya sucede, según dejó ver el CEO de Mastercard durante su participación: “He tenido contacto con 40 países y jamás había visto a uno trabajar tan rápido como lo está haciendo México, en solo dos meses, en temas de inclusión financiera”.

Esto es lo que ocurrió en el primer día de la Convención Bancaria 

El llamado de Urzúa a invertir

La cifra a llevarse ‘de tarea’ la dio el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, durante su intervención. La inversión pública el año pasado “no llegó ni siquiera al 3%”. De acuerdo con el funcionario, una economía en donde la inversión en infraestructura pública tiene tan bajos porcentajes, no tiene en el largo plazo ninguna viabilidad para poder alcanzar un crecimiento robusto.

“Necesitamos incrementar todavía más si nos ayudan todos ustedes la inversión privada, la inversión en este momento, como les decía, del 20%”, pidió Urzúa al gremio.

El presidente López Obrador dijo que en lo que corresponde a la inversión pública se está pensando en que sea básicamente capital semilla para alentar la participación de la inversión privada, lo que significa proyectos como el Tren Maya. “No podríamos financiar los 150 mil millones de pesos que se necesitan solo con inversión pública, se requiere de la inversión privada, nacional y extranjera”.

Comisiones cero y el reto de AMLO a los banqueros

Las comisiones bancarias continuaron siendo un tema central en los discursos. Niño de Rivera aseguró que las 51 instituciones que forman parte de la asociación tienen el “deber de analizar el impacto, para no desequilibrar la capacidad competitiva del sistema” y dijo respetar la iniciativa presentada en noviembre por el senador de Morena, Ricardo Monreal.

Tiene presente la “enorme asimetría” que existe entre los bancos de mayor y de menor tamaño por vocación sectorial, por presencia geográfica, por infraestructura física y por capacidad tecnológica y propuso trabajar en proyectos regulatorios que estimulen el crecimiento de todos los bancos por igual, que fomenten la competencia simétrica”.

“Resaltamos la importancia de nuestro compromiso con la autorregulación de la banca, que queda de manifiesto con la decisión de reducir las comisiones de las cuentas digitales a cero. Reitero, cero comisiones para las cuentas digitales”, aseguró el nuevo presidente de la ABM.

López Obrador, a su estilo, recordó una frase de Sebastián Lerdo de Tejada. “La prensa se regula con la prensa. Es lo mismo que se puede aplicar en el caso de este sector. Que los bancos se regulen con los bancos”. De esta manera reafirmó que no promoverá ninguna ley que regule u obligue al cobro de comisiones, porque “nada por la fuerza, como decía el mejor presidente que ha habido”, refiriéndose a Benito Juárez.

En la recta final de su discurso, el último antes de dar por clausurado el evento, López Obrador no se quedó con las ganas de regresar al puerto de Acapulco el próximo año y pidió “permiso” para ser invitado de nuevo para hacer un diagnóstico de los avances en el cobro de comisiones, el crecimiento económico, la inflación y la fortaleza del peso.

Pero lanzó un reto en cuanto al cobro de comisiones en el envío de remesas, la fuente principal de ingresos de México.

“Que en un año pueda venir a decir, este banco fue el que cobró comisiones más bajas en el envío de remesas y le voy a entregar un reconocimiento en nombre de la República”, advirtió.