Bill Ackman Universal Music

21 de junio 2021 | 11:10 am

La propuesta de Bill Ackman para comprar el 10% de Universal Music Group (UMG) por alrededor de 4,000 millones de dólares a través de Pershine Square Tontine Holdings (PSTH) fue aceptada, anunció el inversionista el domingo. 

La inversión se convirtió en la más grande jamás realizada por una empresa de adquisición de propósito especial (SPAC, por sus siglas en inglés).

Ackman también confirmó su intención de perseguir otros dos acuerdos multimillonarios, de acuerdo con Business Insider.

La SPAC de Ackman comprará la participación minoritaria en el sello discográfico de Drake y Billie Eilish de su empresa matriz, Vivendi. El conglomerado de medios francés tiene la intención de cotizar UMG en la Bolsa Euronext Amsterdam en septiembre.

 Los accionistas de PSTH recibirán sus acciones en el grupo musical antes de que finalice el año.

“Cuando se complete la transacción, nuestros accionistas poseerán directamente el 10% de las acciones ordinarias de un negocio extraordinario, independiente, que cotiza en bolsa, de gran capitalización y con un excelente equipo de gestión”, escribieron Ackman y su equipo en una presentación sobre el acuerdo.

Adquisición con fines especiales

Pershing Square Tontine seguirá siendo una empresa pública después de la transacción y buscará desplegar hasta 2,900 millones de dólares en otra combinación de negocios. 

Los accionistas de PSTH recibirán acciones de UMG, seguirán siendo propietarios de acciones de PSTH y también recibirán garantías para comprar acciones de una empresa de derechos de adquisición con fines especiales (SPARC) por 20 dólares cada una. 

La SPARC, que aún no ha sido aprobada por los reguladores, podría contar con hasta 10,600 mdd para buscar una combinación de negocios separada.

El SPARC de Ackman es similar al SPAC, pero no permite que los inversionistas compren sus acciones hasta que haya llegado a un acuerdo. Como resultado, no inmoviliza su capital mientras busca una combinación de negocios y también escapa a la presión de tener que cerrar una transacción en dos años.