Nota del editor: Los nombres de las personas entrevistadas fueron modificadas para mantener su anonimato.

El 2016 demostró que las encuestas fallan, que los mercados sufren con eventos inesperados, y que la incertidumbre puede persistir por años.

El triunfo del referendo a favor del Brexit (la salida de Reino Unido de la Unión Europea) y la victoria de Donald Trump, en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, fueron sorpresas que mandaron al peso a mínimos históricos frente al dólar y presionó los portafolios de inversión de algunos corredores de Bolsa (traders).

Una salida abrupta

El jueves 23 de junio de 2016, los británicos decidieron abandonar la Unión Europea (UE).

“¿Cree que el Reino el Unido deberá continuar siendo miembro de la Unión Europea? Sí o no”, era la pregunta que se hizo en el referendo británico.

Las encuestas apuntaban a que ganaría la permanencia del Reino Unido por la mínima diferencia (45 vs 44%), pero la realidad fue otra; de las 30 millones de personas que acudieron a las urnas, 52% votó por abandonar el bloque europeo.

Encuesta previo al 23 de junio 2016 (Imagen de: bbc.com)

 

Todo comenzó con el mercado mexicano cerrado, por la tarde, y cuando se dio el anuncio de la victoria del Brexit, lo primero que movió fue el tipo de cambio

dijo Félix Gallardo, operador de Bolsa.

A las 17:30 horas de México, el peso empezó a depreciarse de forma acelerada; en 30 minutos perdió 1.39% y a las 22:00 horas el tipo de cambio cotizaba por segunda vez en su historia por encima de los 19 pesos por dólar.

“Si bien traíamos posiciones que podrían afectarnos bastante a la apertura de mercados, éramos consciente que al estar invertidos en Estados Unidos mediante el Sistema Internacional de Cotizaciones (de la Bolsa Mexicana), la variación del tipo de cambio nos haría no estar tan golpeados al apertura de mercados”, comentó Gallardo.

Al día siguiente y antes de la apertura de los mercados, Hacienda, Banco de México y la Secretaría de Economía llamaron a una conferencia de prensa de emergencia, en donde el entonces titular de Hacienda, Luis Videgaray, anunció un segundo recorte al gasto público para ese año de 31,715 millones de pesos.

“El pueblo británico ha dado una sorpresa al mundo, una mayoría ha decidido separarse de la Unión Europea”, dijo entonces Videgaray.

Aún con el anuncio y con la Comisión de Cambios (Hacienda y Banxico) en guardia, el IPC, de la Bolsa Mexicana de Valores, abrió con fuertes pérdidas que se extendieron a lo largo de la jornada para cerrar con una caída de 2.73%, su peor sesión desde diciembre de 2014.

“En mi portafolio habían empresas como Liverpool, Alfa, Gruma, América Móvil (…) sin importar el nombre, las caídas eran de, al menos, 3%”, dijo Gallardo.

Las caídas se extendieron una jornada más. Para el 27 de junio, se habían esfumado casi 1,900 puntos; ese día el índice cerró en 44,282.03 unidades.

“La volatilidad no dio tregua esos días. La toma de decisiones basadas en el sentimiento del mercado y no en la razón, es lo que hace que se genere el pánico o euforia en los mercados (…) hay que tener el cinturón bien abrochado para saber sobrellevar la volatilidad y que las decisiones que tomes, no te impacten o al menos intentar que sea el menor posible”.

Lo vivido en junio fue apenas un adelanto de lo que vendría más adelante con la victoria de Trump.

Make America Great Again

Después del Brexit, no parecía que hubiera algo que nublara tanto a los mercados, hasta que triunfó Donald Trump, el 8 de noviembre de 2016.

Trump, un político antisistema, con un discurso antiinmigración y con fuerte apoyo de la clase trabajadora de Estados Unidos, estaba cerca de irrumpir el sistema político del país más poderoso del mundo.

“En los días previos a la elección, la atención estaba centrada en el diferencial que existía en las encuestas entre Hillary Clinton y Donald Trump. El mercado mexicano conocía la retórica nacionalista de Trump por lo que su victoria auguraba un periodo complicado en las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos”, dijo Erick Lara, analista

Las últimas encuestas apuntaban a una victoria de Clinton sobre Trump (45.5 vs 42.2%), pero una vez más fallaron y el mercado sufrió las consecuencias.

Encuesta previa a elecciones 8/11/16. (Imagen de realclearpolitics.com)

 

Me encontraba en mi casa viendo CNN y alternando con Fox News y tenía frente a mí la computadora con la cotización de diversos activos, como el del tipo de cambio, así como un chat de traders en donde se hacían comentarios ante las variaciones de los activos. Alrededor de las 7:30 pm comenzó el movimiento fuerte del tipo de cambio, el entonces candidato Donald Trump ganaba estados clave y se enfilaba hacia la victoria

recordó Lara.

El tipo de cambio pasó de 18.31 a 19.49 pesos por dólar entre las 19:30 y 20:00 horas. Para las 21:30 ya estaba en 20.46 pesos y a las 22:30 horas -con la victoria inminente-  llegó hasta 20.70 pesos por dólar, el peor nivel para la moneda mexicana en su historia.

“Los stop loss tronaron como palomitas de maíz. La posibilidad de que se rompieran acuerdos comerciales y que se impusieran tarifas se encontraban a la vuelta de la esquina. Estuve despierto hasta las 2:00 de la mañana. Al día siguiente (9 de noviembre) estaba en la oficina a las 5 am. Ahora era el turno del mercado accionario”.

En esa ocasión el secretario de Hacienda José Antonio Meade y el gobernador de Banco de México, Agustín Carstens, convocaron a una conferencia de prensa para decir que no implementarían acción alguna de emergencia y estarían atento.

El IPC perdió casi 3,250 puntos en tres sesiones (9, 10 y 11 de noviembre) en las que acumuló una baja de 7.21%. El tipo de cambio iba en la misma dirección, el peso se depreció 12% y el 11 de noviembre llegó a mínimos históricos de 21.16 pesos por dólar.

“Lo que más me sorprendió fue la velocidad con la que se descompuso el tipo de cambio y la caída de algunos activos mexicanos” comentó Lara.

De las 43 emisoras más importantes del mercado mexicano, solo Grupo México logró avanzar entre el 9 y 11 de noviembre (+14.12%), el resto se ubicó en números rojos.

A tres años de distancia, el Brexit y Trump aún ocasionan temor e incertidumbre en los mercados. La guerra comercial que ha desencadenado el presidente estadounidense es hoy la principal preocupación que existe entre analistas e inversionistas y que pueden orillar -en un escenario ya no tan lejano- a una recesión económica mundial.