Donald Trump, AMLO

3 de junio 2019 | 5:00 am

Donald Trump, el autollamado ‘hombre arancel’, ha atacado una vez más por Twitter. Su víctima es México y para algunos especialistas la estrategia de ‘amor y paz’ del presidente Andrés Manuel López Obrador no va a persuadir al estadounidense.

El presidente de Estados Unidos amenazó con imponer aranceles a partir del 10 junio de 5% hasta llegar a 25% si el gobierno mexicano no detiene los flujos de migración de Centroamérica. De materializarse, la economía y los activos financieros mexicanos, además de los consumidores estadounidenses, pagarán las consecuencias.

El impacto de un arancel de 5% en la economía podría ser compensado con una ligera depreciación del peso, pero mayores aranceles golpearán las exportaciones y pueden llevar a Banco de México (Banxico) a elevar la tasa de interés.

Luego del tuit de Trump, la moneda mexicana perdió 3.68% en operaciones electrónicas, y el tipo de cambio spot alcanzó los 19.8211 pesos por dólar, un nivel no visto desde el 24 de diciembre.

Las exportaciones de México a Estados Unidos equivalen a cerca de 30% de la economía, gran parte de estas consisten en vehículos y autopartes, y una caída de 5% en el volumen de exportación tendría un impacto de 0.7% en el Producto Interno Bruto, de acuerdo con Capital Economics.

El impacto depende de cómo responda el peso. Parece probable que el impacto de una tasa de 5% en la competitividad de las exportaciones se vería totalmente compensado por una caída más modesta del peso. Dada la reciente fortaleza del peso, es poco probable que tenga mucho impacto en la inflación o preocupe a Banxico (aunque podría retrasar los recortes de tasas)

escribió William Jackson, economista en jefe de mercados emergentes de Capital Economics.

Trump invocará la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) para implementar los aranceles. La IEEPA da al presidente la autoridad de regular una variedad de transacciones económicas siguiendo una declaración de emergencia nacional.

Para Trump se trata de una cuestión de naturaleza política, dirigida a su base electoral, me parece que ya tiene calculado que esto se resolvería en los tribunales estadounidenses, lo cual le da tiempo y, sea cual sea el resultado, le da la posibilidad de argumentar que hizo lo que tenía que hacer para detener la migración, aun si los tribunales determinasen que fue una medida ilegal

dijo Hugo Perezcano, director adjunto de Derecho Económico Internacional en el Centro Internacional para la Innovación en Gobernanza de Canadá.

William Jackson indica que los aranceles de 25% tendrían un impacto significativo tanto en el peso como la economía. Banxico elevaría la tasa hasta en 2.5 puntos porcentuales para amortiguar las presiones inflacionarias de la depreciación del peso.

“El resultado neto es que el crecimiento de las exportaciones se debilitaría y que las condiciones financieras internas se endurecerían, frenando la demanda interna. Es bastante plausible que esto pueda empujar a la economía a la recesión”

Para algunos simpatizantes de Trump, el presidente ya raya en el abuso. “La política comercial y la seguridad fronteriza son temas separados. Este es un uso indebido de la IEEPA y contrario a la intención del Congreso (…) Apoyo a casi todas las políticas de inmigración del presidente, pero esta no es una de ellas”, dijo Chuck Grassley, presidente del Comité de Finanzas del Senado, en un comunicado.

¿Amor y paz?

El presidente López Obrador envío una carta a Trump el jueves por la noche en la que dijo que los problemas sociales no se resuelven con impuestos, por lo que le propuso profundizar el diálogo y buscar alternativas para resolver el problema migratorio.

“Le recuerdo que no me falta valor, que no soy cobarde ni timorato, sino que actúo por principios”.

De acuerdo con Perezcano, el sector privado estadounidense es el que en otras ocasiones ha sido determinante para frenar los impulsos de Trump. Sin embargo, una de las fortalezas ha sido la decisión del gobierno de México de tomar represalias.

Pero si se percibe —o peor aún, si se demuestra— que México no va a responder, no sólo debilita la posición mexicana, sino la de su mejor aliado en estos tiempo: el sector productivo estadounidense

dijo Perezcano, otrora uno de los negociadores del TLCAN.

Comentó que es evidente que  ni “la justicia ni la fraternidad universales” ni la política de “amor y paz” profesadas por AMLO no van a persuadir a su vecino homólogo que no cree, “ni le interesa ni conoce de lo uno ni de lo otro”.

En 1996 México incrementó aranceles a 19 productos estadounidenses para resarcir los daños que Estados Unidos generó al imponer un trato distinto a las escobas de mijo mexicanas. Esto se repitió en 2009 por la negativa de Estados Unidos a permitir la entrada de los transportistas de carga mexicanos a su territorio y en 2018 por los aranceles al acero y aluminio

Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de México, y uno de los personajes clave en la renegociación del T-MEC dijo que lo natural sería aplica el “ojo por ojo” y que México responderá “de forma enérgica” si Estados Unidos impone los aranceles. Para Seade, Trump “’tuitea’ mucho, pero sólo algunos (tuits) pasan a la acción”