28 de febrero 2019 | 5:00 am

México es una mina de oro para las instituciones financieras.

En el 2018, los 50 bancos que operan en México lograron utilidades netas por 157,100 millones de pesos, 8.5% más que el año anterior y un monto sin precedentes. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) argumentó que la cantidad récord fue impulsada por el cobro de intereses y comisiones.

A finales de noviembre, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) estimó que en México existían 5,310 comisiones registradas, derivadas de 1,299 productos bancarios.

El número es inferior al de la Auditoría Superior de la Federación. En el 2017 tenía registradas 26,780 comisiones para personas físicas y morales, por lo que considera indispensable revisar la coordinación entre reguladores y supervisores del sistema bancario, con el objeto de proteger los intereses de los usuarios de la banca múltiple.

Las altas comisiones responden a varios factores, uno de ellos es el acotado Estado de Derecho que prevalece en el país.

(Algunas altas comisiones) Responden a una razón de fondo: no tenemos un país con un Estado de Derecho. Al ser un país de leyes, pero que no se aplican, hace muy difícil a los bancos recuperar los créditos incobrables, a diferencia de Estados Unidos. Este riesgo se ve reflejado en la tasa de interés

dijo Jorge Sánchez, director de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef) del ITAM.

Otro factor que pesa sobre las altas comisiones bancarias es la elevada tasa de interés que hay en el país. Banco de México (Banxico) ha llevado su tasa de referencia a un nivel de 8.25%, el más alto desde la crisis del 2008.

Las comisiones son consecuencia directa de la tasa de referencia, que terminan por ser un lastre para la economía mexicana

comentó Cipactli Jiménez, cofundador de snowball.mx, un ecosistema de inversión.

El tema de las comisiones bancarias ha escalado hasta la Cámara de Diputados y Senadores.

“Sin reglas en nuestras leyes que frenen los planes abusivos de los bancos, permiten que estos diseñen complejos programas en sus portales para cobrar cuotas excesivas por los servicios que deberían de prestar gratuitamente por el enorme dinero que manejan de más de 20 millones de trabajadores que laboran al servicio del Estado o para la iniciativa privada”, dijo Isaías González Cuevas, diputado federal del PRI, al presentar hace unos días una iniciativa que busca reformar los cobros que realizan las instituciones bancarias.

En el Senado, Ricardo Monreal, coordinador de la fracción de Morena, ha dicho que las comisiones y tasas de interés que cobran los bancos en el país son cercanas a la usura.

No obstante, el presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a no hacer cambios para las instituciones financieras en los primeros tres años de su gobierno. El mandatario está entre la espada y la pared, pues reducirlas o cancelar algunas comisiones generaría una mayor inclusión financiera, pero afectaría los ingresos y utilidades de los bancos.

La tecnología y competencia

Una de la formas para que bajen e incluso desaparezcan algunas comisiones es mediante la implementación y el uso de la tecnología, además de una mayor competencia.

“El uso del celular hará más eficientes a los bancos; en la actualidad, si uno revisa su estado de cuenta, hace operaciones por el celular o computadora se puede uno librar de muchas comisiones”, dijo Sánchez.

Otra forma de permitir mejores precios en el mercado de servicios financieros es con mayor competencia, tal como pasó con los créditos hipotecarios que han logrado mantenerse pese al incremento de las tasa interbancarias, dijo a finales de noviembre Bernardo González Rosas, el entonces presidente de la CNBV.

Mientras el país se enfrenta a elevadas comisiones bancarias y tasas de interés, el panorama económico para el país luce desalentador. Banxico prevé que el crecimiento del PIB se ubique en un rango de entre 1.1 a 2.1% para el 2019 y de 1.7 a 2.7% para 2020.

Para el 80.6% de las empresas del país su principal fuente de financiamiento son sus proveedores, 31.5% la banca comercial, 19.5% el financiamiento de otras unidades de negocios del grupo corporativo y/o la oficina matriz, 4.4% la banca de desarrollo, 4.8% la banca domiciliada en el extranjero y 2.1% la emisión de deuda, de acuerdo con el último reporte de Evolución del Financiamiento a las Empresas, de Banxico.