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11 de agosto 2019 | 5:00 am

El destino del mayor fondo de inversión a nivel mundial está en manos de 11 millennials.

El SPDR S&P 500 ETF Trust, conocido como SPY, fue el primer EFT (instrumento de inversión que se negocia en mercados secundarios de valores) de Estados Unidos creado en 1993.

El fondo requería una fecha de finalización, por lo que se estructuró inicialmente para vencer en 25 años, es decir, en enero de 2018. No obstante, se modificó para vincularlo a las vidas de personas,  por lo que se extendió el vencimiento del instrumento.

Tras una serie de cambios legales, el SPY tiene como fecha de finalización el 22 de enero de 2118, o 20 años “después de la muerte del último sobreviviente de las once personas” elegidas, lo que ocurra primero.

Actualmente SPY posee más de 250,000 millones de dólares y se basa en la longevidad de 11 millennials nacidos entre mayo de 1990 y enero de 1993, de acuerdo con Bloomberg.

Los millennials involucrados

Estas personas se desempeñan en distintas áreas por todo Estados Unidos, como relaciones públicas, restaurantes y ventas, sin embargo, ninguno está consciente sobre su papel en las inversiones, detalla el medio especializado.

Al menos 8 de los 11 nombrados en los documentos de SPY tienen una conexión familiar con la Bolsa de Valores de Estados Unidos, que estructuró el primer ETF y fue comprado por NYSE Euronext en 2008.

“¿Me ha hecho pensar en mi mortalidad? Absolutamente, en términos de proyectar cuándo podría terminar esto”, dijo a Bloomberg Alexander Most, de 27 años, quien está por comenzar la escuela de posgrado en políticas y administración.

Nathan, es otro de los inversionistas y es nieto de uno de los creadores de SPY, sin embargo, no quiso opinar sobre los planes para lidiar con el fin del EFT.

Claire McGrath, quien era abogada en la división de opciones de American Express, listó a principios de los noventa a su hijo, Kevin, y dos sobrinos, Paul y Peter Pavelka.

“Tenía a mi hijo y me preguntaron si me importaría si lo usaban. Es interesante porque es una regla con la que los fideicomisos siempre tienen que lidiar”, dijo McGrath.

Kevin trabaja en relaciones públicas en Nueva York, ciudad donde radica, mientras que Paul es el responsable de un bar de un restaurante moderno, y Peter trabaja en el Departamento de agua de la ciudad, ambos en Filadelfia.

Los hermanos Rian y John Imwalle, que radican en Birmingham, Alabama, también forman parte de SPY-luego de que su abuela los enlistara- al igual que Emily Weber, cuyo padre Cliff Weber trabajó en American Express y más tarde en la Bolsa de Nueva York por más de dos décadas.

Jay Baker, otro de los miembros, ahora es director de mercados de capitales en Exchange Traded Concepts, un emisor de ETF, quien dice que propuso el nombre de su hija.

“Necesitaban algunos nombres. Creo que alguien dijo ‘¿Serías voluntario de tu hija?’ y obviamente ella no tenía nada qué decir”, dijo Baker.

Elizabeth Angel, quien también tiene inversiones en SPY, es una de las pocas personas no relacionadas con American Express mencionadas en los documentos de SPY.

“Me siento honrada de ser parte y creo que la forma en que estamos unidos en esto es bastante especial”, dijo Emily Weber, de 26 años, quien trabaja en ventas empresariales en Nueva York.