8 de diciembre 2020 | 7:51 am

Reino Unido empezó este martes a vacunar a su población contra el COVID-19, una alentadora medida que otros países esperan imitar pronto para detener una pandemia que sigue avanzando en Estados Unidos, donde se confinó a 20 millones de personas en California.

El momento, anhelado e “histórico”, se tradujo en una imagen: Margaret Keenan, una mujer de 90 años, sentada en un sillón con el brazo extendido, conversando tranquilamente con una enfermera en un hospital de Coventry, en el centro de Inglaterra.

Es el mejor regalo de cumpleaños anticipado que podría desear porque significa que finalmente puedo esperar pasar tiempo con mi familia y amigos en el Año Nuevo después de estar sola la mayor parte del año

dijo Keenan

En el denominado “Día V”, los trabajadores de la salud comenzaron a inocular a la población con una inyección desarrollada por Pfizer y BioNTech, en el que será un caso de prueba para el mundo en su lucha por la distribución de un compuesto que debe almacenarse a menos 70 grados centígrados.

El lanzamiento de la vacuna, una de las tres que han reportado resultados exitosos en ensayos a gran escala, alimenta la esperanza de que el mundo esté dando un vuelco en la lucha contra una pandemia que ha provocado el fallecimiento a más de 1.5 millones de personas, siendo Reino Unido el país europeo más afectado con más de 61,000 decesos.

El secretario de Salud, Matt Hancock, describió el inicio de las vacunas como “Día V”.

Si logramos hacer eso para todos los que son vulnerables a esta enfermedad, podemos seguir adelante y podemos volver a la normalidad

declaró Hancock

Pero pese al alivio entre las personas que recibieron la primera, tendrán que esperar tres semanas para recibir el refuerzo. No hay evidencia de que la inmunización reduzca la transmisión del virus.

“Gradualmente, esto hará una gran, gran diferencia. Pero enfatizo gradualmente, porque aún no hemos llegado allí. Aún no hemos derrotado este virus”, dijo el primer ministro Boris Johnson.

El país ha ordenado suficientes suministros de la inyección Pfizer-BioNTech para vacunar a 20 millones de personas. Los desarrolladores dijeron que la vacuna era 95% efectiva para prevenir la enfermedad en los ensayos de etapa final.

Otros desafíos por venir

En Reino Unido se espera que estén disponibles alrededor de 800,000 dosis durante la primera semana, con prioridad para los residentes y cuidadores de hogares de ancianos, los mayores de 80 años y algunos trabajadores de servicios de salud.

Hancock dijo que tenía un “alto grado de confianza” en que Reino Unido recibiría otro lote de la vacuna la próxima semana.

Los desafíos logísticos en la distribución de la vacuna, que solo dura cinco días en un refrigerador normal, significan que primero irá a docenas de hospitales y aún no se puede llevar a hogares de ancianos.

A la inyección de Pfizer-BioNTech le esperan desafíos más grandes, así como a una vacuna desarrollada por Moderna que tuvo un nivel similar de éxito en las pruebas y se basa en la misma tecnología genética de ARNm que requiere tal almacenamiento ultrafrío.

El transporte y la distribución podrían resultar más desafiantes en países cálidos y naciones más grandes como Estados Unidos e India, que han sido los más afectados por COVID-19 y se espera que aprueben la inyección para uso de emergencia en los próximos días o semanas.

Se considera que la tercera vacuna que ha tenido éxito en los ensayos, desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, ofrece una de las mejores esperanzas para muchos países en desarrollo porque es más barata y se puede transportar a temperaturas normales de nevera.

Los ensayos en etapa tardía encontraron que tenía una tasa de éxito promedio del 70%.

Con información de AFP y Reuters