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13 de diciembre 2019 | 1:00 pm

Nota del editor: Este texto fue publicado por primera vez el 25 de septiembre de 2019

El proceso para realizar un juicio político a Donald Trump avanzó este viernes luego de que el Comité Judicial de la Cámara de Representantes aprobara los dos cargos de los que acusan al republicano.

El Comité aprobó con 23 votos contra 17 un artículo de juicio político, que acusa al presidente de EU de abusar del poder de su cargo para presionar a Ucrania para que investigara a un posible rival en las elecciones presidenciales de 2020, el demócrata Joe Biden.

El panel también respaldó un segundo artículo, por el mismo margen, que denuncia a Trump por obstruir la investigación del escándalo por parte del Congreso.

La decisión pasa ahora al pleno de la Cámara de Representantes, donde los demócratas tienen una mayoría, que probablemente apruebe los cargos la próxima semana.

En caso de que el proceso avance, se turnaría al Senado para dar inicio al juicio político, sin embargo, este es controlado por los republicanos, por lo que las probabilidades de que Trump sea hallado culpable son pocas.

El camino de la investigación contra Trump

A finales de septiembre, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, anunció una investigación contra el mandatario por parte de este órgano legislativo.

El inicio del proceso de destitución o “impeachment” se da luego de que el mandatario admitiera públicamente que le pidió al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, que investigara al hijo de Joe Biden, precandidato presidencial demócrata y exvicepresidente.

Trump dijo en Twitter que la llamada telefónica del 25 de julio fue “muy amigable y completamente apropiada” y que no presionó a Zelenskiy.

¿Por qué un juicio político?

Los fundadores de Estados Unidos crearon la presidencia, pero temían que se pudiese abusar de sus poderes, así que incluyeron en la Constitución un procedimiento para destituir a un gobernante.

El presidente, según la Constitución, puede ser destituido de su cargo por “traición, soborno, crímenes u otros delitos menores”, aunque no está claro qué significa eso exactamente.

Históricamente, ha abarcado desde corrupción hasta otros abusos de la confianza del público.

Un presidente no necesita haber violado la ley penal para haber cometido una falta que abra el camino a una destitución.

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¿Cómo funciona el juicio político?

Una idea errónea sobre un “impeachment” es que se refiere a la destitución de un presidente de su cargo. De hecho, se refiere solo a la Cámara Baja del Congreso, que presenta cargos, como si se tratara de una acusación penal.

La Comisión Judicial de la Cámara ha liderado históricamente las investigaciones para un juicio político, pero los líderes del Partido Demócrata también pueden optar por poner a cargo a un comité cuidadosamente seleccionado.

Si una mayoría simple de los 435 miembros de la Cámara apoya la presentación de cargos, conocidos como “artículos de juicio político”, el proceso pasa a la Cámara alta, es decir, al Senado, que lleva a cabo el juicio para determinar la culpabilidad del presidente.

En el juicio, miembros de la Cámara de Representantes actúan como fiscales, los senadores como jurados y el presidente de la Corte Suprema encabeza el proceso.

Se requiere un voto de dos tercios de los 100 senadores para condenar y destituir a un presidente.

Los legisladores no están obligados a probar su caso más allá de toda duda razonable: el estándar de prueba en un caso penal en Estados Unidos.

Demócratas vs Republicanos

En la Cámara Baja hay 235 demócratas, 198 republicanos y un independiente. Como resultado, los demócratas podrían acusar a Trump sin el apoyo republicano.

En 1998, cuando los republicanos tenían una mayoría, los votos en general se alinearon con los partidos para acusar al presidente demócrata Bill Clinton.

En cambio, en la Cámara alta hay 53 republicanos, 45 demócratas y dos independientes que generalmente votan con los demócratas. La condena y remoción de un presidente requiere de 67 votos.

Para que Trump sea destituido de su cargo, todos los demócratas e independientes y al menos 20 republicanos tendrían que votar en contra de Trump.

La mayoría republicana en el Senado podría desestimar inmediatamente los cargos contra Trump en una votación, sin considerar la evidencia.

Ningún presidente ha sido destituido por un juicio político.

Uno, Richard Nixon, renunció antes de ser removido, mientras que Andrew Johnson y Bill Clinton fueron acusados por la Cámara, pero no condenados por el Senado.

¿Quién asumiría la presidencia si Trump es removido?

En el improbable caso de que el Senado se pronuncie por una condena, el vicepresidente Mike Pence se convertiría en mandatario por el resto de la gestión de Trump, que finaliza el 20 de enero de 2021.

Con información de AFP y Reuters