El Fondo Monetario Internacional (FMI) terminó este lunes la segunda revisión del programa de préstamos para Argentina, con lo que pone a su disposición 7,600 millones de dólares de los 56,000 millones pactados previamente.

En una declaración en Washington, el personal técnico del organismo señaló que un colectivo de la institución encabezado por Robert Cardarello discutió entre el 9 y el 16 de noviembre el avance del plan de reformas económicas que previamente se había acordado con el presidente argentino, Mauricio Macri.

Las partes llegaron a un acuerdo sobre la revisión, por lo que ahora solo falta la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI para que se ponga a disposición de Argentina los 7,600 mdd, dijo Cardarelli, en un comunicado.

Argentina es la tercera economía de América Latina, acudió al FMI en medio de una corrida cambiaria que comenzó en abril y depreció el peso 50% a lo largo del año, con una inflación estimada por encima de 40% para el cierre de 2018.

Tras aprobar un primer plan de ayuda para Argentina en junio por 50,000 millones de dólares, el directorio del Fondo acordó a fines de octubre fortalecerlo y elevarlo hasta unos 56,000 millones de dólares con el objetivo de estabilizar su economía y su moneda.  

La comisión del FMI debatió la política fiscal y monetaria de Argentina con el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, y otros funcionarios gubernamentales, miembros del sector privado y la sociedad civil.

“La implementación sólida del plan de gobierno es esencial para promover el repunte de la actividad económica en 2019 para apoyar la creación de empleo, reducir la pobreza, y mejorar el nivel de vida de los argentinos”, agregó Cardarelli, quien celebró la decisión de salvaguardar los gastos de asistencia social.

También indicó que el nuevo marco de política monetaria establecido en octubre por el BCRA sirvió para estabilizar a los mercados financieros luego de la “extrema volatilidad” de agosto y septiembre.

Cardarelli destacó el apoyo político logrado en la reciente aprobación del nuevo presupuesto en Argentina.

Para estabilizar la moneda, el Banco Central de Argentina implantó un sistema de bandas de fluctuación y decidió mantener la base monetaria constante hasta junio de 2019. Desde entonces, el peso argentino se revalorizó un 10% frente al dólar.

Según el FMI, los objetivos fiscales para 2018 serán alcanzados.

El nuevo presupuesto busca bajar a cero el déficit fiscal primario, que en 2017 cerró en 3.9% del PIB y que en 2018 se proyectaba en 2.7%.

“El compromiso de las autoridades con un tipo de cambio determinado por el mercado fortalecerá la credibilidad del marco de política monetaria y aumentará la resistencia a los shocks externos”, dijo Cardarelli.

 

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