EU acusa a Nicolás Maduro de narcoterrorismo y vínculos con cárteles mexicanos
El gobierno de Estados Unidos acusa al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a otros integrantes de su gabinete de mantener vínculos con organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, entre otros señalamientos.
De acuerdo con documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, la acusación se presentó ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York. El Gran Jurado señala a Nicolás Maduro Moros; a Diosdado Cabello Rondón, ministro del Interior y de Justicia de Venezuela; y a Ramón Rodríguez Chacín, exfuncionario del gobierno de Hugo Chávez, de haberse asociado desde 1999 —o alrededor de esa fecha— con grupos criminales mexicanos para traficar cocaína hacia territorio estadounidense.
Entre las organizaciones mencionadas también figuran las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Tren de Aragua.
Maduro Moros y sus co-conspiradores se han asociado durante décadas con algunos de los narcotraficantes y narcoterroristas más violentos y prolíficos del mundo, y han confiado en funcionarios corruptos en toda la región para distribuir toneladas de cocaína a los Estados Unidos
señala la acusación.
Además del mandatario venezolano, el gobierno estadounidense acusa a su esposa, Cilia Flores de Maduro; a su hijo, Nicolás Ernesto Maduro Guerra; y a otros implicados de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer este tipo de armamento contra Estados Unidos.

Narcoterrorismo, la acusación más grave
Entre los cargos más graves se encuentra el de narcoterrorismo o conspiración narcoterrorista, al considerar que los acusados enviaron grandes cargamentos de cocaína a Estados Unidos y obtuvieron ganancias millonarias por estas operaciones.
La acusación sostiene que Maduro y su régimen facilitaron el trasiego de entre 200 y 250 toneladas de cocaína mediante embarcaciones que utilizaban puntos de transbordo en México, Honduras y Guatemala. En estos países, según el documento, las organizaciones criminales operaban con el apoyo de redes de corrupción.
El funcionamiento de estos puntos de transbordo se basaba en una cultura de corrupción, en la que los traficantes de cocaína pagaban parte de sus ganancias a políticos que los protegían y facilitaban sus operaciones. A su vez, estos políticos utilizaban esos recursos para mantener y ampliar su poder
detalla el texto.
De hallarse culpables, los acusados podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión y, en algunos casos, cadena perpetua.
EU acusa uso de la diplomacia para el narcotráfico
El Departamento de Justicia de Estados Unidos también acusa que, entre 2006 y 2008, Nicolás Maduro vendió pasaportes diplomáticos a personas que presuntamente sabía que eran narcotraficantes, cuando se desempeñaba como ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela.
Según la acusación, Maduro habría facilitado el traslado de drogas desde México a Venezuela bajo cobertura diplomática. Cuando los narcotraficantes necesitaban mover las ganancias del narcotráfico, el mandatario autorizaba el uso de aviones privados con estatus diplomático para evitar inspecciones por parte de las autoridades.
Maduro Moros facilitó el movimiento de aeronaves privadas bajo cobertura diplomática para garantizar que los vuelos no fueran sometidos a escrutinio por las fuerzas del orden o militares
indican extractos del documento.
El modus operandi
La acusación señala que Maduro se comunicaba con la embajada de Venezuela en México para advertir sobre la llegada de una “misión diplomática” en un avión privado. Mientras los presuntos narcotraficantes se reunían con el embajador venezolano, la aeronave era cargada con droga.
Asimismo, se menciona que en 2007 Cilia Flores de Maduro asistió a una reunión en la que presuntamente aceptó cientos de miles de dólares en sobornos para gestionar un encuentro entre un narcotraficante y el entonces director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela, Néstor Reverol Torres.
De acuerdo con información de inteligencia del gobierno estadounidense, el narcotraficante habría acordado posteriormente pagar un soborno mensual a Reverol Torres, además de aproximadamente 100,000 dólares por cada vuelo que transportara cocaína, a fin de garantizar su paso seguro. Parte de esos pagos, añade el documento, habría sido entregada a Flores de Maduro.
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