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Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda

12 de septiembre 2019 | 9:35 am

La inyección de capital del gobierno a Petróleos Mexicanos (Pemex) por 5,000 millones de dólares para adelantar el pago deuda es una transacción única que debería dar un respiro a la petrolera para concentrarse en la producción y costos, dijo el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio.

La operación -que incluye un plan para refinanciar la deuda de la petrolera- sería el último apoyo que el gobierno dé este año, y el pago adelantado de bonos que vencen entre 2020 y 2023 son una excepción, indicó el funcionario en una entrevista con Reuters publicada el miércoles.

Con la inyección de capital el gobierno estima mejorar el perfil crediticio de Pemex, pero las calificadoras Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s no quedaron convencidas.

En junio, Fitch rebajó la nota crediticia a categoría especulativa, mientras que Moody’s advirtió que también podría rebajar su calificación de grado de inversión y que una mejora en la calificación tras el reciente apoyo a la petrolera es “improbable”.

Para evitar la posibilidad de otra degradación a la nota de Pemex, el gobierno mexicano ha concedido a la firma varias reducciones de impuestos, así como apoyos en efectivo.

El gobierno tiene previsto para 2020 un apoyo para la petrolera por 4,400 millones de dólares (86,000 millones de pesos) y se espera que continúe dando recursos adicionales a la empresa por varios años más.

Una transacción como esta sólo es esta vez. No pensamos hacer una cada año. Este es el último pedazo de apoyo que estamos pensando darle a Pemex desde el punto de vista del año fiscal 2019,

añadió Yorio.

Pemex no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios.

Toca a Pemex hacer cambios para evitar degradación

Pemex informó que además lanzará una nueva emisión de bonos a plazos de siete, 10 y 30 años para refinanciar deuda de corto plazo, pero no precisó montos.

Yorio también declinó decir el tamaño del refinanciamiento hacia el que Pemex estaba apuntando, más allá de decir que debería ser mayor que un programa similar lanzado por Brasil esta semana.

En junio, el director de finanzas de Pemex, Alberto Velázquez, dijo a Reuters que Pemex tenía el objetivo refinanciar este año bonos por 2,500 millones de dólares.

“Pensamos que va a ser una transacción con un volumen suficiente para que podamos eliminar el riesgo de crédito en corto plazo de la empresa”, señaló Yorio.

Para el subsecretario, con el alivio dado a Pemex este año por parte del gobierno, le toca ahora a la empresa hacer cambios para evitar más acciones sobre la calificación.

“Creemos que controlar esta parte de las finanzas le permite ya concentrarse más en la producción”, señaló el funcionario.

Agregó que quería que Pemex cumpliera con la meta de 1.8 millones de barriles por día de crudo en diciembre, frente a los cerca de 1.65 millones de bpd en los que está actualmente.

“Más que el gobierno, ellos (Pemex) tiene que dar la vuelta a los indicadores financieros y los de producción” finalizó.