7 de agosto 2021 | 7:00 am

La ampliación de la cobertura y el aumento de la pensión universal permitió que la pobreza se redujera en la población de 65 años y más durante 2020, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). 

Sin embargo, uno de los mayores desafíos que enfrenta este programa es su viabilidad financiera en el corto plazo y que se pueda focalizar a las personas que más necesitan de este apoyo económico, coincidieron expertos. 

Durante 2020, el 37.9% de la población de 65 años en adelante se ubicó en situación de pobreza ; mientras en 2018, este porcentaje fue del 43.2%, apuntan los datos recabados por Coneval. 

La pensión universal es fundamental para abatir la pobreza durante la vejez. Todo sistema serio de pensiones debe contar con este pilar de pensión no contributiva

dijo Carlos Ramírez, economista e integrante de la consultora Integralia.

 

 

No obstante, la manera en que lo está impulsando el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no es la mejor manera, dado que este apoyo universal se está entregando a costa de reducir los recursos en otros aspectos de igual importancia, comentó Ramírez.

“Quizá se tenga una mejora en reducir la pobreza en la población de la tercera edad, pero no se están teniendo los suficientes recursos para reducir la pobreza en toda la población en aspectos como salud, educación y seguridad social”, planteó el especialista.

Más de 35 millones de mexicanos se quedaron sin acceso a salud en plena crisis por COVID-19

El programa Pensión para el bienestar de las personas adultas mayores costó alrededor de 40,000 millones de pesos en 2018. En 2021 se elevó a 210,000 millones de pesos y para el cierre de esta administración costará 300,000 millones de pesos, estimó Ramírez. 

Si bien es bueno ampliar la cobertura de este programa y mejorar el ingreso a las personas de la tercera edad, se tiene que asegurar la manera en cómo se sostendrá este programa sin dañar otros rubros presupuestarios, insistió.

Además de la Pensión Universal, el gobierno federal no solo debe financiar las pensiones y jubilaciones del sector público que ya rebasan el billón de pesos, sino también las pensiones de los gobiernos estatales y de las empresas productivas del estado como Pemex y CFE. 

Focalizar pensión a quienes más la necesiten 

Otro aspecto que se debe mejorar en el programa que entrega este apoyo a las personas de la tercera edad es que esté más focalizado a las personas que más lo necesitan. 

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), si bien en 2020 aumentó el número de hogares que percibieron un ingreso por pensión o jubilación, el 56.7% se concentró en las familias más acaudaladas. 

Es decir, de las 6.26 millones de familias que reportaron un ingreso por pensión o jubilación, 3.55 millones de hogares se ubicaron en los deciles VII, VIII, IX y X, que son los que reportan los mejores niveles económicos. 

Alejandra Macías, directora de investigación del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), comentó que pese al aumento de personas que reciben esta pensión, todavía más del 33% de la población de 65 años en adelante sigue trabajando. 

Nuestros sistema de pensiones sigue teniendo una cobertura muy baja; entonces, el que las personas que están en los deciles I, II y III reciban este apoyo es algo muy bueno porque realmente nunca tuvieron acceso a la seguridad social

Macías coincidió en la urgencia que representa dar sostenibilidad al aumento del gasto de pensiones y no descuidar otros rubros como salud y educación que también representan un reto para las finanzas públicas del país. 

Reforma fiscal debe garantizar sostenibilidad de pensiones 

La miscelánea fiscal que pretende hacer la Secretaría de Hacienda  estima generar ingresos adicionales de 200,000 millones de pesos. No obstante, dichos recursos no serán suficientes para financiar el gasto en pensiones y otros compromisos como salud y seguridad social, indicó la especialista del CIEP. 

 

Tiene que haber una discusión más profunda en las pensiones y dejar de tener acciones como la reducción de edad de retiro en algunos sistemas, al contrario, deberíamos estar pensando que la esperanza de vida está aumentando y la población está envejeciendo

Para Carlos Ramírez, el siguiente gobierno tendrá el enorme reto de realizar una reforma fiscal estructural, “es una herencia que lastimosamente no debiera ser, porque si en esta administración se quiere elevar la pensión, también debe ver de dónde sacará estos ingresos”. 

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