15 de febrero 2019 | 5:00 am

Pemex, otrora joya de la corona de las finanzas públicas, recibirá este año una ayuda gubernamental por 71,000 millones de pesos entre capital, ayuda fiscal y monetización del pasivo de pensiones, pero la petrolera también tiene esperanzas puestas en el combate al huachicoleo.

Por la cruzada al robo de combustible, la empresa espera ingresos extras por alrededor de 32,000 millones de pesos –derivados de ahorros– luego de que en 2018 este delito le costó 40,000 millones, de acuerdo con un documento que sus directivos presentaron este mes a inversionistas.

“En un escenario conservador, para 2019 Pemex espera recuperar el 80% de los 40,000 millones, lo cual tendrá un impacto directo positivo en el Ebitda (flujo operativo)”, dice la presentación.

No obstante, para especialistas consultados, este plan resulta además de “excesivamente” optimista, insuficiente.

No es bueno, los inversionistas qué van a decir, ‘si vas ahorrar en qué lo vas a usar, ¿en producir petróleo, pagar deuda o en la refinería?’, esas son las respuestas que deben dar (…) Lo que quieren saber los financieros es cómo le vas a hacer para pagar lo que debes en función de aumentar la producción (de petróleo)

comentó Ramsés Pech, consultor de Caraiva y Asociados.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha emprendido una cruzada contra el huachicoleo, que incluye la participación de las fuerzas armadas y el cierre de ductos.

El documento de Pemex y cifras de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana muestran que el nivel máximo de combustible robado, que fue de 126,000 barriles diarios, se registró el 4 de diciembre. En enero, el promedio de robo fue de 17,600 barriles diarios y en los primeros 12 días de febrero bajó a 7,200 barriles diarios.

Es extremadamente optimista, es un paso en la dirección correcta, pero es insuficiente, no han resuelto el problema esencial. No importa cuánto dinero le avientes a un problema que no es de dinero

dijo Gonzalo Monroy, director general de la consultoría GMEC.

Lo anterior, porque una de las estrategias que Pemex dice utilizará en cuestión de contratos con privados es la de “contratos incentivados” que, de acuerdo con Monroy, no son atractivos para Pemex, ya que las empresas privadas ganan entre más obra realicen y no les interesa si sacan o no un barril de petróleo. “Pemex solo gana dinero si se produce, es parte de la generación de incentivos”.

En este sentido, destaca que para 2024, espera que la producción de crudo alcance los 2.4 millones de barriles diarios, desde los 1.83 millones de barriles diarios de 2018, sin embargo, basa gran parte de esta estrategia en proyectos de exploración.

“Cada pozo va a depender si es desarrollo o exploración. En la etapa de exploración hay una mayor incertidumbre. Le estamos apostando a la inversión en exploración y el éxito depende de las zonas”, dijo Pech.

Para este año Pemex invertirá 210,700 millones de pesos en exploración y producción, 57,500 millones de pesos en transformación industrial, 1,200 millones en logística, 2,700 millones en perforación y servicios, así como 900 millones en otros conceptos.

Por lo pronto, se espera que hoy el presidente López Obrador y su equipo den a conocer los detalles sobre los incentivos fiscales que recibirá la petrolera que al cierre del tercer trimestre de 2018 tenía pasivos totales por 3.609 billones de pesos.