7 de diciembre 2018 | 10:15 am

La OPEP y productores de crudo que no forman parte del grupo encabezados por Rusia alcanzaron este viernes un acuerdo de recorte del suministro en un nivel mayor al previsto por el mercado y pese a la presión del mandatario estadounidense, Donald Trump.

El bloque bajará su producción en 800,000 barriles por día (bpd) a partir de enero y sus aliados externos aportarán un recorte adicional de 400,000 bpd, dijo el ministro de Petróleo de Irak, Thamer Ghadhban, al cierre de los dos días de reuniones de la OPEP en Viena, lo que que fue confirmado por el ministro de Energía ruso.

Los precios del barril saltaron 5% tras el anuncio. El Brent subió hasta 3.48 dólares a un máximo de 63.54 dólares y a las 9:43 de la mañana (hora de la Ciudad de México) cotizaba en 63.26 dólares el barril. El West Texas Intermediate ganó 2.69 dólares a un techo de 54.18 dólares el barril antes de retroceder a 53.79 dólares. 

La reducción combinada de 1.2 millones de bpd sería superior al mínimo de 1 millón de bpd que el mercado había esperado.

El precio del barril ha caído casi un tercio desde octubre a menos de 60 dólares luego de que Arabia Saudita, Rusia y Emiratos Árabes Unidos elevaron su bombeo para compensar menos exportaciones de Irán, el tercer mayor productor de la OPEP.

Resisten presiones

Arabia Saudita, líder de facto de la OPEP, estaba bajo la presión del gobierno estadounidense para que no disminuyera el suministro de crudo, una medida que derivarían en una subida de los precios.

Algunos miembros de la organización han dicho que los saudís están demasiado comprometidos con Trump.

“OPEP, o más precisamente, Arabia Saudita, ha sido el jefe del mundo petrolero por casi seis décadas. Pero estos días parece que no puede tomar una decisión sin la bendición de Rusia y sin arriesgarse a ser el objeto de la ira del presidente de EU”, dijo el analista de PVM Oil Associates Stephen Brennock, citado por el Wall Street Journal.

El representante especial de Estados Unidos para Irán, Brian Hook, se reunió con el ministro de Energía saudí, Khalid al-Falih, esta semana, en un hecho sin precedentes antes de una cumbre de la OPEP.

En los últimos años Rusia, Arabia Saudita y Estados Unidos han estado compitiendo por la posición del mayor productor de crudo a nivel global. Estados Unidos no forma parte de ninguna iniciativa para limitar el bombeo debido a su legislación antimonopolista y a su fragmentada industria petrolera.

La semana pasada, EU se convirtió en exportador neto de crudo y refinados por primera vez en décadas. Aunque esta posición podría ser sólo temporal, muestra cómo el país está cada vez más cerca de ser independiente energéticamente, algo impensable hace apenas 10 años, antes de la revolución del shale que ha reconfigurado los mercados mundiales.

Con información de Reuters