
Maíz transgénico podría ser el nuevo conflicto entre México y Estados Unidos en el marco del T-MEC
El ingreso del maíz transgénico estadounidense a México es uno de los elementos sensibles que se abordaría en la próxima reunión del T-MEC.
El maíz transgénico amarillo podría ser uno de los temas que se discutan durante la cuarta ronda de negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), debido a las nuevas reglas mexicanas sobre el uso del grano y al interés de Washington por mantener el acceso al mercado nacional.
De acuerdo con el observatorio político Wilson Center, garantizar el libre acceso del maíz amarillo estadounidense a México y evitar obstáculos a su importación podría ser un punto clave en las conversaciones previstas para finales de este mes.
Dada la integración de ambos países, llegar a un acuerdo en el marco del T-MEC es importante”, subrayó el organismo para Reforma.
Estados Unidos, México y la importancia del maíz transgénico
Estados Unidos considera a México como uno de los principales destinos para sus exportaciones de maíz transgénico, por lo que le interesa que no existan obstáculos para ingresar su producto.
Por otro lado, para el mercado mexicano el grano estadounidense es relevante debido a que con este se puede solventar la alta demanda del sector pecuario, un grano que se utiliza principalmente para la alimentación animal y usos industriales.
Sin embargo, el Congreso mexicano aún tiene pendiente emitir las leyes secundarias derivadas de la reforma constitucional de 2025 sobre el maíz transgénico, situación que según los especialistas del Wilson Center podría generar riesgos para el flujo de importaciones en el futuro.

Estados Unidos buscará blindar acceso al mercado mexicano
Ante este escenario, el Wilson Center prevé que Estados Unidos buscará ratificar durante la cuarta ronda algunos de los capítulos del T-MEC, los cuales considera de suma importancia para mantener el intercambio comercial de granos.
Entre ellos se encuentran el capítulo dos, relacionado con el acceso a los mercados; el capítulo tres, sobre agricultura, y el capítulo nueve, referente a medidas sanitarias y fitosanitarias.
Estos capítulos fueron relevantes en 2024, cuando un panel del T-MEC determinó que algunas restricciones mexicanas al maíz transgénico incumplían compromisos establecidos en el Tratado.
El organismo señaló que, si estas disposiciones se ratifican durante la ronda de negociaciones, cualquier nueva regulación del gobierno mexicano tendría que ajustarse a los compromisos establecidos en el acuerdo comercial.
Es probable que la ronda incluya temas agrícolas y que haya interés de ambas partes en mantener el statu quo, el cual permite a Estados Unidos continuar exportando maíz amarillo principalmente para alimento animal a México”, apuntó el Wilson Center.
El organismo también destacó que el cambio realizado en la Constitución mexicana durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum es relevante para la revisión del T-MEC, debido a que establece que el uso del maíz transgénico será evaluado para determinar que no represente una amenaza para la bioseguridad, la salud y el patrimonio biocultural.
Instituciones estadounidenses piden ingresar el tema al T-MEC
A la discusión sobre el maíz transgénico se suma otro problema para los productores estadounidenses, ya que algunos agricultores enfrentan retrasos en la exportación de granos hacia México por ferrocarril.
La Asociación Internacional de Profesionales de Cumplimiento (ICPA), que agrupa a especialistas en cumplimiento aduanero, señaló que todavía hace falta un acuerdo entre México y Estados Unidos mediante el cual México se comprometa a formalizar la eliminación de restricciones a la importación de maíz transgénico.
México ha continuado enfatizando la protección del maíz nativo y la soberanía alimentaria incluso después del fallo adverso (del panel del T-MEC, que tumbó en diciembre del 2024 un decreto de prohibición a las importaciones de maíz transgénico)”, indicó el ICPA.
Por otra parte, productores estadounidenses han reportado graves retrasos para exportar distintos tipos de granos hacia México debido a inspecciones que consideran excesivas en las rutas de trenes.
En ese sentido, organizaciones como la Asociación Americana de la Soya han solicitado que esta situación también sea abordada durante las negociaciones del T-MEC.

AMLO y el origen de las restricciones
El origen de este problema nació durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ya que en 2023 publicó un decreto que estableció diversas acciones relacionadas con el uso de maíz transgénico en el país.
El principal argumento de López Obrador para prohibir la utilización de maíz genéticamente modificado en masa y tortillas fue proteger el maíz nativo y la salud de la población frente a los agroquímicos.
Ante la decisión, diferentes analistas, expertos y socios comerciales criticaron la prohibición. En ese sentido, Estados Unidos también protestó, ya que consideró que la prohibición no tenía bases científicas y violaba el T-MEC, por lo que el caso escaló hasta un panel de arbitraje.
En 2024 se determinó que no existían los fundamentos necesarios para que el decreto permaneciera, por lo que la exportación del grano por parte de Estados Unidos hacia México continúo el año siguiente sin ningún problema, aunque desde entonces ha sido un tema sensible para ambas naciones, por lo que Estados Unidos se buscará dejar claros los estatutos sobre esta línea comercial.
Con información de medios nacionales
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