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15 de mayo 2019 | 5:00 am

Las licitaciones del gobierno federal están por convertirse en un dolor de cabeza para la administración de Andrés Manuel López Obrador.

Las bases de las licitaciones y los tiempos para desarrollar los proyectos son algunas de las trabas para las empresas que buscan participar en los concursos del gobierno federal, como la construcción de la refinería en Dos Bocas, Tabasco, o la Red Troncal. Esta última que permitirá acceder a internet a todos los mexicanos.

Entre los puntos que restan atractivo a los concursos son los tiempos de desarrollo de los proyectos, por ello el gobierno debe trabajar en el diseño de licitaciones que logren captar la atención de los inversionistas, dado que, las bases mal delineadas abren espacios de discrecionalidad.

La elaboración de bases debe pasar por un proceso de análisis y revisión que ahora no se tiene porque las licitaciones se hacen al mismo tiempo que la elaboración del proyecto. Esa mala planeación presupuestaria y de proyectos cierra la puerta a inversionistas, y permite la incertidumbre porque no crea las mejores condiciones para el mercado y la asignación de recursos

Leonardo Núñez, investigador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

El gobierno de México tendrá que mejorar el diseño de las bases de las licitaciones para fomentar la competencia, cerrar el paso a actos de corrupción y tener proyectos mejor planeados y, con mejores precios para los inversionistas interesados.

La licitación de la refinería de Dos Bocas fue declarada desierta luego de que las cuatro empresas invitadas por vía directa al concurso presentaron proyectos que incumplieron el límite de los recursos, y contemplaron un mayor tiempo de construcción.

Para cumplir con las metas del gobierno, Pemex y la Secretaría de Energía (Sener) iniciarán con la construcción del complejo a partir del 2 de junio para entregarlo en mayo de 2022, y contarán con un presupuesto de 160,000 millones de pesos.

Por otra parte, la administración federal aplazó por cuarta vez la licitación de la red de 25,000 kilómetros de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que servirá para ofrecer servicios de telecomunicaciones como telefonía, internet y televisión de paga, después de que ninguna empresa privada participara en el concurso.

Para la nueva licitación del proyecto de telecomunicaciones, que se presentará en agosto, la directiva del proyecto de Red Troncal hará modificaciones, pero en caso de que no haya concursantes, el gobierno federal creará un organismo de Estado para garantizar la conectividad a internet en todo el país.Fo

El concurso de la Red Troncal fue delineado por el equipo del expresidente Enrique Peña Nieto, y para modificarla, la actual administración lo aplazó en enero para establecer algunas contraprestaciones, como permitir el acceso gratuito a internet en 8,535 sitios públicos, como plazas u hospitales.

La tendencia del gobierno es que haya una menor participación de la inversión privada, por ello el resultado en las licitaciones no es una sorpresa. El gobierno va solo y ve el dinero público como un problema para la corrupción que quiere abatir

comentó Carmen Alcibar, directora de análisis económico de Grupo Bursamétrica.

Entre la corrupción y el desencanto

Hasta ahora, el gobierno de López Obrador, ha optado, en la mayoría de los casos por las adjudicaciones directas, aunque estas abren la puerta a actos de corrupción y causan desencanto entre los participantes excluidos, de acuerdo con los analistas consultados.

En lo que va de este año, 18% de los contratos con el gobierno fueron adjudicados a través de licitaciones públicas, 74% en adjudicaciones directas y 7% por invitación restringida, de acuerdo con datos de MCCI.

Una licitación, cuando se hace de manera correcta, tiene elementos que permiten que cualquier persona y cualquier empresa del mercado participe y concursen para ganar, ofreciendo las mejores condiciones al estado

dijo Núñez.

Tanto la Red Troncal como la refinería de Dos Bocas son dos de los proyectos más importantes para esta administración, a los que se suma el Tren Maya, para el que hay 72 empresas internacionales interesadas en participar, de acuerdo con Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo y encargado del proyecto.