7 de agosto 2019 | 5:00 am

Por: Liz Cervantes y Carmen Luna

Los trabajadores que cotizan bajo la Ley del IMSS de 1997 no sólo parecen estar condenados a tener una baja pensión, sino a carecer de una vivienda propia.

En México, 71.7 millones de personas no cuentan con acceso a la seguridad social, lo que además de no tener acceso a servicios de salud implica no tener ahorro para el retiro y con esto, fondo para la vivienda, de acuerdo con cifras del Coneval.

Altos niveles de informalidad, bajos salarios y malas prácticas de outsourcing son los principales factores. Al cierre de abril, 56.7% de la población ocupada laboraba en la informalidad y 69.44% de los trabajadores -del sector formal e informal- gana hasta tres salarios mínimos, esto es, 9,395.22 pesos mensuales, según cifras de INEGI.

Tiene que ver con el modelo laboral, el tipo de trabajo que se está generando, basado en bajos salarios y sin prestaciones, la política de contención salarial y sindicatos que no funcionan, los trabajadores no tienen capacidad de negociación y dependen de la buena voluntad de quienes los contratan y no de condiciones de negociación

comentó Rogelio Gómez, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la pobreza.

En México, 67.72% de los hogares son propiedad de quienes los habitan, sin embargo para algunos sectores de la población pertenecer a ese porcentaje se ha vuelto más complicado, por lo que optan por la renta, préstamos de conocidos y familiares. 

Y aunque la contratación de un crédito hipotecario suele ser una de las primeras opciones  consideradas, no es la más común para la población mexicana, por lo que mandar a construir una casa o la autoconstrucción ya suma 57.49% del tipo de adquisición. 

En el IMSS, 36.37% de los empleados registrados tienen remuneraciones que van de los 3,134.74 a los 5,137 pesos, lo que afecta sus prestaciones sociales como el fondo a la vivienda. En este sentido, destacan las malas prácticas de outsourcing de algunas empresas, como registrar a sus empleados con un menor salario del que en verdad reciben. 

Eso les repercute en un crédito bancario o de Infonavit, que les presta con base en su esquema salarial y les afecta dramáticamente, es un problema grave. Sería interesante hacer la distinción, el outsourcing es legal y es correcto para auxiliar a las empresas, el problema es que los empresarios están abusando

comentó el abogado laboral, José Alfredo de la Rosa.

 “Si quieres pagar tu casa rápido tienes que olvidarte de 30% de tus ingresos. Tener ‘cochinitos’ para llenarlos regularmente y destinar ahí las monedas, los billetes de 20 y de vez en cuando algunos más grandes” dijo Fernando Soto-Hay, director de Tu Hipoteca Fácil. 

Actualmente, la manera en la que se contratan los créditos hipotecarios con la banca es con la existencia de un ahorro previo que permite solicitar financiamiento de entre 70 y 80% del monto total, en una edad de entre 35 y 42 años, en promedio. 

Pero debido a los bajos niveles de ingreso, para gran parte de la población no es posible adquirir un crédito bancario. Por ejemplo, en la Ciudad de México, gran parte de los trabajadores no tiene los recursos para comprar una vivienda en la demarcación.

“De los clientes que atendemos, únicamente 5% compra en la ciudad, el resto en el área metropolitana, la principal restricción son sus ingresos. La mayoría termina comprando en Estado de México y después en Hidalgo. Esto teniendo en mente que 80% de las personas que atendemos tienen ingresos menores a 10,000 pesos mensuales”, comentó Juan José Solorzano, cofundador y CEO de Tu Cantón, una plataforma inmobiliaria.

Gómez Hermosillo comentó que, el gobierno tiene una responsabilidad muy grande en la política laboral, pero dijo que los empleadores deben respetar la ley.