21 de julio 2020 | 5:00 am

Los clientes de créditos hipotecarios que hayan perdido su empleo se enfrentarán a serios problemas si en los siguientes meses no recuperan su fuente de ingreso.

Entre marzo y junio se perdieron 1.01 millones de empleos en el sector formal. En marzo, los bancos pusieron en marcha un programa para diferir parcial o totalmente pagos de capital y/o intereses hasta por cuatro meses, con posibilidad de ampliarlo dos meses, y ya fue extendido a julio.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) emitió Criterios Contables Especiales para evitar que estos créditos sean considerados como cartera vencida y deterioren las métricas de los bancos. Y de 8.3 millones de créditos inscritos en el programa, 301,000 eran hipotecarios, hasta mediados de junio.

En el caso de que los deudores no recuperan su fuente de ingresos, habrá algunos que no puedan ponerse al corriente con sus pagos, algo que resultará complicado si tienen un crédito hipotecario, ya que, en un cierto momento, los bancos pueden embargar el inmueble.

Los impactos en los indicadores de cartera vencida coberturas crediticias y castigos pueden ser contenidos por los bancos y las financieras no bancarias que otorgan créditos hipotecarios debido a los criterios aprobados por la CNBV. Sin embargo, consideramos que de prolongares por más tiempo la crisis sanitaria podría afectar la capacidad de pago de las hipotecas y modificar la tendencia favorable que tenían las instituciones en ese sector

dijo Daniel Martínez, director general de análisis de la calificadora Verum.

Los seis bancos más grandes del sistema, es decir, BBVA Bancomer, Banorte, Santander, Scotiabank, Citibanamex y HSBC, concentran 93.28% de la cartera de créditos para la vivienda, según datos hasta mayo de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

Tan solo BBVA Bancomer tenía 25.94% de la cartera de créditos hipotecarios, esto es, 243,857 millones de pesos.

Hasta mayo, los indicadores como el Índice de Morosidad (IMOR) no mostraban presiones para los grandes bancos. Mientras que el IMOR promedio del sistema en este sector era de 3.17%, el de BBVA Bancomer de 2.73%, Banorte 1.35%, Citibanamex 3.75% y HSBC 2.78% y 4.65%, en el caso de Santander.

Aunque Multiva con una cartera de 640 millones de pesos, tenía un IMOR de 56.34%.

Algunos bancos ya preparan medidas adicionales en este sector en caso de requerirse, como Citibanamex. El banco dijo a EL CEO que, además del programa de diferimiento de pagos tiene distintas opciones de apoyo para los clientes con créditos hipotecarios con dificultades económicas derivadas de la pandemia por COVID-19.

“Asimismo, estamos desarrollando otras herramientas de apoyo de más largo plazo que se darán a conocer en Septiembre”, dijo el banco.

Evitar el impago

Los deudores de créditos hipotecarios tienen algunas opciones antes de optar por dejar de pagar y enfrentar el riesgo de un proceso judicial que termine en el embargo de la propiedad, y el desalojo.

Si después del periodo de gracia no pueden pagar, pueden activar el seguro de desempleo -en caso de haberlo contratado, o en dado caso, acercarse con el banco para reestructurar su crédito.

Puedes tener cuatro o seis mensualidades a través del seguro de desempleo, para esto tienes que acreditar que te quedaste desempleado y que no es causa atribuible a tus acciones o negligencia. Si después sigues sin trabajo, ahí tienes un problema, lo que debes hacer es poner la casa en venta, para que liquidez el saldo del crédito y te quedes con un remanente de capital, que te pueda servir para comprar otra casa o resolver tu situación temporalmente

dijo Fernando Soto-Hay, director de Tu Hipoteca Fácil.

Comentó que si el usuario deja de pagar se van a generar intereses moratorios, “si no quieres vender la casa, pero crees que le vas a dar la vuelta, te puedes presentar al banco y dices ‘oye, voy a tener problema durante tres meses, y a partir de ahí me voy a poner en orden’, pero si no te pones al corriente, la ejecución va a ser más rápida, porque te piden firmar un convenio judicial”.

Y en caso de que decida irse a un juicio contra el banco, este puede tomar todo un año y si el banco se adjudica el inmueble, el usuario quedará vetado para ser sujeto de crédito con cualquier banco.

La recomendación es no especular y tomar decisiones precipitadas porque en vivienda sobretodo se observan en el que decisiones de este tipo por una situación de emergencia derivan en pérdidas catastróficas de mediano plazo

indicó Leonardo González, analista real estate en Propiedades.com.

González comentó que los deudores también pueden evaluar una estrategia de fondo para ver cuáles son las ventajas y desventajas de una decisión disruptiva, como la posibilidad de cambiar de ciudad o replantear qué va a suceder después del Covid “y si el plan de vida había tenido un grado de cumplimiento de 40/100 puede ser la oportunidad para diseñar un plan de vida 100% diferente”.

Por ahora, habrá que esperar a septiembre para ver si más bancos anuncian algún programa de apoyo para clientes que caigan en impago, ya que esto aumentará los niveles de morosidad, lo cual afectará los índices de capitalización de los bancos.

“Esto es temporal (el programa de diferimiento), yo creo que pudiera ayudar algún esquema de garantías de la banca de desarrollo como se  hizo en el pasado, para poder fomentar la liquidez en el mercado, que pudiera dar oxigeno a estas instituciones financieras en su fondeo”, comentó Daniel Martínez.